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Año XII, 3 de agosto de 2020

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El 10 por ciento del cobre para la educación

  Lunes 1 de junio 2015 12:24 hrs. 




Señor Director:

No se trata de reavivar polémicas que no desemboquen en nada ni abrir discusiones inútiles pues la situación de nuestro país es bastante delicada como para ello. De lo que se trata es de buscar una solución para el grave problema que afecta a nuestros jóvenes y que es por lo esencial la educación.

En su momento, las FF.AA. pensaron que la prioridad era el gasto militar, pues consideraban amenazantes las intenciones de nuestros vecinos. Fue así como ellos se otorgaron el 10 por ciento de las exportaciones de Codelco y esto ha sido así desde hace decenios.

Hoy en día esas amenazas ya no existen y las relaciones con los países limítrofes se dilucidan en los tribunales. Entretanto, nuestro país se ha convertido, junto con Venezuela, a la que tanto se critica, en uno de los países que más ha invertido en armamento, considerando la proporción con el PIB (SIPRI  Yearbook.  Stockholm International Peace Research Institute. 2012. www.sipri.org), incluso más que Brasil. Estamos por lo tanto más que sobrearmados y esto no es ya una prioridad.

Nuestra prioridad hoy en día es la suerte de nuestros jóvenes y niños, a quienes es urgente y vital proporcionar todos los medios, no solo para que se desarrollen personalmente, sino que también para que construyan el futuro de nuestro país y en lo posible lo mejoren. Se trata pues de una cuestión fundamental, en especial para los 2,4 millones de universitarios (matrícula 2014 según el Ministerio de Educación), pero también para los millones de alumnos de Básica y Media.

Es para ellos que debe ir hoy en día ese 10 por ciento y no para las armas. Una nación no la constituye una máquina militar por muy sofisticada que ella sea. Una nación son sus ciudadanos y ella será tanto más grande cuanto más de sus miembros sean cultivados y formados profesionalmente.

Nuestros jóvenes han demostrado estos diez años que ellos son suficientemente serios, responsables y corajudos para tomar su destino en mano. Démosles los recursos que les son necesarios y estaremos asegurando para nuestro país el mejor de los relevos generacionales.

José Cañas C.