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Experta en trabajo: “El avance de la Reforma Laboral es mínimo al no permitir negociar por rama”

La economista especializada en temas laborales calificó de positiva la firma del proyecto de Reforma Laboral por el Gobierno, porque se abre el espacio para el debate para que se puedan introducir cambios que favorezcan a los trabajadores. Entre las carencias de la iniciativa legal, mencionó que faltó entregar a los empleados la posibilidad de negociar por rama productiva.

Diario Uchile

  Martes 30 de diciembre 2014 17:31 hrs. 
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En conversación con el periodista Patricio López en Radio Universidad de Chile, la Directora del Programa de Economía del Trabajo (PET), Carmen Espinoza, analizó los enunciados centrales del proyecto de Reforma Laboral que presentó este lunes el Gobierno en La Moneda.

En la oportunidad, la Mandataria ratificó el documento que, por semanas, discutieron los ministros de Trabajo y Hacienda con representantes de los trabajadores, empresarios y diferentes sectores políticos.

Entre los diez puntos principales, el proyecto reconoce a los sindicatos como los actores responsables de encausar los procesos de negociación colectiva, prohíbe reemplazar a los trabajadores en huelga, entrega titularidad sindical y fortalece los derechos de las mujeres trabajadoras al integrarlas al proceso de negociación.

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Carmen Espinoza

Carmen Espinoza señaló que es importante discutir sobre materia laboral. Además, valoró el proyecto que permite introducir cambios en favor de los trabajadores y del cual se espera que se concrete en una ley.

Luego de que el Ejecutivo firmara la iniciativa legal se empezaron a conocer las primeras reacciones a favor y en contra del proyecto por parte de los sectores político, laboral y empresarial, entre otros.

¿Cuál es su apreciación del anuncio que hizo ayer la Presidenta Michelle Bachelet?

Como en todas las reformas que hemos tenido en los últimos años, no se puede dejar de valorar que exista una discusión sobre un proyecto que mejore las condiciones de trabajadores y trabajadoras. El corazón de la Reforma está puesto en el fortalecimiento del derecho colectivo, es decir, mayores protecciones para la sindicalización. Una mejor negociación colectiva y una recuperación del derecho a huelga completo, no mutilado y poco útil, como el que tenemos en la actualidad.

Este proyecto viene a recuperar algunos de los derechos perdidos con el Plan Laboral. Sin embargo, siempre es posible conversar, discutir y reclamar, como es el caso de los trabajadores, debido a la poca claridad sobre algunos de los ejes del proyecto, porque no cumple con las expectativas que los trabajadores han tenido desde la recuperación de la democracia.

Dentro de la revisión que hemos hecho del proyecto todavía hay temas muy sensibles, como la permanencia de los grupos de negociación y la titularidad sindical, donde hay restricciones. Pero cada uno de los aspectos que se presentan se valora, porque es un paso.

El presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Andrés Santa Cruz, reaccionó señalando que la Reforma protege a la dirigencia sindical, intentando presentar a la dirigencia sindical como un sujeto distinto a los trabajadores

¿Qué se puede hacer sobre este intento de distinción que hace el presidente de la CPC?

Creo que el problema es que el empresariado chileno se había acostumbrado a tener sindicatos relativamente pequeños, con poca fuerza dentro de la empresa y, en muchos casos, han planteado a viva voz que ellos prefieren empresas sin sindicatos, porque distorsionan las relaciones laborales. Cuando uno piensa en quien está planteando este tipo de cosas, puede entender que es su lenguaje y su cultura.

Esto tiene que ver con la cultura que se implantó durante la dictadura en Chile. Incluso para los jóvenes que no vivieron en épocas pasadas es muy normal que el sindicato no tenga ningún peso y que sea casi mal vista la incorporación al sindicato. Dadas las restricciones de la negociación colectiva y hacer efectivo el derecho a huelga, el sindicato pasó a ser un buen espacio para el bienestar, el mejoramiento de las condiciones recreacionales, y no un instrumento serio de búsqueda de justicia social y laboral.

Además, las sociedad recibe un constante bombardeo, tanto por los medios de comunicación, como desde la propia empresa, en el sentido de que vincularse a un sindicato es una cosa que afecta a la estabilidad del trabajador.

Yo entiendo la molestia que tienen los empresarios, porque no podrán anteponer sus prioridades, como por ejemplo, la productividad y la estabilidad de la empresa.

Los planteamientos de los ejes del proyecto señalan que va a haber más acceso a la información, no sólo tributaria, sino de otros aspectos, como la estructura de personal, las remuneraciones que reciben los distintos trabajadores de una empresa. Por supuesto, que eso inquieta mucho a los empresarios.

Una de las críticas sobre el tema es que la Reforma no apunta a los pilares del Plan Laboral implementado en dictadura. Según declaraciones de la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, estos aspectos profundos, vinculados con las relaciones al interior del mundo del trabajo, no se deben discutir en una Reforma Laboral, sino incorporarse en la discusión Constitucional.

¿Usted está de acuerdo con esa distinción?

Yo creo que sí. Hay cosas que deben debatirse en la reforma constitucional, porque son de la esencia del modelo económico, político y social, donde se enfrenta la normativa respecto de los principios. El principio de la libertad para todos. La Constitución Política protege la libertad de trabajo, no el acceso garantizado al trabajo. La Constitución garantiza la libertad económica y la libertad de poder realizar actividades económicas.

En la Constitución se legisla de manera negativa la huelga y se ha asumido, a partir de su modificación, donde se incorporan los Tratados Internacionales de DD.HH. por los cuales se permite la huelga en Chile. De lo contrario sería una restricción absoluta.

Uno de los temas más complicados para los empresarios, es el hecho de no poder reemplazar a los trabajadores cuando dentro de una negociación colectiva tienen la posibilidad de hacer una huelga. Sin embargo, el paso que se da es mínimo porque la huelga sigue siendo parte de un proceso dentro de la empresa al no incorporar una acción muy importante: La posibilidad de negociar por rama productiva.

Este aspecto, cobra relevancia al considerar que uno de los principales problemas de Chile, tanto para la sindicalización, como para las relaciones laborales equitativas, encuentra entre sus fundamentos, la subcontratación. Lo único que se ahorra la empresa cuando externaliza sus servicios es la posibilidad de que haya sindicatos fuertes. Incluso los costos para las compañías son casi los mismos, porque lo que se paga a una empresa subcontratista es mucho mayor que el salario que reciben los trabajadores.

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