Diario y Radio U Chile

Año XI, 20 de julio de 2019

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Decana Irene Morales: “La ausencia del poder femenino en las direcciones es un pecado”

En conversación con Diario y Radio Universidad de Chile, la primera mujer en llegar al decanato de la Facultad de Odontología abordó cómo ha sido su trayectoria para acceder a este cargo. Asume que tiene la responsabilidad de demostrar que las mujeres pueden hacerlo igual o mejor que un hombre.

Andrea Bustos C.

  Viernes 8 de marzo 2019 16:48 hrs. 
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Al recordar su infancia, la decana de la Facultad de Odontología, Irene Morales, lo hace con cariño. En su oficina cuenta que viene de una familia humilde, tiene 7 hermanos y, desde muy pequeños, sus padres los inspiraban para ir a la universidad. “Mi madre nos cantaba en la oreja usted va ser esto, y usted esto otro”, comenta.

Así se preparó para la entonces Prueba de Aptitud Académica, estudiaba con un facsímil que le regalaba un señor que trabajaba en una imprenta y que era ciego, quien, al no poder leerlo, se lo daba. Postuló a varias carreras de la salud y quedó en Odontología.

En su desempeño como estudiante nunca tuvo problemas, ya que desde niña ha tenido excelentes hábitos de estudio y organización. De hecho, fue la mejor estudiante de su generación, y poco a poco fue sintiendo vocación por ejercer la docencia.

Si bien fue madre al poco tiempo de haber empezado a estudiar, eso no impidió que continuara. Pidió que desde el plantel le pudieran dar un cupo en la sala cuna para hijos de funcionarios, y ordenó su vida con el objetivo de ser madre y estudiante a la vez.

Sus estudios los desarrolló mientras Chile estaba tomado por las Fuerzas Armadas, sin embargo, recuerda que pudo entrar a una cátedra que tenía algún grado de democracia y, desde ese momento, consideró que su accionar a través de la docencia en el futuro podría ser un factor explicativo de valores necesarios en la formación de los estudiantes.

“Por esa razón me apliqué, me dediqué mucho, después de algún tiempo de trabajar hice un programa de magíster acá mismo, en la facultad en patología y medicina oral (…), y empecé a trabajar como académica. Nunca en mi mente estuvo la oportunidad o posibilidad de dejar de ser académica de la Universidad de Chile, nunca, no me importaba que no me pagaran, trabajé ad honorem harto tiempo porque consideraba que el rol que yo tenía como cirujano dentista académica era mucho más multiplicador que el que tenía como cirujano dentista tratante”, comentó.

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Así fue avanzando como docente dentro de la universidad. Sin embargo, sabe que, aunque ha logrado llegar a este importante cargo, su camino como mujer fue más difícil que el de sus pares hombres.

“Sin duda me demoré mucho más que cualquier hombre en llegar a profesora titular, porque la postergación de las actividades producto de la maternidad, el pre natal, el pos natal y la dedicación a los hijos. Todas las actividades yo las hice con tiempos parciales, yo no me fui, por ejemplo, a estudiar al extranjero porque habría significado arrastrar a mis hijos con ello y, de alguna manera, el camino fue más largo, pero nunca tuve conflictos con la convicción de que yo sabía hacia donde iba”.

Irene Morales explicó que cuando llegó la oportunidad de poder ascender a profesora titular, esto se dio casi en el mismo tiempo de postulación al decanato y, frente a los posibles postulantes, sintió que estaba preparada para competir por el cargo.

“En el último periodo, cuando estaba por presentar mis papeles para profesora titular, aparece la oportunidad de que hay elecciones de decano y, cuando quienes yo pensaba se iban a presentar, dije no puede ser, yo soy mucho más eficiente que ellos, estoy mucho más concentrada, entiendo mejor la facultad y tengo mejores intenciones de trabajar, por lo tanto voy a dar mi pelea”, recordó.27

Entonces, una vez que Irene fue ascendida a profesora titular, se reunió con un grupo de académicas y académicos para crear un programa y postular al decanato.

“La trayectoria es larga, pero yo debo decir que he tenido, de alguna manera, la convicción, la fortaleza y el placer del trabajo bien realizado y del ascenso legítimamente ganado”, señaló.

La responsabilidad de ser la primera

Respecto de su rol como la primera mujer en llegar a ser decana de la Facultad de Odontología, Irene Morales aseguró que es un orgullo para ella. Sin embargo, también comentó que sabe que existe una doble responsabilidad, ya que no solo debe hacerlo bien por lo que significa el cargo en sí mismo, sino también porque sabe que en ella está representado el desempeño de las mujeres.

“Somos las mujeres las que estamos siendo vistas a través de mi accionar, por lo tanto, tengo una tremenda responsabilidad de que no puedo fracasar, es decir, no lo puedo hacer mal, también ese es un cargo adicional sobre mis hombros”, aseveró.

En lo que refiere a cómo desarrollar este rol, la decana dijo que lo que quiere es poder crear cambios de paradigma en la odontología y que el desarrollo de todos quienes componen la facultad esté libre de discriminaciones.

“Creo que lo que mejor puedo hacer es entregar igualdad de oportunidades, en términos de que no sea ningún factor de discriminación el que pueda generar diferencias en oportunidades para alguno de los integrantes de la comunidad”, indicó.

Además, comentó que otro de sus objetivos es poder fomentar la vocación de servicio público en la odontología, pues si bien el factor económico es importante, lo es más que el profesional esté preocupado de la salud de su paciente, y también garantizar el respeto entre todos los miembros de la comunidad, sin importar la jerarquía.

Mujeres en el poder 

Consultada por su mensaje para las mujeres en este 8 de marzo, la decana Irene Morales hizo un llamado a motivarse para participar de los cargos directivos, pues el aporte que ellas pueden hacer es único.

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“Yo le diría a las mujeres que el país las necesita en los altos cargos directivos. Yo creo que la ausencia del poder femenino en las direcciones es un pecado, nosotros no podemos darnos el lujo de estar ausentes en cargos de poder, pensamos distinto, funcionamos distinto, y tenemos percepciones del mundo distintas que el país necesita, las unidades necesitan y, por tanto, es obligación de la mujer empoderarse, convencerse de que tienen que hacer uso de los cargos de poder”, aseguró.

Mientras que, para las estudiantes, la decana instó a continuar siendo innovadoras y creativas en el movimiento, y a buscar formas de mostrar esta lucha y esclarecer que esto no se trata de pelear contra los hombres.

Por otro lado, Irene Morales valoró el rol que la Universidad de Chile ha tomado frente al movimiento feminista, pues dijo que nuestra casa de estudios, con su rol público, debe ser un reflejo de lo que debe pasar en Chile.

Créditos fotografías: Cecilia Espinosa, Facultad de Odontología