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Año XIV, 29 de mayo de 2022

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Ley de etiquetado abre oportunidades para fomentar hábitos alimenticios saludables

Fiscalización ciudadana y de los organismos competentes, sumado a otras medidas que complementen el cambio en los hábitos alimenticios, serán las claves del éxito de la ley de etiquetado de alimentos, en un país en que casi el 70 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad.

Camila Medina

  Jueves 26 de mayo 2016 16:46 hrs. 
alimentos

Aunque la nueva ley comenzará a regir el próximo 27 de junio, en los supermercados ya se puede ver en la mayoría de los productos procesados el nuevo disco pare que alerta el exceso de azúcar, sodio, grasas saturadas o calorías en los alimentos.

El diputado del Partido Socialista y miembro de la comisión de Salud, Juan Luis Castro, valoró que luego de casi una década de trámites marcados por la oposición de grandes empresas alimentarias, finalmente se aplicará la denominada Ley de Etiquetado, sobre la Composición Nutricional de los Alimentos y su publicidad.

El parlamentario destacó que la nueva legislación busca entregar poder de decisión a los consumidores, mas enfatizó en la necesidad de una rigurosa fiscalización.

“Vamos a tener que ser muy vigilantes para que las Seremis de salud, las autoridades municipales y todos quienes tengan que ver con el comercio en general puedan cumplir la tarea fiscalizadora que siempre es muy difícil, porque siempre faltan inspectores. Siempre van a haber denuncias de ciudadanos que van a ayudar mucho a pesquisar cuando no se cumpla esta ley de etiquetados y por eso la comisión de Salud será importante cuando citemos a las autoridades de salud a que nos informen en junio la manera en que se aplicará el sistema de control y fiscalización de esta nueva ley”, señaló.

Para el diputado se trata de un paso importante hacia un cambio de prácticas alimenticias porque a su juicio “hoy la gente no sabe lo que come y la industria introduce a la boca de los chilenos lo que quiere”.

En cambio, la directora de la Escuela de Psicología de la Universidad del Pacífico, Carmen Gutiérrez, indicó que los disco pare de “Alto en” que figurarán en los alimentos sólo tendrán un impacto en su primera etapa de lanzamiento, porque los consumidores muy pronto se acostumbrarán a ellos y no cambiarán sustancialmente sus hábitos.

“La efectividad del mensaje, si no se sostiene con otros elementos comunicacionales, va a ser menor. Para generar un cambio no solo basta con que esto sea una información visual, también tendrían que haber campañas permanentes con personas que sean referentes para el público que entreguen esta información. También debiesen haber otras alternativas que sustituyan ese producto por otro que tenga características de gusto, valor y costo que sean similares”, explicó.

En Chile cerca del 50 por ciento de los niños que ingresan a primero básico tienen exceso de peso y casi el 70 por ciento de la población adulta tiene sobrepeso u obesidad. Una situación que incide en la alta prevalencia de enfermedades cardiovasculares, que constituyen la primera causa de muerte en el país.

En ese contexto Isabel Zacarías, académica y nutricionista de la Universidad de Chile destacó que esta ley abrirá oportunidades para fomentar hábitos alimenticios saludables. Además indicó que tanto consumidores como empresarios tendrán una gran responsabilidad en ese desafío.

“¿Cómo será el impacto de la ley? Eso es lo que realmente tenemos que medir en el largo plazo. Cambiar los hábitos alimentarios no es fácil pero sí se ha logrado en otras partes del mundo a través de la disponibilidad de los alimentos, el precio, pero también la decisión de compra de los consumidores es importante porque en aquellos países más desarrollados, cuando las personas rechazan la compra de algún producto, ese producto muere. Entonces en la medida en que el consumidor exija productos más saludables también vamos a tener disponibilidad de productos más sanos”, aseguró la nutricionista.

La nueva ley también regulará la publicidad y los incentivos comerciales. Por eso estos productos no podrán ser vendidos en los colegios, ni  tampoco incluir juguetes para los niños. Sin embargo, continúa la interrogante sobre qué pasará con los alimentos que queden fuera de esta normativa, como el caso de algunas cadenas de comida rápida.