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Año XII, 24 de noviembre de 2020

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Las críticas que enfrenta la Reforma Laboral a su arribo al Congreso

La Presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto de Reforma Laboral. La iniciativa, que desde este cinco de enero será tramitada en el Parlamento, introduce modificaciones para fortalecer la negociación colectiva, así como la prohibición de reemplazo de los trabajadores en huelga. Mientras la CUT valoró el documento, desde la Alianza criticaron que la reforma solo fortalece a los sindicatos y no a los trabajadores.

Tania González y Andrés Ojeda

  Domingo 28 de diciembre 2014 17:36 hrs. 
REFORMA LABORAL


Este lunes, la Presidenta Michelle Bachelet firmó el proyecto que reforma las condiciones laborales en Chile. A solo días de cumplirse el plazo autoimpuesto por el gobierno, la Mandataria ratificó el documento que, por semanas, discutieron los ministros de Trabajo y Hacienda con representantes de trabajadores, empresarios y actores políticos.

Entre los 10 puntos principales, el proyecto reconoce a los Sindicatos como los actores responsables de encausar los procesos de negociación colectiva, prohíbe reemplazar a los trabajadores en huelga, entrega titularidad sindical y fortalece los derechos de las mujeres trabajadoras al integrarlas al proceso de negociación.

Además, se explicaron los tres objetivos de la reforma: Mejorar la calidad y productividad del empleo; fortalecer y mejorar la institucionalidad reforzando a la Dirección del Trabajo; y el tercer objetivo es generar un mayor equilibrio en las relaciones entre empresa y trabajadores, con el fin de perfeccionar el proceso de negociación colectiva.

En defensa de la medida, la Presidenta asegura que el proyecto tiene como eje rector el fortalecer la titularidad sindical: “Con el paso que estamos dando Chile gana. Gana en el díalogo, en los acuerdos, las reglas claras y la solidez institucional. Pierden la confrontación, la desconfianza, el desequilibrio y la inestabilidad”, dijo Michelle Bachelet.

Por su parte, la Ministra del Trabajo, indicó que se trabaja en formular más y mejores trabajos. También agregó que: “Este proyecto tiene una noticia muy importante porque se está  generando un círculo virtuoso, porque cuando las personas dialogan y se ponen de acuerdo la productividad mejora y se generan más empleos. Por eso esta agenda es pro empleo”, donde se incluyen temas de capacitación, género y programas para jóvenes, explicó Javiera Blanco.

En tanto, el ministro Alberto Arenas declaró que “modernizar las relaciones laborales tiene un estricto sentido de avanzar en la productividad en Chile, mejorar el bienestar de los trabajadores de todo el país y los resultados de las empresas. Se coloca en el centro proteger los avances que existen en el mundo laboral”.

Reacciones 

Inmediatas fueron las reacciones. Las primeras llegaron desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), donde su presidenta, Bárbara Figueroa, dijo que se estaba avanzando en justicia social. Además, agregó que “esperamos décadas por recuperar el derecho a huelga, sin reemplazos. Las prácticas anti sindicales se tienen que terminar. La tarea aún no termina, hay muchas otras materias que tenemos que discutir dentro de una nueva Constitución”.

En tanto, el economista Juan Pablo Swett aseguró que revisarán “punto por punto” el proyecto. “La confianza se construye dialogando (…) llamaría al gobierno a no demonizar las relaciones laborales”.

Distintos representantes de la Alianza también manifestaron sus opiniones. Tal es el caso del ex ministro de Sebastián Piñera, Benito Baranda, quien criticó que con este documento se “ha querido dar la apariencia de que es una reforma mucho más compleja y completa, pero está enfocada prácticamente a dar más derechos a los dirigentes sindicales y fortalecer la negociación colectiva”.

