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Acuerdo entre Unión Europea y Turquía busca frenar llegada de migrantes

La Comisión Europea anunció que había consensuado un “plan de acción” con Ankara para que Turquía reciba refugiados a cambio de ayudas financieras. Entretanto, un migrante afgano fue abatido al tratar de entrar ilegalmente en Bulgaria.

RFI

  Sábado 17 de octubre 2015 13:51 hrs. 
Migraciones hacia Europa


La Unión Europea y Turquía alcanzaron un acuerdo para frenar la llegada de migrantes al bloque europeo, sumido a una creciente presión en las fronteras en donde la noche del jueves un afgano fue abatido cuando intentaba ingresar ilegalmente en Bulgaria, tal como confirmó el Ministerio de Interior de ese país.

“Un gran grupo de migrantes ilegales intentaron entrar en Bulgaria. Uno de ellos resultó herido y falleció cuando era transportado a un hospital”, declaró a la agencia AFP una portavoz del Ministerio de Interior.

Se trata del primer migrante muerto por disparos de guardias fronterizos europeos desde que se agudizaron las llegadas a la UE.

En septiembre, Bulgaria desplegó a mil militares en la porosa frontera con Turquía, que se sumaron a un refuerzo similar de policías.

El incidente provocó la partida anticipada de la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del primer ministro búlgaro Boris Borisov que, reunido con sus homólogos en Bruselas, analizaba cómo frenar la llegada de migrantes a Europa provenientes de Turquía.

“Borisov me informó antes de partir. Muestra cuán importante fue nuestra discusión”, dijo el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en conferencia de prensa.

Turquía se convirtió en el principal país de tránsito que utilizan los migrantes que intentan llegar a Europa. Muchos cruzan el mar Egeo, otros lo hacen por tierra.

Desde principios de año llegaron a la UE 600.000 migrantes, unos 3.000 murieron en el intento, la mayoría en peligrosas travesías del Mediterráneo.

El jueves otros siete murieron, cuatro de ellos niños, cuando el bote en el que navegaban chocó contra un buque griego cerca de la isla de Lesbos.

Sin visas no hay acuerdo

El “plan de acción” acordado con Turquía se alcanzó apenas el jueves luego de negociaciones en Ankara entre el gobierno turco y responsables de la
Comisión Europea. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan había viajado la semana pasada a Bruselas.

Según fuentes europeas las autoridades turcas presentaron en Ankara sus condiciones, que presentó luego el presidente de la Comisión Europea,
Jean-Claude Juncker, a los líderes europeos reunidos en Bruselas.

Estas incluyen una ayuda financiera de hasta 3.000 millones de euros. “Es la cifra que tienen los turcos en la cabeza”, aseguró el primer ministro holandés, Mark Rutte. No obstante, Juncker dijo a la AFP que aún no había una cifra concreta, que sería negociada “los próximos días”.

También piden abrir nuevos capítulos en las negociaciones de adhesión de
Turquía al bloque y flexibilizar la entrega de visados a los ciudadanos turcos.

“Pero esto no quiere decir que renunciamos a los criterios de base que son la regla en este tema”, planteó Juncker en conferencia de prensa. “Nos pusimos de acuerdo sobre el contenido exacto de este plan de acción”, agregó.

Esta condición, muy sensible para Europa, la expresó claramente el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu. “No firmaremos un acuerdo para readmitir a los llamados ‘migrantes económicos’ sin antes obtener avances en el tema de las visas Schengen y una flexibilización en las condiciones para otorgar visas a los ciudadanos turcos”.

El presidente francés, François Hollande, manifestó a la prensa que “no puede haber liberalización de visas si no hay controles. Es un movimiento paralelo”.

Por su parte, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, señaló que los mandatarios celebraron este acuerdo, que cobra sentido “sólo si Turquía contiene el flujo de refugiados”. “Es una etapa mayor” en la gestión de la crisis migratoria, indicó, en nombre de los 28 mandatarios.

Política de “más por más”

Las discusiones entre los europeos se envenenaron cuando la canciller alemana, Angela Merkel, puso sobre la mesa la creación de un mecanismo permanente para repartir a los refugiados entre los 28 Estados. Su pedido fue rechazado por España, Polonia y Hungría, entre otros.

La UE ya se propuso acoger a 160.000 refugiados e intenta, dentro de su “agenda para la inmigración”, que los llamados “migrantes económicos” sean readmitidos en sus países de origen si éstos son considerados seguros.

Para ello intenta que los países de origen, en su gran mayoría africanos, cooperen con el bloque para readmitir a sus ciudadanos expulsados de Europa.

El consenso entre los 28 es fomentar la política de “más por más”, para la que hay cada vez más apoyo, según un diplomático. Ésta supone que los países de origen podrían recibir más ayuda financiera si aceptan readmitir a sus nacionales o menos en caso contrario.

La Comisión creó para tal efecto un fondo especial con pedidos de contribución para cubrir 1.800 millones de euros, del que aún se esperan los anuncios de aportación de los Estados miembros.