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Año XII, 20 de febrero de 2020

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Políticos y analistas piden avanzar en Reforma Laboral, educación y Constitución

El primer semestre de 2016 estará marcado por estos tres temas. El Gobierno juega con tiempo en contra para tratar de alinear a su coalición y cumplir con sus promesas de campaña. En tanto, analistas aseguran que de no concretarse, estos proyectos serían el fin de la credibilidad de La Moneda.

Gonzalo Castillo

  Domingo 21 de febrero 2016 16:58 hrs. 

La Presidenta acaba de regresar de sus vacaciones en el sur. A un año de haber explotado el caso Caval, que sepultó su imagen pública, La Moneda trata de trabajar en una agenda que le permita subir en las encuestas. Entre estos puntos destacan la Reforma Laboral y el proceso constituyente.

La Mandataria ya agendó reuniones sobre ambas materias, también en el área de educación, porque en el Palacio saben que la ciudadanía está expectante ante estos cambios. Sin embargo, los problemas internos de la Nueva Mayoría amenazan las promesas reformistas, por lo que de distintos sectores se tema que estos cambios queden convertidos en más arreglos para la clase gobernante.

En ese escenario, Alejandro Olivares, académico del Instituto de Asuntos Públicos (INAP) de la Universidad de Chile manifestó que si el Gobierno “realiza luego un cambio de gabinete y coloca a personas que han tenido muy buena gestión en posiciones de visión más política, o de mayor popularidad, podría tener un segundo aire y pasar a la delantera”.

El académico plantea que el proceso constituyente puede marcar el derrotero de esta administración así como de sus ministros, quienes pueden verse favorecidos por esta instancia, dependiendo del grado de participación que muestren, para constituirse, incluso, como una nuevas cartas presidenciales.

“Este año comienza la discusión más avanzada o preliminar –no sabemos-sobre la nueva Constitución, y por lo tanto eso también le puede dar a los ministros o a los subsecretarios que lideran el proceso, una visibilidad que los transforme en eventuales candidatos”.

Para Ernesto Águila, director del Departamento de Estudios Pedagógicos (DEP) de la Universidad de Chile, las cosas no son tan simples. En su opinión, el reposicionamiento del Gobierno no tiene que solo con la agenda, “sino con el debilitamiento del liderazgo presidencial de Bachelet que está condicionado por lo que fue el caso Caval y por la manera en cómo se enfrentó”, en donde, a juicio de Águila, se echó de menos una actitud más proactiva.

“El vacío que genera el debilitamiento del liderazgo de Bachelet, en un esquema de construcción de un gobierno que descansó de manera casi exclusiva en esa popularidad tan incombustible y que permitió instalar un Programa que, por lo menos, para lo que han sido los últimos 25 años era avanzado, pero descansaba, en gran medida, más que en fuerzas sociales o la construcción de una fuerza política y social potente, descansaba en el liderazgo de la figura presidencial, entonces debilitado ese liderazgo, quedó al desnudo las fuerzas que la apoyaban, estaban poco organizadas, y eso genera este vacío”.

A su juicio, es fundamental que durante este primer semestre se avance de forma activa en el proceso constituyente y en la reforma laboral, de lo contrario se instalaría definitivamente la percepción del síndrome del “pato cojo”.

“Que logre poner por delante la agenda que tiene un componente laboral importante, un componente educacional importante, y lo que tendría que ser un gran activismo en torno a esta fase inicial de construcción de una nueva Constitución Política. Si logra reinstalar esos temas, y algunos aspectos de las reformas, particularmente los de gratuidad y otros aspectos en educación comienzan a entrar y sentirse en la población, es probable que el Gobierno termine con mejores índices”, augura.

Renato Garín, académico del INAP de la Universidad de Chile, señala que el gobierno debería impulsar tres agendas: como primera prioridad el proceso constituyente, “que sea lo más transparente y lo más cercano a la ciudadanía posible, ya que se juega buena parte de su evaluación futura”; en segundo término “hacer carne” las propuestas de la Comisión Engel; y en tercer lugar, la agenda regionalista en la cual, a juicio de Garín, “el Gobierno tiene una deuda”.

Desde la Nueva Mayoría, el diputado de la DC Mario Venegas hizo hincapié en que el Gobierno debe replicar para el tratamiento de los temas a futuro, el ejemplo de lo hecho en educación, en donde, según el parlamentario, si bien se escuchó a las distintas posiciones, finalmente la coalición no transó en los puntos que consideraba esenciales de los proyectos.

El diputado del PPD Guillermo Ceroni, en tanto, coincidió con Venegas en que el acento debe seguir puesto en la Reforma Educacional, “pero en la forma más pensada, meditada y con la pausa necesaria para poder llevarla a cabo en la mejor forma y escuchando la opinión de todos los sectores”, misma metodología que debería utilizarse para sacar adelante la Reforma Laboral, asegura Ceroni.

“Espero que aquí no se trate de un enfrentamiento en lo que dicen algunos diputados y lo que digan algunos senadores, creo que tenemos que coordinarnos entre ambos sectores como Nueva Mayoría que somos, y tener un punto de vista común, y todo lo que significa reemplazo en la huelga y todo lo que pueda significar la extensión de beneficios tiene que ser analizado y discutido, y tener una postura común frente a ello”.

Con respecto del proceso constituyente, el diputado del PPD destaca a la participación ciudadana como uno de los elementos fundamentales que debe considerar ya que “eso puede generar un gran impulso a la participación de la gente en elegir su representante en la medida en que ve que las bases institucionales del país son gestadas por ellos”.

Por su parte, el diputado del PS Marcelo Schilling si bien considera difícil revertir la apreciación ciudadana del gobierno de Michelle Bachelet, señala que tienen “compromisos contraídos voluntariamente”, siendo el principal la Reforma Educacional en el cual espera que la gratuidad se consolide este año “en una ley, no con la famosa glosa presupuestaria”, y toda la energía deberían concentrarla en eso.

En cuanto a la Reforma Laboral, el diputado socialista indica que el elemento que mayor controversia genera al interior del oficialismo tiene que ver con la posibilidad de permitir el reemplazo en huelga, por lo que de no poder concretar un acuerdo sobre este punto en la Nueva Mayoría, Schilling plantea dejar esta normativa tal como está en la actualidad y que sea la Justicia la que dirima caso a caso.

“Como pareciera no haber acuerdo sobre todo en el Senado porque en la Cámara se aprobó el proyecto sin reemplazo de trabajadores en huelga, creo que lo más conveniente es que se deje a ese respecto, en ese exclusivo punto, las cosas como están y que sean los tribunales quienes decidan caso a caso, como está pasando hoy día que los tribunales son los que dicen si procede o no judicialmente reemplazo de trabajadores en huelga”.

Finalmente, Marcelo Schilling coincidió con el diputado Ceroni sobre la necesidad de que el proceso constituyente permita la participación efectiva de la ciudadanía, y que se entregue la mayor cantidad de información posible, “porque estoy seguro que es un tema que no vamos a alcanzar a resolver en este gobierno, se resolverá probablemente en el próximo”, señaló el diputado del PS.