Patricio Melero, diputado de la UDI y miembro de la Comisión del Trabajo, también cuestionó la reforma calificándola de un fortalecimiento sindical, más que laboral. A juicio del ex presidente del gremialismo, es un retroceso para la generación de empleo mejor remunerado y más estable.  A su vez, insistió en la necesidad de revisar “en detalle” el proyecto, con el fin de establecer  un dialogo con el gobierno, “que no solo sea un diálogo para la foto, que escucha pero que no acoge, sino que sea un dialogo que permita tomar los puntos de vista que la oposición, que las empresas, que los trabajadores, podamos manifestar”.

En tanto, el ex candidato presidencial Andrés Velasco, a través de su cuenta de Twitter,  aseguró que “Solo una Reforma Laboral que facilite empleo de mujeres y jóvenes va a reducir de verdad la desigualdad en Chile”.

Por su parte, desde la Nueva Mayoría, el senador Juan Pablo Letelier (PS) defendió la tranversalidad alcanzada en el debate: ” Se ha hablado con todos los actores durante casi un año, con todos sin excepción, con todos los partidos, con los parlamentarios, con los sindicatos, con las centrales. Yo creo que ha habido un tremendo trabajo pre legislativo y es la razón por la cual se puede discutir este proyecto con cierta velocidad en el Congreso”.

Discusión en el Congreso

Luego de la presentación comenzará el debate a nivel parlamentario, el que ya se avizora complejo considerando la postura contraria a la iniciativa que ha evidenciado la oposición.

El diputado y presidente de la UDI, Ernesto Silva, indicó que sí apoya el dialogo en las empresas y el fortalecimiento de los sindicatos, pero primero está el aumento del trabajo digno.

“¿Qué pasó con los trabajadores a honorario y los que están a contrata? El Estado de Chile a veces parece el peor empleador y acá no viene en la propuesta laboral una propuesta para ellos, por eso es una medida hecha al traje y medida de la CUT pero no para los trabajadores normales que quieren todos los días progresar”, dijo Silva.

En la misma línea, el diputado y presidente de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg, aclaró que no hay reparos a que se avance en derechos de los trabajadores, aun cuando en la discusión parlamentaria puedan darse diferencias de cuánto fortalecimiento de los sindicatos deba haber: será automática la sindicalización o las negociaciones colectivas solo se van a hacer extensivas a quienes estén en el sindicato.

“La mejor medida que le podemos dar a los chilenos que están poniendo el hombro es fortalecer sus derechos, pero también, generar nuevos empleos. Esa es la única manera de salir del subdesarrollo, de mejorar la calidad de vida y de tener un mejor futuro, esperamos que el Gobierno también de señales en esa línea”, especificó Monckeberg.

El presidente de RN agregó que la huelga sin derecho a reemplazo es legítima en la medida que la empresa no colapse.

Desde la otra vereda, el diputado y presidente del Partido Socialista, Osvaldo Andrade, opinó que para la tranquilidad de los empresarios, si mejora la productividad, mejorará la empleabilidad y los salarios. De esta manera el resultado de la empresa podrá ser adecuadamente repartido.

“Yo creo que esta reforma bien merece a un empresariado más activo, es verdad, las reformas laborales nunca se hacen con el acuerdo de los empresarios pero si se pueden hacer con la disposición a conversar”, pidió Andrade, haciendo un llamado a la oposición, “aquí está el programa de la candidata Matthei, página 93 dice “nuestro objetivo es fortalecer los sindicatos y así poder ampliar las materias que se pueden negociar colectivamente”. Yo le pido coherencia a la derecha y que se haga cargo del programa que le propuso a Chile en la última elección presidencial.”, reveló Andrade.

El parlamentario socialista añadió que las aprensiones con el impedimento de los reemplazos en las empresas son irrelevantes cuando la Corte Suprema ya falló al respecto y además es tal la odiosidad que genera el reemplazo, que las propias empresas han dejado de usarlos porque prefieren no pasar por el momento de tensión en donde los ex trabajadores ven entrar a los reemplazantes y actúan violentamente.