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Investigadora de la Universidad de Harvard: “Hemos llegado al límite del modelo democrático”

Para Hélène Landemore la democracia, tal como la conocemos en Latinoamérica, ha llegado a su tope. La corrupción y la desconfianza ha escalado a tal punto que, según su análisis, ahora el desafío para las instituciones y la ciudadanía es crear un nuevo modelo de representación. En su opinión, el camino sería apostar por una democracia abierta donde las personas fueran eje y motor de las decisiones.

Abril Becerra

  Martes 16 de enero 2018 18:04 hrs. 





En el marco del Congreso del Futuro, la doctora en Ciencias Políticas de la Universidad de Harvard Hélène Landemore abrió un debate respecto de la situación de la democracia en Latinoamérica. Para ella, esta forma de organización que le otorga poder al conjunto de la sociedad no sólo se encuentra en crisis, sino que además, ha alcanzado su límite.

EL Golpe de Estado de 2009 en Honduras, la escala de corrupción desencadenada por la constructora brasileña Odebrech y el auge de los movimientos sociales en el continente son constataciones de ello.

Por eso, en su análisis, la investigadora francesa, señala que el modelo democrático en Latinoamérica ya no es representativo. Menos aún si se considera la poca rotativa de las autoridades en el poder y los problemas de transparencia que mantienen las instituciones del Estado.

“En Sudamérica, en general, aún existe satisfacción por seguir reproduciendo el modelo electoral, pero rápidamente hemos llegado al límite de ese modelo democrático que, además se ha reproducido por mucho tiempo”, señala.

Según Hélène Landemore un ejemplo de este hecho es Brasil. Según ella, las manifestaciones e incluso la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia son hechos que dan cuenta de la crisis a la que ha llegado el modelo. “El problema con Brasil principalmente es la falta de transparencia, la falta de conexión entre quienes han sido elegidos y la gente”, advierte la investigadora.

El nuevo debate: una democracia abierta

Para Hélène Landemore el debate sobre el futuro de la democracia debe abrazar una perspectiva que genere un paradigma donde la ciudadanía sea eje y motor.

“Aún persiste la idea de que políticamente va a haber una persona, un gran salvador que va a llevar al país a una vida mejor, pero eso es una ilusión”, cuestiona.

Por ello, la apuesta de la investigadora es una democracia abierta donde existan “asambleas deliberativas o pensantes que fomenten la participación”.

En lo práctico, Hélène Landemore sostiene que podrían generarse una asamblea de 500 personas elegidas al azar en todo el país. Estas recibirán una remuneración por su trabajo, el que consistirá, básicamente, en la entrega de información sobre asuntos importantes para la nación.

De acuerdo a su análisis, luego de este proceso, podría entrarse en una fase donde esta asamblea comience a elucubrar propuestas. “De esta forma, podría abordarse el aspecto indígena, los desechos nucleares o el manejo de las aguas”, dice.

“Esas propuestas deben ser puestas para ser votadas en un referéndum y si éste las aprueba, entonces esas políticas se implementarían. Eso es un enorme voto de confianza para nuestra propia gente”, agrega.

Para Landemore este ejercicio no tiene nada que ver con la democracia directa, sino más bien, con un modelo abierto a la comunidad. Frente a ello, advierte que un aliado podrían ser las redes sociales, sobre todo por el flujo informativo que podría emanar desde y hacia estos grupos. “Básicamente lo que importa es preguntarle a la gente: qué es lo que ustedes están pensando”, señala.

Según la investigadora esta propuesta no es una utopía. El antecedente, en su opinión, se encuentra en Islandia, donde en 2011 se llevó a cabo un experimento donde participaron trabajadores, estudiantes y ciudadanos comunes y corrientes, quienes redactaron una nueva Constitución. En su parecer, este ejercicio fue un éxito: la ciudadanía se involucró y finalmente hubo resultados concretos. “Nosotros podemos generar modelos que faciliten el principio mayoritario”, concluye la académica.