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Año XI, 19 de febrero de 2019

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La leyenda de Manuel Plaza y el año que se coronó “Rey de América”

Manuel Plaza es reconocido por ser el mejor atleta de nuestra historia, principalmente por la medalla de plata que consiguió en los Juegos Olímpicos de Amsterdan en 1928. Pero su consagración llegó cuatro años antes, en el Sudamericano de Brasil de 1924, donde ganó en todo lo que compitió transformándose en el Rey del atletismo continental.

Claudio Medrano

  Viernes 4 de enero 2019 11:13 hrs. 
Manuel Plaza

Manuel Jesús Plaza Reyes es uno de los personajes más importantes de la historia del deporte chileno. Su medalla de plata conseguida en los Juegos Olímpicos de Amsterdam en 1928, lo catapultaron a la galería de los inolvidables, pero aquel logro, fue solo la guinda de la torta de una carrera larga como las que solía recorrer.

Plaza junto a su entrenador Luis Flores.

Plaza junto a su entrenador Luis Flores.

Plaza ya era considerado uno de los mejores atletas del mundo en 1928, principalmente por los logros que consiguió en este rincón del planeta años antes, primero en el Sudamericano de Santiago en 1920 y posteriormente, la consagración definitiva en el campeonato que se desarrolló en Brasil en 1924.

Atleta y repartidor de diarios

Manuel Plaza, como muchos de nuestros deportista surgidos en la primera parte del siglo XX, era de orígenes humildes. Desde muy pequeño tuvo que trabajar vendiendo diarios, oficio que desempeñó durante gran parte de su vida en un puesto que tenía en la esquina de Bascuñán Guerrero con Blanco Encalada en Santiago.

A los 17 años se casó y tuvo a una hija que la revista Los Sports de 1924 calificaba como “el encanto del hogar”, de hecho una de sus crónicas relataba “la pequeña con sus manecitas blancas sabe acariciar al padre, que después de pasar varias horas del día en el trabajo, necesario para ganar el sustento, va con fe de convencido a entrenarse al Parque Cousiño”.

Manuel Plaza junto a su familia en 1924. Foto archivo Los Sports.

Manuel Plaza junto a su familia en 1924. Foto archivo Los Sports.

El entrenamiento de Plaza no era el que hoy en día caractriza a un atleta de élite, de hecho su preparación la tenía que mezclar con el trabajo y sin ningún tipo de apoyo externo que se preocupara, por ejemplo, de su preparación mental o nutricional, a diferencia del trabajo multidisciplinar que se realiza hoy con nuestros deportistas.

El propio Plaza se tomaba esta situación con humor, la crónica de Los Sports relata: “Debido a sus escasos recursos no ha podido nunca seguir un régimen especial de alimentación, como se aconseja a todos los corredores, y riéndose nos decía que comiendo poco cuando no tenía dinero y más cuando la venta de los diarios mejoraba”.

Sus inicios en el deporte

Plaza empezó, como muchos, corriendo para seguir a otros. A los 14 años se incorporó de lleno a las competencias participande una carrera sobre 1.600 metros, reservada a niños menores de 16 años. Vistió los colores del Club Atlético Centenario y venció fácilmente con un tiempo de 5’39”.

Ya en 1918 corrió el circuito de Santiago con handicap, es decir, partió después que otros competidores, en aquella ocasión llegó segundo pero se desquitó en el campeonato nacional donde corrió los 10 mil venciendo con 33’25”.

Manuel Plaza 6

Plaza en el Estadio Olímpico Fluminense junto a otros integrantes de la delegación chilena: Morales, Castillo, Guajardo y Baeza.

Luego de triunfar en una serie de pruebas locales como la carrera de ida a Buin, a Peñaflor o la doble maratón Santiago Valparaíso, fue seleccionado para representar a Chile en el Sudamericano de 1920 donde remató tercero en los 5 mil y segundo en los 10 mil.

Los Sudamericanos del 24

Plaza llegaba al Campeonato Sudamericano de Atletismo con la misión de igualar o superar lo logrado en Santiago cuatro años antes donde obtuvo medalla de plata y también de bronce.

Ese año fue su consagración dentro del concierto internacional transformándose en el mejor atleta de dicha competencia. Plaza triunfo en los 3 mil metros con un tiempo de 9’8”. en los 5 mil con un crono de 16’3/5, en los 10 mil con 33’17” y finalmente el Maratón con 2h.53′.

Manuel Plaza junto a Jorge Matte Gormaz y Guillermo Subercaseaux.

Manuel Plaza junto a Jorge Matte Gormaz y Guillermo Subercaseaux.

Plaza recordó el momento en que ganó el Maratón en conversación con Los Sports “en el momento que los señores Jorge Matte y Guillermo Subercaseaux bajaron a la pista y me estrecharon en sus brazos me sentí fuera de mí; no sabía en realidad cómo celebrar la conquista de ese triunfo para mi patria y mi emoción fue cada vez mayor al escuchar el aplauso de miles de manos que se levantaban en todas partes del Estadio”.

Este fue el primer torneo en el cual se comenzó a apreciar la grandeza de Manuel Plaza y que llegaría a su punto cúlmine en los Juegos Olímpicos de 1928 con la medalla de plata que sería la primera presea olímpica del país.