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Año XII, 24 de noviembre de 2020

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¿Quién sigue? DC especula sobre nuevas renuncias luego de Alvear

Las diferencias al interior de la Democracia Cristiana siguen provocando sismos. La renuncia de Soledad Alvear ha despertado nuevas reacciones. Desde la mesa de la Falange reconocen una profunda crisis, mientras se especula quiénes más harían efectivas sus renuncias en las próximas horas.

Martín Espinoza C.

  Lunes 23 de abril 2018 14:31 hrs. 
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El terremoto de las elecciones presidenciales pasadas sigue haciendo sentir sus réplicas en la Democracia Cristiana (DC). A la fuga de cerca de treinta militantes del autodenominado grupo “Progresismo con progreso”, a comienzos de enero, se suma la de este fin de semana de Soledad Alvear, ex ministra, ex senadora y ex presidenta de la falange.

Lo cierto es que algunas indefiniciones le han comenzado a pasar la cuenta a la DC. Reconocida es la división que vive la tienda en materias valóricas y es ése, precisamente, uno de los factores que ha detonado la fuga de militantes.

Fue intenso el lobby que practicó Soledad Alvear, por ejemplo, en contra de la tramitación de la despenalización del aborto en tres causales. La ex senadora llamó a los parlamentarios que estaban a favor a “que recapaciten” y disparó una y mil veces contra el proyecto. “Lo más brutal, que a mí me choca, es que se argumente como un derecho de la autonomía de la mujer el matar a un hijo”, manifestó Alvear en su momento.

Matías Walker, jefe de bancada de los diputados, hace énfasis en este punto para explicar la migración: “La DC es un partido muy doctrinario. No somos un partido instrumental, como el PPD. A veces se hacen más palpables las diferencias, pero no es el primer proceso en el que algunos militantes salen. Hay que tomar estas cosas en su justa dimensión. Soledad Alvear había iniciado este proceso con motivo de la discusión del proyecto de la despenalización del aborto en tres causales. Ella nunca compartió ese proyecto. Yo lo lamento mucho porque es un tremendo liderazgo y hubiese sido un gran aporte en el próximo congreso ideológico”.

Lo más probable es que la partida de Alvear traiga también la de su marido, Gutenberg Martínez. El también ex timonel de la colectividad ha mostrado profundas discrepancias con el ala progresista del partido, sobretodo en cuanto a la política de alianzas que involucra al Partido Comunista.

En esta nueva sangría habría más nombres. Descartada la posibilidad de que se sumen parlamentarios en ejercicio y figuras del ala más conservadora como Jorge Burgos e Ignacio Walker, otros personeros de sensibilidad similar en la DC sí seguirían a Alvear. Entre las personas cuyos nombres se mencionan sin los respectivos desmentidos se cuentan el ex subsecretario Zarko Luksic, los ex embajadores Eduardo Rodríguez Guarachi y Nelson Hadad, y el ex subsecretario de Pesca convertido en presidente de los salmoneros, Felipe Sandoval.

La cuantía en cantidad y calidad de las renuncias es importante porque Soledad Alvear no piensa retirarse de la arena política. Su objetivo, según declaró a La Tercera, es fundar un nuevo referente que le haga justicia a los principios socialcristianos. Según dice, la DC es un recurso que se agotó, y hace falta en el espectro político un sector que represente de forma fidedigna los valores que fundaron el partido: “Con una fuerte inspiración en el pensamiento humanista cristiano, que pone la centralidad en la persona humana y en las comunidades, el bien común por delante y los valores de libertad, justicia social y fraternidad. Un instrumento activo en la representación del ideario demócrata-cristiano y de su historia. Segundo, un instrumento en que se practique la fraternidad y la amistad cívica entre sus miembros. Donde esta se predique en lo público y se practique en lo interno, moderno y eficiente en su organización, con un espacio y liderazgo privilegiados a los más jóvenes, que haga gala del grito falangista de ¡Juventud chilena adelante! Tercero, un instrumento de propuestas, que no rehuya los temas y que bajo su inspiración convoque a los mejores”.

Myriam Verdugo, la presidenta de la DC, admite una crisis profunda, pero no cree que el partido esté enfrentando una crisis terminal: “Es una pérdida lamentable, pero no se trata de una crisis final. Tenemos 14 diputados y 5 senadores. Hay que ser rigurosos en la forma en cómo nos referimos al problema real que estamos pasando. Estamos viviendo una crisis que ignoramos durante años y que hoy es imposible soslayar. La reducción de votantes ha sido brutal, la evidencia está ahí. Eso se suma a una crisis de convivencia interna, que es aguda, y que ha hecho que la situación se ponga más cruda. Las razones han sido múltiples. Algunos hablan de un partido que se ha acercado mucho a la centroizquierda; otros, al contrario, dicen que el partido se ha derechizado y ha adoptado un modelo neoliberal que ellos rechazan. Los diagnósticos y razones son variadas”.

Uno de los más críticos con respecto al proceso que está viviendo la DC ha sido el senador y posible futuro timonel del partido, Francisco Huenchumilla. En conversación con este medio, el ex intendente señaló que “yo no soy muy optimista respecto del futuro del partido. Estamos en una situación límite que puede derivar en una crisis terminal”.

En la misma línea, el diputado Mario Venegas también ha apuntado sus dardos contra las tendencias más conservadoras de la tienda: “Hay gente a la que le cuesta entender que están en una posición de minoría. Acá hay responsables del partido que no han asumido una autocrítica que entienda el error y están tratando de traspasar una responsabilidad a otros. A mí me violenta mucho que traten de decir que los resultados de Goic son producto de la traición de los parlamentarios. Esa es una explicación reduccionista. Mariana Aylwin y un grupo específico se resisten al hecho de que ya no manejan todas las decisiones del partido. La verdad es que la mayor parte de las veces es el tema del poder y su administración. Los responsables son los que indujeron a tomar decisiones como, por ejemplo, ir a primera vuelta sin negociar con las fuerzas de la Nueva Mayoría. El tema del Partido Comunista no puede ser una excusa para encubrir nuestros propios errores, falta de liderazgos, incoherencias internas y disensos permanentes”.

El Congreso Ideológico de la Democracia Cristiana aún no tiene fecha de inicio, pero según palabras de su propia presidenta “deberíamos empezarlo lo más pronto posible. Espero que dentro de las próximas semanas ya esté en marcha”.