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Año XI, 15 de octubre de 2019

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María Jaraquemada y ley anticorrupción: “El consenso en la aprobación es una señal potente”

La Cámara Baja aprobó por unanimidad el proyecto que modifica el Código Penal, elevando las penas para este tipo de delitos, y establece la responsabilidad penal de las personas jurídicas en el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo.

Cecilia Rivera

  Jueves 25 de octubre 2018 13:34 hrs. 
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Listo para ser ley quedó el proyecto que modifica el Código Penal para los delitos de cohecho y soborno, aumentando sus penas, luego de que la Cámara de Diputados aprobara por unanimidad el informe de la Comisión Mixta sobre la iniciativa.

Una moción que presentó un grupo de senadores en junio de 2016 y que fue complementada con  otras propuestas de diputados y del propio Ejecutivo de la época. La iniciativa era uno de las más esperadas y había ingresado al Congreso con urgencia de discusión, dada la necesidad de sumar fuerzas para elevar los estándares en la lucha contra la corrupción.

El proyecto establece que los delitos de cohecho y soborno se configurarán por mero cargo. Es decir, serán sancionados sin tener que demostrar la contraprestación. La iniciativa también fija penas agravadas que implican presidio efectivo para las altas autoridades que cometan cohecho en cualquiera de sus definiciones.

En conversación con Radio Universidad de Chile, María Jaraquemada, directora de Incidencia de Espacio Público, valoró la aprobación del proyecto. “Es un tema que teníamos pendiente en temas anticorrupción. Es un avance en esta materia para poder perseguir y sancionar los delitos de corrupción”, expresó.

Agregó que “habíamos avanzado en temas como financiamiento de la política y declaración de intereses y patrimonio, pero esta era una de las patas cojas que faltaban en esta materia”.

La experta también destacó que el total consenso en la aprobación de esta ley deja una señal muy potente en el ámbito político. “Tanto los partidos de gobierno como de oposición están de acuerdo con que había que elevar las sanciones a la corrupción, que las actuales son demasiado bajas, son disuasorias, que eran proporcionales con la gravedad de los delitos que estamos hablando. Esto da una buena señal de que se quiere aumentar las sanciones para que estos delitos no queden impunes, como se ha dado el caso hasta ahora”, dijo.

El ex fiscal Carlos Gajardo destacó en su cuenta de Twitter que la nueva Ley establece cohecho sin prestación.

Y recordó otro punto: reconocer a la sociedad civil que presionó por diversas disposiciones que ni el Gobierno ni el Congreso querían aprobar. Por ejemplo, -mencionó- “cohecho sin prestación había sido rechazado hace un par de meses”.

Discusión

El debate este jueves en la Cámara Baja estuvo marcado por las interpelaciones entre las bancadas por los presuntos vínculos con reconocidos casos de corrupción. Aun así, existió un amplio consenso en la urgencia de promulgar la ley.

Durante su intervención en la Sala, el diputado UDI Juan Antonio Coloma destacó el clima de acuerdo que imperó durante la tramitación de la iniciativa. “Imperó un clima donde se buscó consensuar esta normativa con el resto del ordenamiento penal y civil, sobre todo buscando la posibilidad de asegurar que todos estos delitos de cuello y corbata tengan una penalidad severa”, dijo.

En la misma línea, el diputado socialista Fidel Espinoza, señaló que con este proyecto Chile avanza en la lucha contra la corrupción. “No podemos desconocer que con este proyecto nuestro país, al menos en los temas de corrupción, va a ser un país distinto, porque los delitos de cohecho y soborno van a tener una sanción a lo menos ejemplificadora”, enfatizó.

El proyecto modifica el Código Penal y, además de elevar las penas, tipifica los delitos de soborno entre particulares y de administración desleal. Además, altera la ley N° 20.393, que establece la responsabilidad penal de las personas jurídicas en los delitos de lavado de activos, financiamiento del terrorismo y delitos de cohecho.