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Año XI, 23 de agosto de 2019

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A un año de Monsanto & Bayer en Chile, comunidades alertan sobre los costos de su instalación

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente que se conmemora este miércoles, desde la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina advirtieron sobre las consecuencias que acarreó la instalación de la empresa en el país. "El cáncer y la degradación del ambiente no puede ser el costo de hacer negocios en Chile”, afirmaron.

Diario Uchile

  Miércoles 5 de junio 2019 10:54 hrs. 
montsanto

Este miércoles se celebra un nuevo Día Mundial del Medio Ambiente. Ante ello, desde la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas para América Latina (RAP-Chile) alertaron sobre la conducta de ciertas empresas que actúan en Chile.

Entre las más importantes está Monsanto & Bayer, cuya fusión fue autorizada hace un año por la Fiscalía Nacional Económica.

Frente a este escenario, María Elena Rozas, coordinadora nacional de RAP-Chile, afirmó: “El cáncer y la degradación del ambiente no puede ser el costo de hacer negocios en Chile”.

La fusión de Bayer con Monsanto implicó la absorción de las plantas que bajo distintos nombres. Así hoy Bayer controla, entre otras, la planta de tratamiento de semillas de Paine, cuya ampliación está en curso; una planta de acopio de semillas en Melipilla; la planta Santa Julia de tratamientos de RILES ubicada en Graneros; y las bodegas de plaguicidas de Bayer ubicadas en distintas regiones.

¿Una planta gigante sin EIA?

En septiembre de 2018 se inauguró en Viluco, en la comuna de Buin, una gigantesca planta de semillas de hortalizas para la exportación a toda Sudamérica, tras la fusión de Bayer con Monsanto. Sin embargo, hasta ahora, el proyecto respectivo y su Declaración de Impacto Ambiental no están accesibles al público en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, abriendo interrogantes sobre las condiciones de su aprobación por las autoridades ambientales. Tampoco se conoce proceso alguno de participación ciudadana.

Esta planta de procesamiento, embalaje y distribución de semillas de vegetales, llamada por su nombre en inglés, “Demand Fulfillment”, supliría, según Bayer Monsanto, cerca del 70 por ciento de la demanda de la región, con una inversión cercana a los US$8,5 millones de dólares.

Comite Defensa de Paine

Otros casos: Graneros y Rengo

El año 2011, se aprobó la Planta Agroindustrial Santa Julia de Monsanto, pese a que en la Declaración de Impacto Ambiental se mencionaba que funcionaría en tres fases, pero sólo se detalló el impacto de dos fases. La inversión era importante: 12 mil millones de dólares. Esta planta ubica en el fundo Santa Julia, de 70,54 hectáreas, al poniente de la ciudad de Graneros, en la sexta región. El objetivo era construir y habilitar una planta de lavado y secado de semillas de vegetales para procesar 200 mil kg. de semilla procesada en un periodo de 30 días.

El año 2009 se autorizó la construcción de una planta de Monsanto Chile S.A. de Residuos Industriales Líquidos (RILES) para lavado de semillas, en el fundo El Nogal de Rengo. Incluía, en esa fecha, según la Declaración de Impacto Ambiental aprobada, el lavado de semillas de zapallo italiano híbrido transgénico, que en 2010 se cuantificaba en aproximadamente mil kg. de pepas de ese zapallo.

Reacción de la comunidad y demandas

Desde la presentación de la ampliación 2016 de la planta en Paine, la comunidad se organizó en un Comité de Defensa de Paine, integrado por las más diversas organizaciones sociales locales, que organizó la Marcha contra Monsanto en su propia localidad el año 2018, pero la autoridad ambiental y la Justicia negaron el derecho de este Comité a la participación ciudadana en el Declaración de Impacto Ambiental.

Por ello, jamás pudieron entregar sus observaciones sobre los graves impactos negativos en la salud y la degradación del ambiente derivados del uso de plaguicidas altamente peligrosos (HHP) provocados por el proyecto de Monsanto, que también trata todas las semillas con fungicidas e insecticidas HHP.

El transporte, acopio y tratamiento de semillas transgénicas (de maíz, soya y canola) genera riesgos de contaminación genética en la localidad. En el recurso de Protección presentado en la Corte de Apelaciones el año 2017, el Comité argumentó respecto de la vulneración del derecho de igualdad ante la ley y el desconocimiento por la autoridad del principio de precaución. Esto es relevante ya que la zona, luego de más de una década de funcionamiento de la planta de Monsanto presenta alta incidencia de cánceres y enfermedades crónicas en niños y es considerada como un nuevo territorio de sacrificio.