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Museo de Bellas Artes abre la muestra de arte mexicano que truncó el golpe militar

Bajo el nombre “La exposición pendiente. Orozco, Rivera y Siqueiros”, el museo presentará 76 de las 169 obras que debían exhibirse desde el 13 de septiembre de 1973, además de recortes de diarios y apuntes del entonces curador, Fernando Gamboa, que describen la crisis que vivía el país.

Abril Becerra

  Miércoles 18 de noviembre 2015 20:21 hrs. 
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El 13 de septiembre de 1973, el Museo Nacional de Bellas Artes debía exponer la muestra Pintura mexicana de la Fundación de Arte Carrillo Gil, que incluía obras de los mayores exponentes del arte latinoamericano: Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Sin embargo, la muestra fue interrumpida por el Golpe de Estado que vivió el país el 11 de septiembre.

Fernando Gamboa, curador de la exposición, se hospedaba en el Hotel Carrera y anotó en su cuaderno, luego del bombardeo a La Moneda: “Estoy angustiado por el peligro y por la absoluta falta de seguridad que cada minuto amenaza a la gran colección Carrillo Gil y sus 169 pinturas de Orozco, Rivera y Siqueiros. Todas son de valor imponderable para la historia y el patrimonio cultural de México”.

“Ellas están empacadas en sus 27 cajas en el Museo Nacional, un sitio que debería ser seguro y sagrado para los chilenos por lo que representa, pero que no lo es. Acaba de ser duramente ametrallado por cuatro tanques a las cinco y media de la tarde (…) tengo la esperanza de que no les habrá sucedido nada a nuestras pinturas ni a ninguna otra”, escribió el curador.

Entonces, la exposición había sido presentada en 70 países y Chile cerraba la itinerancia de las obras.

Zapata. Estudio para el mural del Castillo de Chapultepec (1996). Siqueiros . Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

Zapata. Estudio para el mural del Castillo de Chapultepec (1996). Siqueiros . Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

Desnudo (1946). Siqueiros. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

Desnudo (1946). Siqueiros. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

Durante los días posteriores al Golpe de Estado, la embajada mexicana y la Fundación Carrillo Gil se mostraron preocupados por el resguardo de las pinturas: “Peligra en Chile la colección de Arte Dr. Álvar Carrillo Gil”, titulaba el 12 de septiembre de 1973 un diario mexicano. Incluso, luego del bombardeo a La Moneda, las primeras órdenes del Presidente Luis Echeverría fueron dar asilo a la familia de Salvador Allende y sacar las pinturas del Museo de Bellas Artes.

Por ello, el 26 de septiembre de 1973 un avión de Aeroméxico despegó de Chile con rumbo al país del norte. Allí iban Hortensia Bussi, viuda de Allende, sus hijas y nietos, y las obras de Rivera, Orozco y Siqueiros. La intención era que todas las obras viajarán en ese vuelo, pero el traslado total se hizo en varias partes, las últimas piezas abandonaron el país diez días más tarde. Luego de ello, la colección del Museo Carrillo Gil no volvió a salir de México.

La exposición pendiente

Desde hace más de cuatro años, el Museo Nacional de Bellas Artes ha intentado concretar la exposición que fue interrumpida en 1973. Este jueves 19, finalmente la muestra retornará bajo el nombre La exposición pendiente (1973-2015). Orozco, Rivera y Siqueiros, esta vez, bajo la curatoría de Carlos Palacios.

“Originalmente habían 169 piezas dispuestas en la exposición, pero los protocolos de conservación que hoy nos rigen en México nos impiden mover esa cantidad de obras. Por eso, ahora sólo se presentarán 76”, explica Vania Rojas, directora del Museo de Arte Carrillo Gil. “Por supuesto, eso encareció los costos y también significó un retrasó de la exposición en Chile”, añade.

Según Roberto Farriol, director del Museo de Bellas Artes, “va a ser una ocasión para cerrar un capítulo de nuestra historia y también para homenajear  a aquellos que trabajaron durante 1973, como el ex director del Museo, Nemesio Antúnez”.

“Lo que está planteando el curador no sólo es una muestra muy representativa de aquella que vino en ese entonces a Santiago, sino también todo lo que ocurrió en torno a esta exposición. Entonces tenemos un cruce de historia que va a ser exhibido en esta muestra”, agrega Roberto Farriol.

El réquiem (1928). Orozco. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

El réquiem (1928). Orozco. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

El niño muerto (1925). Orozco. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

El niño muerto (1925). Orozco. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

El montaje se basa en los escritos y dibujos que realizó Fernando Gamboa en 1973, por lo que reproduce el formato original de la muestra. Además, incluye recortes de diarios y videos sobre la relación que en esos años tenían México y Chile. Para eso, la exhibición ocupa tres salones en el primer piso del museo, conectados por pequeñas salas en donde se exhiben los escritos del curador original.

Según Carlos Palacios, “las 76 obras que se van a ver en La exposición pendiente presentan un panorama de los intereses y estilos de los tres artistas más importantes de México”.

De acuerdo a esto, Palacios comentó que “de Orozco se puede ver una representación de casi toda su producción. De Rivera sólo vamos a ver sus momentos cumbres, que tienen que ver con el cubismo, y respecto de Siqueiros, la muestra incluirá una importante producción de bocetos y apuntes para murales de los años 40”.

Maternidad (1916). Rivera. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

Maternidad (1916). Rivera. Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015

Carlos Palacios también explica que una de las particularidades de la exposición tiene que ver con reunir el trabajo que los artistas realizaron en torno al muralismo: “Gamboa entendió que los murales no son transportables, entonces la única forma de llevar el muralismo a otra parte era con piezas representativas del arte mexicano”.

Por otra parte, el especialista dice que “las obras que fueron seleccionadas en 1973 tenían una clara intención política. Lo que pretendían los presidentes Luis Echeverría y Salvador Allende era mostrar que la revolución era posible y exitosa. Entonces, se escogió un cuadro de Siqueiros sobre una huelga en una mina de Sonora (De la dictadura de Porfirio Díaz a la Revolución (1957-1965). O sea, estamos hablando de una exposición que tenía una militancia precisa y determinada”.

La exposición pendiente cierra un capítulo de la historia del Museo Nacional de Bellas Artes, que en el año 1973 no pudo cumplir su misión de abrir la muestra al público.  Es una exhibición que permite entender el arte mexicano y las razones por las que no se pudieron ver estas obras”, concluye el curador.

Coordenadas

La exposición pendiente se inaugura a las 19:30 horas de este jueves 19 y permanecerá abierta hasta el 21 de febrero de 2016 en el Museo de Bellas Artes. La entrada es gratuita.

Fotografía destacada: Fosa Común, Orozco Flores Clemente (1926-28).Colección Museo de Arte Carrillo Gil. Reproducción autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, 2015.
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