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Año XII, 29 de septiembre de 2020

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Secundarios marchan sin autorización por el centro de Santiago

Una centena de estudiantes salieron a las calles de Santiago en una marcha que no fue autorizada por la intendencia. Desobedeciendo a su propio protocolo de Derechos Humanos, Fuerzas Especiales de Carabineros reprimió y detuvo a secundarios que se manifestaban pacíficamente.

Oriana Miranda

  Miércoles 15 de junio 2016 11:53 hrs. 
marchaautorizacion





Un grupo de estudiantes secundarios marcharon por el Parque Forestal hasta el frontis de la Casa Central de la Universidad de Chile, en el Centro de Santiago. La movilización no contaba con autorización de la Intendencia, por lo que la Cones y la Aces decidieron suspender la convocatoria. Pese a ello, fueron cerca de cien estudiantes quienes salieron a las calles, en rechazo a la reforma educacional elaborada por el Ministerio, que deja de lado demandas del movimiento estudiantil.

Como es habitual, Fuerzas Especiales de Carabineros intervino utilizando carros lanza aguas y llevando a estudiantes detenidos, sin que previamente se produjera desmán alguno. Cabe recordar que según el Protocolo para el mantenimiento del Orden Público elaborado por el Departamento de Derechos Humanos de Carabineros, “se entiende que una manifestación es lícita, bien sea que cuente con autorización o que se trate de una actividad espontánea no autorizada que se desarrolla en espacios públicos con tranquilidad, seguridad y respeto”.

En el caso de realizarse una intervención en manifestaciones pacíficas sin autorización, el primer paso de Carabineros de acuerdo a su propio protocolo es el diálogo:

  • El jefe del dispositivo debe identificar la licitud o ilicitud de la manifestación de acuerdo al grado de tranquilidad y de respeto en que se desarrolla. Siempre es conveniente conocer los motivos (políticos, culturales, religiosos, ecológicos, sexuales o de género) de las demandas, así como las rutas y la duración programada de la actividad.
  • Se debe mantener un trato propio de una autoridad bien posesionada del cargo, respetuosa, y cooperadora con la solución de los problemas. No se debe expresar debilidad, ni prepotencia. Debe existir precaución de no emplear palabras que puedan interpretarse como una intimidación o desafío. Siempre se debe dar tiempo al interlocutor para que éste pueda obedecer las órdenes.
  • Buscar puntos de común acuerdo para coordinar rutas y desplazamientos. Determinar punto de inicio y llegada de la marcha, utilización de espacios públicos y horarios.
  •  Acompañar el desplazamiento de la marcha o el desarrollo de la manifestación. Mantener siempre el contacto visual y la verbalización con la columna o grupo para prevenir cualquier reacción que se transforme en desorden.

Posteriormente, le siguen etapas de contención, disuasión, despeje, dispersión y detención, medida que no puede ser aplicada de manera masiva e indiscriminada.