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Año XI, 27 de junio de 2019

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Senador Guillier: “Desaprovechamos la oportunidad de actualizar nuestros partidos”

Los expertos también cuestionaron las barreras impuestas a las nuevas colectividades. Sin embargo, representantes de partidos tradicionales destacaron la rigidez de las normas aprobadas en el proyecto que ahora debe seguir su trámite en el Senado.

Héctor Areyuna

  Jueves 7 de enero 2016 18:05 hrs. 
Guillier

La comisión especial de Probidad y Transparencia recibió del ministro secretario general de la Presidencia, Nicolás Eyzaguirre, el Proyecto de Ley  que Fortalece el Carácter Público y Democrático de los Partidos Políticos y se inició así su segundo trámite constitucional.

En la votación en particular, ratificaron que para conformar un partido se requerirá la adhesión mínima del 0,5 por ciento de quienes hayan votado en el último proceso eleccionario, en cada región en que se constituya la colectividad (8 regiones o 3 contiguas), con al menos 500 afiliados.

Requisitos que Eyzaguirre calificó como necesarios ya que las colectividades serán financiadas por el Estado y por ende, “deben tener un certificado de representatividad”.

El presidente de la comisión, Ignacio Walker, valoró las disposiciones aprobadas: “Hay que considerar la expresión de la voluntad ciudadana para ver cuáles partidos permanecen y cuáles no, que no va a ser la decisión de una secretaría, de un órganos administrativo, va a ser la decisión de la libre expresión de la voluntad popular. Hoy día tenemos 13 partidos políticos constituidos y 16 en formación, estaríamos llegando a cerca de 30”.

El senador del PPD Felipe Harboe se abstuvo en el artículo relacionado con los requisitos de formación, y se refirió a su postura a favor de la proliferación de colectividades, pero con estrictas exigencias para mantenerse: “Mientras más baja sea la barrera para formar partidos, se da la oportunidad a nuevos emprendimientos políticos, que son consecuencia de la falta de representatividad y la críticas de los ciudadanos a la actual estructura de partidos. Lo que sí soy extremadamente rígido es que no se transformen en emprendimientos económicos, es decir, un partido que se inscribe con una baja cantidad de firmas no debiera optar al financiamiento público en su primera etapa, si no después de la primera lección y habiendo cumplido requisitos”.

María Jaraquemada, de la Fundación Espacio Público y del Observatorio Anti Corrupción mantuvo las críticas que los partidos emergentes, independientes, opositores e incluso oficialistas han expresado: “Creemos que tener esos requisitos de ingreso más esos requisitos  de permanencia son muy altos y terminan constituyendo un barrera para partidos nuevos, por lo tanto, proponíamos que se revisara esto, y que por ejemplo se podrían tener requisitos de ingreso, pero no mantener los de permanencia y si un partido no logra ese resultado electoral no que se disuelva de inmediato, sino que por ejemplo se le pueda dar otra oportunidad dándole financiamiento público”.

Finalmente el senador Alejandro Guillier lamentó que la comisión no aprovechara la oportunidad de crisis para actualizar el sistema de partidos: “Con los movimientos sociales y este resurgimiento de lo político en la sociedad civil hace que existan otros tipos de movimientos que quieren participar en política, pero que no quieren necesariamente hacerse de cuotas de poder, pero quieren poner temas en la agenda y muchas veces levantan plebiscitos o candidaturas para fines específicos y no tienen intenciones de persistir necesariamente en el tiempo. Eso se da mucho en las sociedades democráticas complejas, que la gente quiere participar, pero no a través de partidos y acá en vez de facilitar ese proceso se sigue viendo como fortalecemos lo existentes”.

Este lunes la iniciativa continúa su discusión en particular. Es parte de las siete iniciativas priorizadas por el Gobierno para tener aprobadas antes del fin de enero. Queda por revisar los artículos correspondientes al patrimonio de los partidos y a la regulación de los partidos por parte de entes externos.