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Brexit: Los argumentos para permanecer o salir de la Unión Europea

Aquellos que abogan por continuar en la Unión Europea argumentan que el vínculo beneficia a la economía británica, permite intercambiar información sobre crimen y terrorismo y entrega al Reino Unido un mayor protagonismo en el mundo. Mientras, figuras asociadas con un nacionalismo populista bastante carente de argumentos defienden la idea de salir.

David Martínez

  Lunes 6 de junio 2016 12:00 hrs. 
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El próximo 23 de Junio, los ciudadanos del Reino Unido (RU) expresarán su voluntad en un referéndum de continuar o salir de la Unión Europea (UE). Según las encuestas de opinión, existe un estrecho margen entre las dos opciones por lo que estas dos semanas antes de la votación son cruciales para que los grupos contendores articulen y convenzan a la ciudadanía con sus argumentos.

Es evidente que dada la complejidad de una asociación como esta –con vínculos económicos, políticos, jurídicos, culturales, etc.- existe una infinidad de argumentos para permanecer o salir. En ese sentido, la clásica dicotomía para identificar a una persona como conservadora o progresista no implica necesariamente saber a priori si ella estará a favor o en contra de permanecer, sin embargo esta distinción puede ayudar a ordenar los argumentos.

Desde el mundo conservador, aquellos que abogan por continuar argumentan que el vínculo beneficia a la economía británica (RU mejor materialmente), también permite intercambiar información con los otros países de Europa sobre crimen y terrorismo (RU más seguro) y entrega al Reino Unido un mayor protagonismo en el mundo al participar en una institución supra nacional (RU más fuerte). Esta visión es defendida por el primer ministro David Cameron quien aboga por la permanencia, pero en una UE reformada. Por ejemplo, reducción de beneficios para Europeos, mayor control sobre la migración desde Europa y rechazo a cualquier política financiera que no favorezca al RU.

También existen razones de políticos conservadores e incluso más cercanos a la derecha extrema para dejar la asociación. Según este grupo, la economía del RU se ve afectada porque este país entrega más a la UE que lo que recibe y Europa es una economía que no crece. Además, la migración desde Europa a RU reduce los puestos laborales para los nacionales y pone presiones excesivas en los sistemas de beneficios y de salud. Por último, según esta visión  la soberanía del pueblo Británico se ve mermada por un grupo de burócratas en Bruselas y de políticos en Alemania que no tiene nada que ver con el RU y sus intereses. El ex alcalde de Londres, Boris Johnson y el líder de UKIP Nigel Farage promueven esta visión.

Por su parte, los progresistas también se dividen entre argumentos por permanecer y salir (aunque prevalece la intención de permanecer e incluso los que argumentan por salir probablemente al final votarán por permanecer o se abstendrán). El mundo progresista en general parte del diagnóstico que la UE se ha convertido poco a poco en una institución que representa los intereses de los miembros más fuertes, especialmente Alemania y una elite tecnocrática en Bruselas formada en la ideología neoliberal. Estas instituciones y su accionar anti-democrático se reflejó con toda crudeza cuando se discutió la salida de Grecia de la UE y las condiciones de los créditos para salvar la economía de ese país. Finalmente, el partido de izquierda Syriza tuvo que obedecer los dictámenes de dichas instituciones, a costa de su programa y el impulso democrático del pueblo Griego. Así, es claro que se alzan voces en la izquierda que esperan la salida de la UE (por ejemplo George Galloway y grupos al interior del laborismo). Sin embargo, otras figuras del progresismo abogan por permanecer en tanto esta es la única forma de articular instituciones supra-nacionales que pueden enfrentar problemas globales como las crisis humanitarias, cuestiones ecológicas y el poder incontrolable de las empresas transnacionales. El líder del partido Laborista Británico Jeremy Corbyn defiende esta posición. Incluso desde Grecia, en una carta publicada en The Guardian el dirigente de Syriza Yanis Varoufakis argumenta en este sentido.

Para terminar, es interesante observar que los principales líderes de la política del  RU coinciden en que se debería permanecer en la UE (Cameron y Corbyn). En términos generales figuras asociadas con un nacionalismo populista bastante carente de argumentos defienden la idea de salir. Por eso, el filósofo Esloveno Slavoj Zizek, un gran conocedor de los errores y horrores del siglo XX, ha propuesto que no se puede combatir con socialismo nacional el nacional socialismo. Con todo, sólo el pueblo Británico tiene la soberanía para dirimir este tema y es comprensible que en el contexto del neoliberalismo la tentación nacionalista conmueve con facilidad a la opinión pública.