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Año XII, 23 de septiembre de 2020

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Amplia crítica a colusión de grupo Matte y Gabriel Ruíz-Tagle

La familia Matte tiene una historia de beneficios gracias a la Dictadura que encabezó Augusto Pinochet. Mientras, Gabriel Ruiz-Tagle es recordado en el Ministerio del Deporte por los retrocesos ocurridos durante su gestión.

Raúl Martínez

  Jueves 29 de octubre 2015 21:04 hrs. 
CMPC-PISA





Un nuevo caso de colusión se dio a conocer. Uno más de varios que ya ha conocido la opinión pública nacional: el cartel de los pollos, la colusión de las farmacias y ahora el de los papeles entre la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones y la ex Pisa (actual SCA) que se suma al listado donde los protagonistas gozan de beneficios en caso de delación y ninguno paga el perjuicio a la gente en la cárcel.

CMPC –la conocida Papelera-, de propiedad del clan Matte, está vinculada íntimamente a la historia económica y también política del país.

En su última aparición conocida, el controlador de la empresa y presidente del Centro de Estudios Públicos (CEP), Eleodoro Matte, dictó cátedra sobre el camino que debe seguir el país ante un escenario de “incertidumbre” por la falta de “calidad y urgencia de las reformas” del Gobierno. Lo dijo el jueves 8 de octubre en un encuentro en el CEP ante la Presidenta Michelle Bachelet y algunos miembros de su gabinete.

Sin embargo, su imperio que lo sitúa en el lugar 663 de los personajes más acaudalados del planeta, según la Revista Forbes, se debe en parte importante a su vinculación directa con la Dictadura Cívico-Militar que encabezó Augusto Pinochet.

Al respecto, el periodista Javier Rebolledo, recuerda que los Matte formaron parte de organismos públicos en Dictadura, como ODEPLAN, además de beneficiarse, junto a otros empresarios, de las privatizaciones hechas por el régimen.

“Se benefició con las prebendas que le otorgó la Dictadura, recién ocurrido el golpe, entre otras con el Decreto Ley 701 que vino a bonificar hasta el 75 por ciento de las plantaciones forestales que lo benefició fundamentalmente a ellos, al Grupo Von Appen y al Grupo Angelini. Eso por una parte, y también las privatizaciones. La participación de ellos fue amplia en la dictadura”, precisó Rebolledo.

A eso se agrega la vinculación directa en casos de violaciones a los derechos humanos, como el crimen de un grupo de trabajadores de su propia planta en la ciudad de Laja. 19 personas fueron ejecutadas por funcionarios de Carabineros que en la época actuaban prácticamente como funcionarios de la CMPC.

Aún más: uno de los empleados de la época sostiene que uno de los jefes, Roberto Izquierdo Menéndez, estuvo al tanto de los crímenes cometidos en un predio de la Papelera. Menéndez es hoy gerente de Forestal Mininco, de propiedad de CMPC, además de ser el dueño del Diario Financiero.

En el entramado de esta colusión conocida en los últimos días, aparece Gabriel Ruiz-Tagle, empresario y ex gerente de PISA que durante el Gobierno de Sebastián Piñera fue ministro de Deporte.

De su paso por esa repartición se refiere el presidente de los funcionarios de esa entidad, Álvaro Muñoz, quien destaca su trato afable, aunque despectivo cuando se trataba de conversar con los dirigentes sindicales.

“Es un hombre que desactivó –están todos los escritos hechos por él, firmados por él- la fiscalización de los recursos fiscales que se entregan para fines públicos a empresas privadas. Él fue el que desactivó esto. Un hombre que se incomodaba sobremanera que algún dirigente sindical le hablara de igual a igual. Y un hombre que durante su administración, en nuestra apreciación, hubo un retroceso -al contrario de lo que piensan algunos periodistas del mundo deportivo- en el desarrollo de las políticas públicas en el deporte”, criticó Muñoz.

El dirigente recuerda además el trato que recibieron los empleados de la empresa PISA, de la cual Ruiz-Tagle era gerente hasta asumir el cargo en el gobierno de Piñera, a quienes también se les quiso responsabilizar de un incendio en la empresa en medio de una huelga, situación que terminó por ser totalmente descartada.

El caso pone en debate una vez más el carácter del sistema económico chileno, el que a juicio del economista de Fundación Sol, Gonzalo Durán, está concentrado en un pequeño grupo que determina las reglas del juego del mercado a todos los actores.

El especialista comentó que “son ellos los que ponen las condiciones y ponen las condiciones que más les conviene a los que más capital tienen. Entonces ahí de libre mercado no podemos hablar. Porque tenemos cerca de 900 mil unidades empresariales, pero finalmente quien mueve la economía y donde se concentra la riqueza no es más allá del 5 por ciento de las empresas, incluso mucho menos. Y eso termina generando un debate de fuerzas políticas al interior de lo que es la geografía empresarial”.

Gonzalo Durán subraya la condición privilegiada de estos empresarios, quienes se benefician de la acumulación de riqueza a través del despojo y que en palabras del periodista Javier Rebolledo, marcan pautas como verdaderos “prohombres” del mercado y la política como lo hizo recientemente ante la jefa de Estado en el encuentro del Centro de Estudios Públicos que hasta ahora preside “El Rucio” Matte.