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Comentario de Cine:

Cine Chileno en el 2016: El espejo necesario

Acá les dejo las recomendaciones de las que, en mi opinión, fueron las más interesantes películas chilenas estrenadas este año.

Antonella Estévez

  Domingo 25 de diciembre 2016 9:29 hrs. 





Más de cuarenta largometrajes nacionales lograron estrenarse en el circuito comercial durante este 2016. Además de lo potente del número lo que más sorprende es la diversidad de las propuestas que el cine chileno está haciendo cada año. Documentales ecológicos, antropológicos y políticos; premiadas películas autorales, biografías, cine de denuncia y con temática LGTB conviven con filmes con un fuerte énfasis comercial.

Como cada año el sitio web CineChile invita a los cibernautas a votar por su película chilena favorita en un ejercicio que busca acercar a las audiencias a, por lo menos, reconocer la cantidad de títulos del cine chileno que llega a salas comerciales. Difícilmente un espectador común habrá visto más de un puñado de filmes chilenos este año, pero lo bueno del ejercicio es demostrar que había mucho donde elegir y que el viejo prejuicio de que el cine chileno sólo habla de sexo o de política no fue cierto entonces, ni mucho menos ahora.

Como en distintas salas como Cineteca Nacional y Cine UC durante el mes de enero se vienen festivales que recuperan los mejores estrenos del año, y con ello la posibilidad de ponerse al día con las películas que se perdió, acá les dejo las recomendaciones de las que, en mi opinión, fueron las más interesantes películas chilenas estrenadas este año.

Rara: la directora Pepa San Martin logra en su primer largometraje acercarse a la realidad de una familia “poco convencional” desde la mirada de la hija adolescente, con frescura y empatía. Inspirada en el caso de la Jueza Karen Atala, Rara desafía los prejuicios respecto a una historia con personajes lésbicos y esquiva los riesgos de transformarse en una película panfletaria para situarse en un lugar que nos invita a reflexionar acerca del crecimiento y las diversas formas de hacer familia.

El viento sabe que vuelvo a casa: El realizador José Luis Torres Leiva es reconocido en Chile y el por su capacidad para detenerse en la belleza de la cotidianeidad y en este filme se une a otro gran realizador, Ignacio Agüero, para registrar una visita a una remota isla de Chiloe en busca de información sobre un mito lugareño. La calidez y humildad de ambos cineastas permite al espectador apreciar la belleza de la gente y la vida en este lugar a la vez ajeno y cercano.

Atrapados en Japón: El primer largometraje de la reconocida realizadora de animación Vivienne Barry logró obtener premios en el Festival de Cine de Valdivia, FEMCINE y BioBioCine. Su relato en primera persona de la aventura de un grupo de periodistas que viajan a Japón en un viaje diplomático y que quedan atrapados en la isla en plena Segunda Guerra Mundial mezcla con eficacia en la narración y el formato, el descubrimiento de una cultura en un momento crítico de la historia del siglo XX y las preguntas de una hija por el padre que poco conoció.

Neruda: Pablo Larraín nuevamente logro la atención del mundo al estrenar esta película en el Festival de Cannes, recibir los principales galardones del Premio Fenix al cine iberoamericano y estar nominado a los Globos de Oro. La figura de Neruda causa interés en todo el planeta, pero más allá de esa figura es el acercamiento juguetón y cinéfilo de Larraín y el estupendo guión de Guillermo Calderón lo que hacen de Neruda un filme que -aunque excesivo e imperfecto- es difícil de olvidar.

7 semanas: Esta ópera prima de un grupo de jóvenes cineastas, en su mayoría mujeres, se acerca a un tema que en nuestro país es difícil de hablar y mucho menos de ver en el cine. Enfocándose en la inquietud de una joven mujer que se descubre embrazada, el filme acompaña a la protagonista en ese difícil tránsito de decidir si quiere o no ser madre en un contexto en donde legal y socialmente el lugar que se le exige a la mujer en estos casos es la maternidad. Filmada con sensibilidad y valentía, 7 semanas es de esas películas que aportan a hacer visible aquello que es muy real, pero que no queremos ver.