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Año XII, 30 de octubre de 2020

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Reforma Laboral: Los acuerdos internos y plazos que complican al Gobierno

El Ejecutivo agotará la posibilidad de alcanzar un acuerdo en Reforma Laboral, para lo que se están sosteniendo reservadas conversaciones con sus parlamentarios. Mientras, los trabajadores apuran las definiciones del Gobierno, en una discusión que, consideran, ya se ha dilatado en demasía.

Héctor Areyuna

  Viernes 15 de enero 2016 20:50 hrs. 
Valdés-Rincón





La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, aseguró que solicitaron reuniones con la Presidenta Michelle Bachelet y los ministros de Hacienda y Trabajo para abordar la Reforma Laboral, en medio de los desencuentros que al interior del propio oficialismo se han dado, y que harían peligrar el despacho de esta iniciativa dentro de los plazos autoimpuestos por la Administración.

Recordemos que se trata de uno de los proyectos que el Gobierno definió como prioritarios y que espera aprobar al 31 de enero.

Los trabajadores insisten que a pesar de ser una modificación poco sustancial al Código Laboral impuesto por la Dictadura, y que cumple con estándares mínimos en materia de devolver derechos laborales, aun así ha tenido una férrea oposición de parte del empresariado y sus legisladores afines en el Congreso.

Hasta ahora no se han confirmado acercamientos, y la presidenta de la CUT cree que la demora en la toma de decisiones y en la tramitación, más allá del incumplimiento de los plazos comprometidos, ha servido para que quienes se muestran contrarios a la Reforma, puedan introducir nuevas indicaciones que alteran el espíritu de la iniciativa.

“Si hasta la última presentación de indicaciones por parte del Gobierno el gran tema era evitar cualquier subterfugio de reemplazo interno en la huelga, hoy día hay algunos que hay abierto sus apetitos y dicen, es eso más la extensión de beneficios, más la titularidad del interempresas, entonces tengo la impresión de que es necesario ir agotando el debate, acotándolo a lo que es realmente y no seguir abriendo los temas. Es importante que los ministros trabajen pero en función de cerrar el debate, no de abrir temas”, afirmó la dirigenta.

Bárbara Figueroa aseguró que es sano que los partidos del oficialismo hayan llamado a la Presidenta a zanjar el tema, tal como lo hizo este jueves el jefe de la bancada del Partido Socialista, diputado Manuel Monsalve, que planteó que si bien “el diálogo es indispensable, hay momentos en que se agota, hay un disenso que no es posible de resolver”.

En ese sentido, fuentes de Gobierno aseguran que existe la posibilidad de que la Mandataria pueda establecer un parámetro respecto de los puntos polémicos de la Reforma, y los partidos y parlamentarios tendrán ahí que demostrar su apoyo a la Presidenta, al Ejecutivo y su Programa.

La ministra del Trabajo, Ximena Rincón, dio cuenta de que se están agotando las conversaciones con los parlamentarios de la DC y el PPD que han anunciado, en reserva, su rechazo a la Reforma.

Al mismo tiempo, la secretaria de Estado aseguró que “a lo imposible nadie está obligado”, dando a entender que la Reforma Laboral podría terminar de tramitarse más allá del plazo autoimpuesto del 31 de enero.

“Estamos ad portas de por fin materializar esta reforma necesaria para tener relaciones laborales modernas. No es de extrañar que después de 36 años en que vamos a tener un cambio en cómo se relacionan empleadores y trabajadores, exista este debate. Ha sido un año intenso y duro y confiamos en ser capaces los antes posible. Estamos trabajando para eso (terminar antes de enero), a lo imposible nadie está obligado”, expresó la ministra.

Sobre los temores que han mostrado el empresariado y sus representantes más cercanos, estudios recientes demostraron que las grandes empresas tienden a generar mayor sindicalización y en estas existen una buena valoración de la organización de los trabajadores.

Encuesta Laboral 2014: Argumentos a favor de la Reforma

El informe de resultados de la Octava Encuesta Laboral, correspondiente a 2014, encargada por la Dirección del Trabajo, fue presentado este viernes y tiene datos que aportan en dirección a respaldar cambios en la legislación laboral.

Efectivamente, las autoridades del Trabajo y distintos representantes participaron de la presentación de dicho estudio, la Encla 2014, que muestra datos como una leve alza en el porcentaje de empresas que cuentan con sindicato (aunque sigue en niveles de un dígito), además de que la mayoría de las huelgas se da fuera de la negociación colectiva.

La investigación se realiza cada tres años, y evidencia que en el conjunto de empresas de 10 o más trabajadores, sólo en un 8,9 por ciento existe al menos una organización sindical, mientras que en el 81,8 por ciento de las firmas nunca se ha constituido un sindicato.

El Director del Trabajo, Cristián Melis, valoró datos como la disminución de la subcontratación, aunque no bajen la cantidad de trabajadores subcontratados.

“Lo que vamos a tener que hacer ahora es abocarnos a estudiar por qué disminuye ese porcentaje, efectivamente se intensifica la subcontratación a nivel de unidades productivas”, expresó.

Gran parte de la encuesta aborda la negociación colectiva, la sindicalización y la conflictividad interna de las empresas. En ese sentido, Melis desmitificó algunas de las preocupaciones del empresariado sobre la posibilidad de que la reforma incremente la actividad sindical y la necesidad de que se apruebe.

“Valorar muy fuertemente la percepción que tienen las empresas que tienen sindicato de la positiva valoración. Mucho se ha hablado de que las empresas no valoran cuando hay sindicatos. Esta encuesta claramente denota que las empresas en que existe sindicato, hay una buena evaluación respecto de ella, pero también nos arroja que más del 80 por ciento de las empresas nunca ha existido un sindicato, de ahí la importancia de la Reforma Laboral”, dijo.

Sobre las remuneraciones, en el caso de trabajadores a jornada parcial y completa, la encuesta señala que el 48 por ciento de los trabajadores del país percibe menos de 420 mil pesos brutos mensuales (es decir, entre menos de uno y dos ingresos mínimos mensuales). Esta cifra es inferior al 54,8 por ciento que representaba este segmento en 2008.

En tanto, otro 48,1 por ciento recibe entre entre 2 y 12 ingresos mínimos (de 420 mil a 2 millones 520 mil pesos), mientras que el 3,8 por ciento restante percibe sobre 12 ingresos mínimos mensuales.