Diario y Radio U Chile

Año XI, 15 de noviembre de 2019

Escritorio

Gobierno cita a reuniones de emergencia para revertir baja en las encuestas

Desde La Moneda se informó una serie de reuniones con el fin de mejorar la valoración del Ejecutivo, luego de conocerse la gestión que el hijo de la Presidenta tuvo para conseguir un millonario préstamo con el Banco de Chile de Andrónico Luksic. Según la última encuesta Cadem, Michelle Bachelet subió sus niveles de desaprobación, lo que tendría relación con el escándalo que sacó a su hijo de la Dirección Sociocultural de la Presidencia.

Andrés Ojeda

  Lunes 2 de marzo 2015 13:16 hrs. 
Michelle Bachelet

A días de cumplirse un año en el gobierno, en La Moneda continúan las repercusiones políticas por el denominado caso Dávalos, negocio que vincula al hijo de la Presidenta y su esposa, Natalia Compagnon con la millonaria venta de terrenos en Machalí.

Según se informó en la encuesta Cadem, un 71 por ciento de los chilenos no cree que la Presidenta se enterara por la prensa del negocio y de la reunión que su hijo sostuvo con el dueño del Banco de Chile para gestionar el préstamo de 6 mil 500 millones de pesos que permitió concretar la transacción.

En la encuesta de Plaza Pública Cadem, la imagen de Michelle Bachelet cierra el mes con un 36 por ciento de aprobación, y con un cincuenta por ciento de desaprobación, ubicándose en el lugar más bajo desde su llegada a La Moneda en marzo pasado.

Además, específicamente en la última semana de febrero la aprobación alcanzó el 31 por ciento, mientras que la desaprobación se elevó hasta el 56 por ciento.
Sobre la razón de la respuesta,  el 34 por ciento de los encuestados declaró que “no me gusta la presidenta y creo que ha hecho un mal gobierno”, mientras que 27 por ciento expresó que “me gusta la presidenta, pero creo que ha hecho un mal gobierno”.

Con el fin de enfrentar este momento político, el ministro Secretario General de Gobierno, Álvaro Elizalde abrió el año político en el Palacio de la Moneda con tres anuncios para revertir la percepción de la ciudadanía en el marco de los cuestionamientos del caso Caval y de la arista SQM del Caso Penta, que también involucra a personeros del bloque.

Contradiciendo el ordenamiento que el ejecutivo tiene de hacer las vocerías después de la finalización del Comité Político, Álvaro Elizalde comunicó, en conferencia de prensa minutos antes que comenzara la tradicional cita de los lunes en el Palacio de La Moneda, la decisión de la Presidenta Michelle Bachelet de convocar a un consejo de gabinete en la sede de gobierno con todos los ministros y que comenzará a las 7:30 de la mañana de este martes. Bajo esa misma tónica será la cita que se llevará a cabo en cerro Castillo, en Viña del Mar, el sábado 7 de marzo desde a las 9 de la mañana.

Otra de las decisiones es la constitución de un Consejo de Asesores presidencial que revisará el ordenamiento jurídico que regula actualmente la relación de la política con el dinero y que tendrá que proponer uno nuevo, mucho más rígido y transparente.

Sin embargo, estas determinaciones y el ambiente distendido que se vivió en el Palacio de La Moneda no fue el mismo que tuvo lugar en la jornada previa.  Según indicaron algunos jefes de partido, existió un comité previo la noche de este domingo en el espacio gastronómico de Tegualda en donde los presidentes de las colectividades y los ministros Elizalde, Ximena Rincón, Eyzaguirre, Arenas y Peñailillo, comentaron el balance que dio origen a la decisión de los líderes de la Nueva Mayoría de respaldar al gobierno y del Ejecutivo de conformar estas dos citas y la comisión presidencial.

En ese marco y ante las críticas de que la decisión del gobierno de revisar la legislación en materia de transparencia y regulación del poder económico con el político, el vocero de Gobierno respondió a estos cuestionamientos y la posibilidad de establecer acuerdos políticos para disminuir la presión política de los Casos Penta, Dávalos y la arista SQM que golpeó a la Nueva Mayoría:

“No hay nada más contrario a la voluntad del gobierno que plantear algo por el estilo y el gobierno en ese sentido tiene la convicción que lo que Chile necesita es precisamente una institucionalidad más eficaz y un marco regulatorio más estricto. Esto significa los estándares regulatorios que existen en nuestro país  y, por tanto, vamos a trabajar precisamente  por llevar iniciativas legislativas, modificaciones reglamentarias, y otras políticas públicas que nos permitan alcanzar dichos objetivos y promover, por cierto, mayores grados de transparencia”.

