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Año XI, 26 de mayo de 2019

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José Luis Ugarte: “La Reforma Laboral pasó de ser un mal proyecto a uno muy malo”

En conversación con el programa Semáforo, el abogado lamentó la tramitación del proyecto porque dejaría a los trabajadores, incluso, en peores condiciones que las actuales. Su llamado es a fortalecer las clases trabajadoras con el fin de impedir que este tipo de reformas siga proliferando.

Paula Campos y Patricio López

  Martes 29 de diciembre 2015 12:00 hrs. 
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“La Reforma Laboral pasó de ser un mal proyecto a un muy mal proyecto”, esa es la tajante conclusión del abogado experto en temas laborales, José Luis Ugarte, al evaluar la iniciativa que se encuentra actualmente en trámite en el Senado.

“Es posible que después de la iniciativa la gente quede en peores condiciones y eso es porque el proyecto contempla una serie de pactos de adaptabilidad que no tienen que ver con derechos colectivos”, agregó el abogado.

Para Ugarte, no es de extrañar la actitud de la clase política. A su juicio, el problema radica en que el movimiento sindical chileno se encuentra debilitado y no está en condiciones de imponer su agenda: “Los trabajadores han detectado que están solos desde el punto de vista político porque ningún partido se la ha jugado por un cambio”.

Profundizando ese punto, Ugarte sostuvo que los partidos políticos tienen frentes de trabajadores que “no pesan nada al interior de las colectividades, solo sirven para levantar bandera el primero de mayo”.

En esa línea, recordó el caso de la Democracia Cristiana donde sus militantes de las bases de trabajadores presentaron una declaración reivindicando derechos laborales al tiempo que el Senador Ignacio Walker presentaba indicaciones a la iniciativa que elevaban la exigencia para formar sindicatos.

Misma situación vivida en el PPD, donde “todas las indicaciones que han ingresado sus senadores, van en contra del mundo del trabajo –dijo”, con la única excepción de la senadora Adriana Muñoz.

José Luis Ugarte reprochó la situación, toda vez que no se trata de clases políticas cooptadas por poderes económicos, sino partidos que se sustentan en la base de ideologías de los empresarios, lo que hace “absolutamente compatible ser de izquierda y bloquear la aparición de sindicatos”, dijo a modo de ejemplo.

Para el abogado, el problema es que el trabajo perdió su centralidad dentro de la centro izquierda chilena. Por eso, “el trabajo no es un tema relevante para la izquierda, todavía permea esa ideología que ve al mundo laboral como algo hostil para el desarrollo económico”.

José Luis Ugarte concluyó señalando que “el proyecto está cerrado en torno a la flexibilidad laboral y aquí no hay un movimiento sindical en condiciones de pararla. La única reforma realmente importante sería aprobar la negociación por rama”.

Además relevó el rol que debe jugar la CUT en esta discusión, “ellos son imprescindibles para los cambios, pero hoy no están en condiciones de incidir, en el corto plazo deben cambiar su sistema electoral que es poco democrático y permite la cooptación por parte de los partidos políticos”.