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Año XIV, 24 de septiembre de 2022

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Asbesto en tuberías de agua genera alarma en académicos y políticos

Desde el Congreso, parlamentarios abogan para que sea votado el proyecto de ley “Eduardo Miño”, mientras que el Consejo Regional de Valparaíso sostendrá una reunión para tratar el tema, donde espera contar con la presencia de la empresa sanitaria ESVAL.

Rodrigo Fuentes

  Lunes 23 de julio 2018 20:02 hrs. 
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El reciente artículo de Radio y Diario de la Universidad de Chile titulado: Cañerías con asbesto estarían contaminando el agua de las ciudades más grandes de Chile, ha generado variadas reacciones.

Desde el Congreso, la diputada integrante de la comisión de Salud de la Cámara Baja, Claudia Mix, manifestó su preocupación por lo que denuncian expertos, sobre la eventual contaminación en las aguas producto de que las tuberías no han sido reemplazadas por otro material, y continúan siendo de asbesto, un elemento altamente cancerígeno.

La parlamentaria del Frente Amplio calificó como grave el no reemplazo de este material en matrices de agua potable por parte de empresas sanitarias en diferentes regiones del país.

“Los estudios y recientes denuncias me parecen gravísimos, especialmente sobre la salud de trabajadores, trabajadoras y la población. Es prioritario para nosotros levantar la ley Eduardo Miño, donde se reconozca el daño a trabajadores y sus respectivas familias expuestas a estas industrias contaminantes, que haga aplicable el Decreto Supremo 656 que prohíbe la utilización del asbesto”, afirmó.

Una opinión similar expresó la Consejera Regional (CORE) de Valparaíso, Nataly Campusano, quien pertenece a la instancia cuyas funciones son variadas, especialmente de carácter fiscalizador, y que relacionan con los planes de inversión y desarrollo regional.

La integrante del CORE local, además de expresar su preocupación por la utilización de asbesto en cañerías de agua potable a cargo de ESVAL, precisó que sostendrán una sesión especial para que directivos de la empresa sanitaria de la región aclaren la situación y entreguen antecedentes que permitan dilucidar y transparentar el problema.

“Esval responde que esto sucedió hace diez años, que hoy día se encuentran en buenas condiciones las cañerías y la calidad del agua. El tema es que lo queremos ver con respaldo, documentación, por eso es que los invitamos a una sesión del Consejo Regional para que ellos presenten datos y a la vez que también estén presentes la Superintendencia del ramo y la Seremi de Salud”, dijo.

Desde la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile también manifestaron su opinión a raíz del artículo dado a conocer este fin de semana por nuestro medio.

Para el académico y médico especialista en enfermedades relacionadas con el asbesto, Gustavo Contreras, lo ideal sería el reemplazo inmediato de todas las tuberías que aún contienen el prohibido material y que aún se utiliza en la red de agua potable de las principales ciudades del país.

“Sería fantástico que las empresas citadas pudieran cambiar las tuberías cuestionadas, porque eso elimina cualquier potencial riesgo. El asbesto contenido dentro de una matriz no genera riesgo de enfermedad, pero si se deteriora o se rompe, si sale el tóxico al ambiente. Ahora quienes dicen que el asbesto en el agua puede producir problemas, advierten que esto puede provocar cáncer gástrico”, subrayó.

Según el informe “El asbesto: una tarea pendiente”, realizado por la historiadora Daniela Machtig, la mayoría de las Seremis comenzaron a registrar los trámites de retiro del material sólo hace ocho años, aun cuando el control de manejo de asbesto comenzó a regir oficialmente desde el año 2001.

Desde esa fecha, solo se han registrado 4 mil 305 trámites, donde el 86% de estos se han realizado en la Región Metropolitana. El informe da cuenta de una cifra preocupante y es que en la Región de La Araucanía no existe ningún registro por trabajos para retiro de asbesto. La respuesta dada por la Seremi de la Araucanía fue que esta solo se preocupa de que sus residuos vayan destino final fuera de su región, según señala el mismo informe.

Debido a estas especiales características y bajo costo, el asbesto se ha usado en una gran variedad de productos manufacturados, principalmente en materiales de construcción, textiles termoresistentes, envases, paquetería y revestimientos, equipos de protección individual, pinturas, productos de talco, etc.

Un documento de la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SSIS), fechado el 23 de junio de 2011, reveló que ESVAL tiene un 44% de su red de cañerías con asbesto cemento. Aguas Andinas, un 58 por ciento, ESSBIO un 30 por ciento y Aguas Antofagasta, un 44 por ciento.

 

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