En tanto, Jaime Quinta, presidente del Partido por la Democracia, reiteró sus declaraciones de la semana pasada y sentenció que el Partido por la Democracia está por apoyar la decisión de la Presidenta Michelle Bachelet de convocar a un consejo asesor pero reiteró que el PPD no avalará “arreglos políticos”:

“Este no es el momento de los acuerdos, este no es el momento para la foto. El PPD no está para la foto, no está para los acuerdos, hoy día.  El PPD si esta para avanzar en elevar los estándares de transparencia que es algo que hemos planteado siempre y así como en el año 2013 se hizo, hoy claramente eso es insuficiente y tenemos que avanzar lo más que se pueda. Eso no significa, hoy día, buscar un acuerdo cuando aún no hay una respuesta, cuando todavía no se constituye este equipo que la presidenta ha resuelto convocar, precisamente para revisar esa materia.  Mal, hoy día, podríamos nosotros intentar llegar a un acuerdo sobre la nada”.

Desde la Democracia Cristiana, su presidente Ignacio Walker, no quiso referirse a las críticas que el mismo hizo en varios medios de comunicación con respecto al manejo político del ministro Rodrigo Peñailillo en el marco del caso Dávalos-Caval y al igual que los demás líderes del oficialismo, “dio vuelta a la página”.

“Yo no me voy referir a ninguna coyuntura, es natural que los partidos políticos que asumimos una función de representación procuremos reflejar los sentimientos de la ciudadanía y nuestras propias impresiones, pero insisto, el tiempo de los análisis se acabó”.

Este llamado a dar un paso hacia adelante tiene que ver con dar un apoyo en el plano personal a Michelle Bachelet, indicaron los jefes de la Nueva Mayoría.

“Lo que paso en febrero no tienen ninguna relevancia a estas alturas. Eso ya fue febrero. Lo que tengo que hacer es dejar las preocupaciones y pasar a las acciones. Respeto todas las opiniones, pero hoy día estoy preocupado de otras cosas. De lo que hay que hacerse cargo es de lo que la presidenta” señaló Osvaldo Andrade.

En tanto, el presidente del MAS, Alejandro Navarro, afirmó que es necesario trabajar en resolver el problema.

Por otro lado, el presidente del Partido Comunista, Guillermo Teillier, indicó la necesidad de que se sume a la posibilidad de destitución o pérdida del escaño de un parlamentario que utilizó fondos irregulares para llegar a su cargo, que se sume al debate el que exista un periodo de enfriamiento entre la llegada de un alto ejecutivo de una empresa privada a un cargo en un gobierno.

“Se ha conversado eso, tiene que haber un periodo, evidentemente, en que haya una separación y establecer que haya una separación total entre el personaje y la empresa o entre el personaje y el Estado. Ahora cuando son personas calificadas profesionalmente, siempre van a tener, van a adquirir experticia, estén en el sector público o en el sector privado que le va a servir para su trabajo. Porque usted no le puede prohibir a la gente que trabaje”.

Así trascurrió el primer comité político que inauguró el segundo año de gobierno, que contó con la dirección del ministro del interior Rodrigo Peñailillo, el ministro de Educación, Nicolás Eyzaguirre, la ministra Secretaria de la Presidencia Ximena Rincón, el vocero de gobierno Álvaro Elizalde y el ministro de Hacienda Alberto Arenas.

En la instancia, no hubo espacio para responder a las críticas, aunque se mantuvo el balance hecho este domingo: el caso Dávalos golpeó al oficialismo. Lo que provocó que los presidentes de partidos salieran con un mensaje único, apoyar la gestión de la presidenta Michelle Bachelet y su gobierno, más aún cuando la encuesta Cadem indicó que más del 70 por ciento  de la ciudadanía no cree que Michelle Bachelet no haya influido en el crédito que obtuvo su hijo Sebastián Dávalos.