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Año XIV, 10 de agosto de 2022

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Hernán Larraín (UDI): “Como oposición debemos entender que la gente no solo quiere críticas”

En conversación con Radio Universidad de Chile, el senador de la UDI dijo que los resultados de las últimas encuestas CEP y Adimark muestran el rechazo de la ciudadanía a las reformas estructurales del Gobierno. Pero también, el que la oposición debe iniciar un camino de unidad a través de un nuevo relato. En ese sentido, enfatizó en la necesidad de moverse hacia las propuestas, en vez de centrar el discurso en los ataques y las críticas.

Diario Uchile

  Jueves 4 de diciembre 2014 11:53 hrs. 
hernan larrain

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En Radio Universidad de Chile, el periodista Patricio López entrevistó al senador de la UDI Hernán Larraín, quien se refirió a los resultados de las últimas encuestas CEP y Adimark respecto del desempeño del Gobierno y de la Alianza.

Desde la oposición ¿Cuál sería la manera correcta de leer los resultados de estas mediciones? 

La responsabilidad la tiene siempre el que gobierna, es una llamada de alerta, una luz amarilla para el Gobierno porque, obviamente, es un mal resultado, su gestión no es bien evaluada por la ciudadanía y creo que este camino de refundación, de reformas estructurales completas, que abarca los más variados temas, no está siendo bien percibido por la ciudadanía.

Yo creo que el diagnóstico del Gobierno es equivocado, la gente no quiere cambiar todo, quiere mejorar todo, que es distinto, es decir, el afán de reinventar el país no es bien percibido. A diferencia de lo que ocurría en los gobiernos de la Concertación se valora ir haciendo cambios graduales y ojalá pactados.

Creo que el Gobierno tiene que meditar si va seguir por ese camino, porque considero que en la medida que persevere en ese rumbo va a encontrar crecientes detractores y rechazo ciudadano.

Al mismo tiempo, también es una señal para la oposición, porque si bien es cierto puede estar sintonizando con ese sentimiento ciudadano, que no comparte el camino que está siguiendo el Gobierno, curiosamente la oposición no recibe el beneficio de ese rechazo. Es decir, no se transforma ese rechazo al Gobierno en una aprobación a nuestro trabajo, y eso también es una señal para que nosotros entendamos que la gente no quiere simplemente el rechazo, la crítica o el tono duro a las políticas que lleva adelante el Gobierno. Quizás tampoco valora las críticas más personales que se puedan dar, por ejemplo, a la Presidenta, sino que quiere una oposición constructiva, propositiva. En ese sentido, nosotros tenemos que entender que no basta con sintonizar con la ciudadanía en el diagnóstico, sino que también tiene que ser una sintonía total, respecto de las propuestas y del camino futuro que se sigue.

¿Cuáles son algunos cambios que debería hacer la Alianza para capitalizar mejor esta baja en el apoyo al Gobierno?

Creo que tiene que haber un cambio estratégico que apunte a definir cuál es el objetivo de lo que somos como oposición y, por otro lado, no puede seguir fragmentada. El efecto que tuvo el resultado electoral pasado influyó de manera muy fuerte en la composición interna de la oposición. Se dividieron algunos partidos, como lo ocurrido en Renovación Nacional, aparecieron otros como Evopoli. Esto ha generado muchos caminos propios y en los partidos muchos caudillismos personales.

Hay dos tareas principales: recuperar la unidad, a través de una nueva coalición amplia, y crear un bloque que tenga un proyecto. De manera que la oposición vaya abriendo espacio a una alternativa, que la ciudadanía no vea simplemente a alguien que diga no a la Reforma Educacional porque es mala, no basta con eso. Nosotros tendríamos que agregar alguna opción alternativa para que la gente pueda ver que sí se puede mejorar la educación de otra manera.

Unidad y un proyecto político que configure una nueva mirada que se vaya ofreciendo al país y así no solo se hace una mejor oposición, más constructiva, más justa, sino que, al mismo tiempo, se va perfilando una opción para crear una alternativa posible de un nuevo gobierno dentro de tres años.

Resalta el descenso que ha tenido el apoyo de la ciudadanía a la Reforma Educacional. Sin embargo, es bastante razonable pensar que la crítica es a esta reforma y no a la necesidad de cambios en educación ¿Qué interpretación hace de ese resultado?

Efectivamente, se internalizó en la ciudadanía que esta Reforma Educacional no es una buena reforma educacional. He podido percibir esta situación acá en la región a través de mis conversaciones con muchas personas. Hace dos semanas tuve una reunión en un sector rural, y las personas me preguntaban si era efectivo que se iba a cerrar el colegio particular subvencionado San José, no porque sus hijos estudiaran en ese establecimiento, sino porque se internalizó la idea de que la Reforma podría afectar a buenos colegios. La gente quiere que les mejoren sus colegios municipales.

¿Cómo se mejora la calidad de los colegios públicos?

Pienso que el Gobierno se equivocó en el diagnóstico sobre dónde estaba el problema y, por lo tanto, tiene que corregir su Reforma y adelantar aquellas propuestas que apuntan a mejorar la educación pública, que es donde está el problema. Hay que mejorar el trabajo en el aula, hay que trabajar con los profesores, hay que trabajar con la dirección de los establecimientos. Cuando yo me dedicaba hace muchos años a estos temas, aprendí que el liderazgo del director de un establecimiento, a veces es decisivo sobre la calidad de un colegio. Hay distintos aspectos que se deberían trabajar y no jibarizar la educación particular subvencionada.

En una evaluación del tema del lucro, no para defender el lucro, sino que para decir que los resultados educacionales no tienen que ver con el lucro, porque hay escuelas sin fines de lucro que tienen buenos resultados y hay escuelas con fines de lucro que también tienen buenos resultados, y a la inversa escuelas con fines de lucro con malos resultados y sin fines de lucro también con malos resultados. El problema no es el lucro, el problema es la calidad de lo que se está haciendo en el aula.

Poner el foco en un tema cuando lo que se quiere hacer es cambiar la calidad de la educación, y ese foco no es el correcto, es un tema que a mi juicio tiene que ser analizado. La gente empieza a ver que en la Reforma Educacional hay otros aspectos, quizás no advierte que se trata de un aspecto ideológico, como es el afán de reducir lo privado y revalorizar lo público. Que es el análisis ideológico que yo haría de las Reformas que busca el Gobierno, pero a pesar de que las personas no puedan visibilizar ese aspecto, pienso que así se percibe por la gente de manera intuitiva. Eso provoca un rechazo y si el Gobierno no cambia va a seguir aumentado el rechazo. Además, se puede advertir una crítica similar a otras reformas, como la Reforma Laboral.

Han habido campañas en la UDI, como la llamada #Yomerebelo ¿Cree que la UDI está colocando los puntos en el lugar correcto?

Se tiene que hacer oposición y creo que la UDI ha sabido hacerlo, pero creo que no es suficiente. Hay que agregar relato y proyecto. La oposición que hace la UDI tiene que ser ampliada. Ese fenómeno que afecta a la oposición es algo específico en la UDI en particular. Se tiene que hacer un esfuerzo para ampliar una perspectiva positiva y no solo reactiva. Creo que se debería haber un cambio de eje, que también tendría que ocurrir dentro de la UDI.

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