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Orlando: El ataque más letal en EE.UU. desde el atentado a las Torres Gemelas

La muerte de 50 personas en una discoteca gay de Orlando, en el estado de Florida, es el ataque más letal que se registra en Estados Unidos desde que cayeran las Torres Gemelas en Nueva York el once de septiembre de 2001. Las condenas por lo sucedido este domingo se multiplican mientras que las autoridades estadounidenses lo califican de “acto de terror” pero no confirman que detrás de dicho ataque esté el grupo Estado Islámico.

RFI

  Domingo 12 de junio 2016 23:12 hrs. 
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En la madrugada del domingo, un hombre, identificado como Omar S. Mateen, abrió fuego contra más de 200 personas que celebraban una “fiesta latina” en una discoteca gay de la ciudad Orlando, en el estado de Florida. El joven, de 29 años, se atrincheró con varios rehenes durante unas horas, hasta el asalto policial. Al menos 50 personas murieron y otras 53 han resultado heridas. Las primeras víctimas identificadas son todas de origen hispano. Más del 20% de la población de Orlando es latina.

Se trató de “un acto de terror y de odio”, dijo el presidente estadounidense Barack Obama en una breve declaración desde la Casa Blanca tras el ataque. Poco después el FBI confirmó que, antes del tiroteo en la discoteca Pulse, Omar Mateen, estadounidense de origen afgano, había telefoneado al servicio de urgencias 911 para anunciar su lealtad al grupo Estado islámico, EI. Para entonces, una agencia de prensa vinculada con el EI afirmó, citando una fuente anónima, que el atacante era un “combatiente” de la organización yihadista. No obstante, las autoridades estadounidenses no han confirmado que exista un vínculo organizativo entre Omar Mateen y el EI.

¿Ataque terrorista u homofobia criminal?

Mir Seddique, padre del presunto terrorista, negó que las motivaciones de su hijo fueran de origen religioso o político y dijo que su hijo estaba furioso tras haber visto recientemente a dos homosexuales besándose en una calle de Miami. “Estábamos el centro de Miami, en Bayside, había gente tocando música”, contó el padre a NBC. “Y vio entonces a dos hombres besarse frente a su mujer y su hijo y enfureció”, dijo Seddique. Familiares entrevistados afirman que Mateen, que trabajaba como guardia de seguridad, era un hombre violento pero no muy religioso.

Sin embargo, el agente especial Ronald Hopper, del FBI, afirmó a la prensa que Mateen había llamado dos veces la atención de los investigadores, en 2013 y 2014, por presuntos vínculos con extremistas islamistas.

El FBI supo en principio de Mateen en 2013 cuando hizo comentarios provocadores a colegas alegando presuntos vínculos terroristas, dijo el agente Hopper, añadiendo que finalmente no se pudo verificar la veracidad de las alegaciones y la investigación fue cerrada. Más tarde fue interrogado por agentes que investigaban sus lazos con Moner Mohammad Abusalha, otro ciudadano de Florida, el primer estadounidense en perpetrar un ataque suicida en Siria. “Determinamos que el contacto era mínimo y no constituía una relación sustancial o una amenaza en ese momento”, indicó Hopper.

El peor atentado desde el 11/9

Las banderas estadounidenses ondeaban a media asta en todos los edificios federales en honor a las víctimas. “Es el peor ataque terrorista en suelo estadounidense desde el 11 de septiembre”, dijo el congresista Michael McCaul, jefe de la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes.

El candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, que propuso prohibir el ingreso de musulmanes al país, agradeció, en un tuit, “las felicitaciones por tener razón sobre el terrorismo radical islámico”. “Pero no quiero felicitaciones, quiero severidad y vigilancia. Debemos ser inteligentes”, añadió.

Su rival demócrata Hillary Clinton lamentó, también en Twitter, la “devastadora” noticia del ataque y dijo que sus “pensamientos estaban con todos los afectados por este acto horroroso”.

El ataque se produjo en momentos en que se celebra la Copa América Centenario de fútbol en Estados Unidos. “Pega un poco y asusta”, dijo sobre el tiroteo el defensor argentino Marcos Rojo desde Seattle, donde se aloja su selección. “Algunos jugadores han traído a la familia, nos preocupa y no es bueno que pasen estas cosas”, agregó.

Este ha sido el segundo ataque en Orlando en poco más de 24 horas, luego del asesinato el viernes de la cantante Christina Grimmie, exconcursante del show “The Voice”, por un hombre de 27 años que la atacó al término de un concierto y luego se suicidó. El teatro donde Grimmie fue atacada está situado a unos seis kilómetros del Pulse nightclub.