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Año XII, 26 de febrero de 2020

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Fernando Atria por Contraloría: “Un órgano fiscalizador colegiado es casi una contradicción”

Con el fin de modernizar a la Contraloría General de la República, el Gobierno planea ingresar en las próximas semanas al Congreso, un proyecto de ley que lo convertiría en un órgano colegiado. Al respecto, el abogado constitucional, Fernando Atria, indicó que sería un error dicho cambio y planteó la propuesta de mejorar, por otro lado, las capacidades fiscalizadoras de la Cámara de Diputados.

Eduardo Andrade

  Jueves 4 de abril 2019 17:46 hrs. 

Fue durante la celebración del 92 aniversario de la Contraloría General de la República, cuando el presidente Sebastián Piñera anunció la presentación de un proyecto denominado Ley Orgánica Constitucional para la Contraloría y que pretendería “modernizar” a dicho organismo.

Los problemas en Contraloría son innegables para el abogado constitucionalista y académico de la Universidad de Chile, Fernando Atria. Solo en los últimos meses, la Corte Suprema determinó que el contralor Jorge Bermúdez había actuado ilegalmente en la destitución a la subcontralora Dorothy Pérez.

Así, las preguntas saltan a la vista. ¿A quién debe rendirle cuentas el contralor?, ¿es necesario mantener a dicha institución como un organismo unipersonal? Atria, en conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, explica el proyecto de Piñera que probablemente será presentado en el transcurso de la siguiente semana.

¿Cuánto cambiaría Contraloría al ser un órgano colegiado?

Primero hay que decir que esta es una propuesta que se ha dicho de una manera bastante informal, no hay nada preciso respecto a exactamente que órgano tendría que características o cómo estaría integrado. Lo que por ahora podemos discutir es la idea de si es adecuando que Contraloría esté encabezada por un funcionario unipersonal como el contralor o si debería estar encabezada por un consejo que estuviera compuesto por varias personas.

¿Y de dónde nace esta intención?

Creo que es la idea de que un poder como el que tiene el contralor debe ser controlado por la vía de que deba responder ante un órgano colegiado. Supongo que la idea es que es necesario que el contralor esté sujeto a control. Es decir, quién controla al contralor.

Contraloría

¿Sería lo correcto este cambio, entonces?

A mi juicio, sería un error grave. Yo creo que un órgano fiscalizador colegiado es casi una contradicción. Tiene sentido tener órganos colegiados cuando se trata de órganos fundamentalmente deliberativos como, por ejemplo, la Cámara de Diputados. Si lo que uno espera de un órgano es que delibere representando diversos intereses, entonces lo que se quiere es que haya un órgano colegiado compuesto por distintas personas que representan distintos intereses. En el caso de un órgano fiscalizador, lo que uno quiere es que pueda desplegar esta actividad fiscalizadora con eficacia.

Jorge Bermúdez utilizó la expresión cuoteo político como un argumento en contra, ¿usted está de acuerdo?

Si es un órgano colegiado, este órgano va a tener que dar cuenta de las distintas sensibilidades políticas que tienen representación en el Congreso, cuál va a ser el criterio sino. Yo creo que sería una muy mala idea que el contralor deba responder ante un órgano de este tipo, porque precisamente lo que eso produciría es que las fuerzas políticas que se sientan amenazadas por la actividad del contralor, van a usar su representación en ese consejo para impedir esa actividad.

¿Hay antecedentes de instituciones que han mutado de esa forma?

El más notorio, aunque todavía no tenemos experiencia porque es reciente, es la Comisión de Valores. El superintendente de valores y seguros fue reemplazado por la Comisión de Valores. Yo creo que esa decisión también fue equivocada porque esa comisión también tiene una función fiscalizadora, pero vamos a ver qué pasa con ella. El caso más obvio de órganos colegiados es el Tribunal Constitucional, que termina actuando de acuerdo al tamaño de las bancadas conforme a las cuales está funcionando. Así yo creo que va a terminar un posible Consejo de la Contraloría. 

Sebastián Piñera y el contralor Jorge Bermúdez.

Sebastián Piñera y el contralor Jorge Bermúdez.

Entonces, ¿Contraloría debería mantenerse como unipersonal?

Nada de lo anterior quiere decir que no haya  problemas con el régimen actual de la Contraloría. De hecho, yo diría que hay una cuestión grave y es a quién responde el contralor. Es verdad que un orden democrático no puede haber potestades públicas que no estén sujetos a control, por eso creo que el mejor argumento que hay a favor de un órgano colegiado es el que dice que de ese modo el contralor va a tener que rendir cuentas a alguien. A mi juicio, aunque ese argumento es bueno, la solución de un órgano colegiado es un error.

¿Hay otras opciones?

Yo pensaría más bien en que en la Cámara de Diputados haya una comisión especial de fiscalización de Contraloría, que el contralor deba responder ante la Cámara de Diputados y deba justificar lo que hace y lo que no hace y que eso sea algo más que un informe que se manda una vez al año y que nadie lee. Entonces, hay una pregunta importante de cómo mejorar las capacidades fiscalizadoras de la Cámara de Diputados, de modo que pueda fiscalizar a la Contraloría, porque hay un problema de accountability allí, pero la solución de ese problema no puede ser una que no permita a Contraloría desplegar su capacidad fiscalizadora.