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Año XII, 23 de septiembre de 2020

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Gasto público en salud por habitante podría llegar a los 6 mil pesos en 2018

El monto es uno de los principales acuerdos alcanzados entre el Gobierno, la Asociación Chilena de Municipalidades y la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada. Con este compromiso, entre otros, la Confusam depuso el llamado a paro para este lunes y martes.

Rodrigo Fuentes

  Lunes 24 de abril 2017 21:15 hrs. 
CrisisSalud





El aumento del gasto per cápita en salud, es uno de los principales acuerdos que alcanzó la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam) con el Gobierno y la Asociación Chilena de Municipalidades.

Este compromiso considera el valor gasto por habitante de 5 mil 760 pesos, el que deberá ser corregido al alza de acuerdo al IPC y el reajuste del sector público, lo que debiera traducirse en un monto superior a los seis mil pesos en 2018.

La semana pasada se concretaron varias reuniones luego de la convocatoria a paro que había realizado la Confusam para este lunes y martes. Al finalizar esta mesa tripartita con un acuerdo se evitó la protesta en los consultorios del país.

Para el presidente de la Confusam, Esteban Maturana, de concretarse la cifra supondría un incremento del orden del 10 por ciento respecto del actual valor de salud por persona que es de $ 5 mil 405.

“El valor del per cápita ya debiera estar arriba de los 6 mil el pasado año 2015, pero recién estamos en 5 mil 400. Sin embargo vamos a llegar sobre los seis mil este año, pero aun así vamos a tener una brecha en materia de financiamiento. Eso explica el déficit de médicos, medicamentos, infraestructura, todo el problema del sector salud que hace que la gente se sienta muy insatisfecha. Nosotros vamos a seguir presionando en un año electoral. Esperamos zafarnos de una vez de la dictadura del Ministerio de Hacienda sobre el sector, porque en eso han sido absolutamente tiranos”, argumentó.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Chile elevó su gasto público en salud sobre el cinco por ciento desde el 2005 al 2016. El informe indica que el gasto per cápita en salud bordea los US$1.750 por año y el promedio de los países OCDE se encuentran en US$3.740.

El presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), Felipe Delpín, indicó que el aporte per cápita del gobierno a las alcaldías por cada persona que se atiende en los consultorios fue uno de los puntos críticos de las negociaciones.

“Los municipios del país traspasamos más de 100 mil millones de pesos a la administración de la salud primaria. El valor del per cápita cada vez que se reajusta, viene a resolver algunos problemas, pero no todos. Lo que nosotros tenemos es que como el sector primario de salud no se financia en un 100%, significa que debemos entregar recursos mes a mes y eso alcanza la abultada cifra, en el conjunto de todas las municipalidades”, subrayó.

Para el integrante de la comisión de Salud de la Cámara Baja y diputado PPD, Miguel Ángel Alvarado, los montos que se destinan a salud pública siempre serán insuficientes, debido a que la deuda que mantiene el sector también aumenta con preocupación.

El parlamentario indicó que es tiempo de entrar en una discusión más profunda, que signifique una total reforma al sistema en el país.

“Necesitamos una reforma profunda al sistema de salud en Chile, público y privado. O sea, así como está no va a ser sustentable en el tiempo. Tampoco hay una coordinación entre la atención primaria y la secundaria, los hospitales, existe un desconocimiento absoluto, se duplican roles, se duplican funciones, eso significa un gasto sideral en materia de salud”, detalló.

Según datos del Banco Mundial, Chile destina el 7 por ciento del Producto Interno Bruto en salud pública. Pero aunque la curva ha ido levemente al ascenso, estamos lejos comparado con otros países de la OCDE. Estados Unidos aparece como el que más dinero gastó en salud estatal este 2016, cerca de un 17 por ciento de su PIB. Mientras que los demás países de la región en promedio destinaron entre un 9 a un 10 por ciento de su producto a sanidad.