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Año XI, 13 de diciembre de 2019

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Casen 2013: Retraso en entrega de los datos complica medición de la pobreza

La entrega de las cifras de la encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen) está atrasada y el Gobierno aún no da señales de cuándo se conocerán los indicadores que miden los niveles de pobreza. La fecha límite era diciembre y todo indica que los datos que contiene la CASEN del 2013 se atrasaran hasta el 2015, es decir tendrán dos años de desfase, lo que perjudica la creación de leyes y de políticas públicas acorde con la realidad del país.

Andrés Ojeda

  Jueves 18 de diciembre 2014 15:44 hrs. 
encuesta casen

Parlamentarios y expertos manifestaron su preocupación por el retraso en la entrega de los datos de la encuesta Casen 2013. La demora ha provocado un desfase de dos años en la entrega de los contenidos necesarios para crear proyectos de ley con contenido social y, como consecuencia, ha repercutido en la correcta asignación de beneficios sociales.

El problema se acrecienta en el escenario de desaceleración económica que vive el país. El no tener actualizadas las cifras de pobreza, limitará la capacidad de emprender leyes actualizadas que permitan atenuar el fenómeno, indican los expertos. Preocupación que se repite en el Parlamento. Para la diputada y presidenta de la Comisión de Desarrollo Social y Superación de la Pobreza, Clemira Pacheco (PS) no es justificable la demora que ha tenido. Sobre todo, cuando se la ministra María Fernanda Villegas se comprometió a enviar los datos dentro del segundo semestre de este 2014: “Ya estamos terminando el año, nos quedan un par de días y, aun no tenemos ninguna cifra, no tenemos ninguno de los datos. Entonces, realmente nos preocupa no solo la medición de la pobreza, sino lo que está pasando con la Ficha de Protección Social”.

El problema de la medición de cifras se arrastra desde la administración de Sebastián Piñera. En ese momento, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) cuestionó al Gobierno de la Alianza por bajar los índices de pobreza en un 0,7 por ciento. Medida que originó el que el organismo internacional se restara de su rol de órgano validador.

Pese a la molestia, este 2014 la CEPAL volvió a trabajar con el Estado chileno. A raíz de ello, el Ministerio de Desarrollo Social decidió implementar una serie de cambios metodológicos para perfeccionar el mecanismo y actualizar el índice conocido como “línea de la pobreza”, para lo cual se modificó la actual canasta básica, agregando el factor multidimensional.

Estas incorporaciones y modificaciones son el argumento utilizado desde el Ministerio para explicar el retraso. Pese a lo justificado de este proceso, los expertos manifiestan su extrema preocupación por la demora, ante el riesgo de perder la vigencia de los datos cotejados.

La ministra de Desarrollo Social, María Fernanda Villegas insistió en que los cambios que se están implementando han demorado el proceso: “Estamos diciendo que la pobreza no solamente se puede medir por ingreso, hay otras variables importantes que son necesarias de considerar. Entonces, ahora vamos a medir indicadores asociados a la salud, al trabajo, a educación, que permiten darnos una dimensión más completa de que está pasando con la situación social en el país.

Para el Director Ejecutivo de la Fundación Superación Pobreza, Leonardo Moreno es razonable la espera. Sin embargo, es necesario garantizar que las cifras que se entregarán no queden por fuera de la realidad del país. Para prevenir este desbarajuste, Moreno cree necesario ir chequeando, de manera recurrente, los números obtenidos en la medición. “Claramente está atrasado. Es justificable el atraso, sí, pero no quita que estemos atrasados”. Además, manifestó que espera que las cifras estén disponibles cuanto antes y que estén bien confeccionadas para no pasar otro trago amargo como fue para el país el Censo 2012.

Sin tener una fecha estimada de entrega de las cifras, desde el Ministerio señalaron que, junto con la entrega de datos, que se darán a conocer bajo el modo tradicional de medición por ingreso, se sumará la actualización de la canasta de alimentos, reconociendo los cambios en los patrones de consumo actual.