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Lafourcade, el niño terrible de la literatura chilena

El autor de Palomita blanca falleció este lunes a los 91 años. Sus funerales se realizarán durante este martes en el Cementerio General.

Abril Becerra

  Lunes 29 de julio 2019 20:50 hrs. 
Lafourcade portada

Polémico, versátil, apasionado por los tangos, periodista, narrador. Enrique Lafourcade, una de las últimas voces de la generación del 50, falleció durante la madrugada de este lunes, luego de una extensa lucha contra el Alzheimer.

Con su muerte, se concluyó un ciclo donde existieron más de 25 novelas, así como un sinnúmero de cuentos, crónicas y ensayos, entre otros.

“Lamentamos profundamente la partida de Enrique Lafourcade, un escritor fundamental de la literatura chilena. Queremos enviar un cariñoso abrazo a su hija Natalia y a toda su familia e invitar a todos los chilenos a valorar su legado, recordarlo, leerlo y conocerlo”, sostuvo respecto del fallecimiento, la ministra de las Culturas, Consuelo Valdés.

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Lafourcade 1950. Fuente: Memoria Chilena.

El niño terrible 

Enrique Lafourcade nació en 1927 y comenzó a escribir a los 13 años, incursionando primero en la poesía románticas para luego llegar a la narrativa. Posteriormente, estudió pintura en el Museo de Bellas Artes, donde coincidió con Enrique Lihn.

Ese encuentro fue fundamental para lo que serían los encuentros literarios del Parque Forestal, donde los jóvenes autores se reunían para escuchar a Luis Oyarzún, quien era capaz de leer un libro completo en voz alta.

En 1995, en el programa La belleza de pensar, Lafourcade recordaría con nostalgia aquellos años, increpando directamente a la nueva generación de escritores: “Están todos desesperados por salir en las páginas sociales de El Mercurio. Nosotros, que apenas nos habían publicado, vivimos la literatura como una enfermedad que se mantuvo y se mantiene. Algunos fueron devorados”, dijo.

“Nosotros queríamos explorar el mundo, porque pensábamos que la vida estaba más allá de las rutinas familiares y domésticas. Bohemios de pan con queso y tacitas de té en Il Bosco, pasábamos el día metidos en la Biblioteca Nacional y charlando en el Parque Forestal. Un grupo de jóvenes que soñó con ser artistas”, comentó en una entrevista posterior.

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Enrique Lafourcade en Estados Unidos. Fuente: Memoria Chilena.

Para el escritor Antonio Skármeta, Premio Nacional de Literatura 2014, Lafourcade perteneció a una generación “cosmopolita, más vinculada internacionalmente que la generación del 38”.

“También formó parte de la novela experimental, entonces, fue un novelista de interés. Pero, dentro del contexto de la literatura latinoamericana, lograron mayor visibilidad colegas como José Donoso y Jorge Edwards”, dijo.

“La literatura de los colegas de su generación fue una literatura que se abocó a asuntos del mundo contemporáneo, con bastante profundidad. Lafourcade, en cambio, siempre tuvo una suerte de jugueteo con los temas. No necesariamente iba muy a la hondura de los asuntos, seguía como modas, por decirlo de alguna manera, pero, al mismo tiempo, era un hombre culto, entretenido y no tenía ninguna blandura, sino que decía las cosas con ironía, inteligencia. Era una personalidad evidentemente atractiva, ahora, en el plano literario, se topó con gente de su generación de bastante talento y repercusión”, añadió el autor de Ardiente paciencia (1985).

Lafourcade también protagonizó una serie de polémicas. Conocido es el episodio donde Stella Díaz Varín decidió abofetearlo, por haber publicado, en plena dictadura, una columna en su contra en El Mercurio: “Lo desmandibulé y le dije: ‘la próxima vez te voy a arrancar las pupilas con una piedra filuda’. Él arrancó como una rata gritona”, relató sobre el enfrentamiento La Colorina.

El autor también mantuvo una severa rivalidad con José Donoso, a quien acusó de no tener talento. Situación similar ocurrió con Teófilo Cid, con quien se enfrentó en más de una ocasión y a quien trató como si fuese un vagabundo. Jorge Edwards e incluso Raúl Zurita fueron objeto de críticas. Por lo mismo, fue apodado como “el niño terrible” de la literatura chilena.

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Portada Palomita blanca, 1979.

Del escritor al icono pop 

Enrique Lafourcade publicó su primer texto en 1950: El libro de Kareen, que estuvo dedicado a una de sus hermanas que falleció producto de una extraña enfermedad. Luego se sumaron otros títulos, siendo Palomita blanca (1971), uno de los libros que más notoriedad le trajo, ya que posteriormente la obra fue adaptada al cine por Raúl Ruiz.

En la lista también destaca el título La fiesta del rey Acab (1972), que abordó la dictadura de Trujillo en República Dominicana. Este ejemplar circuló, en una primera instancia, en clandestinidad: recién en 2013 el Estado dominicano decidió relanzarlo.

En los años 90 participó como jurado en el programa Cuánto vale el show e incluso brindó diversas entrevistas televisivas donde se refirió a temas cultura nacional, siendo crítico, por ejemplo, de eventos como El Festival de Viña del Mar y la Teletón.

La despedida  

El autor será velado durante la tarde de este lunes en la Parroquia Santa María de Las Condes. Los funerales se efectuarán este martes desde las 14:00 horas en el Cementerio General.

Imagen principal: Enrique Lafourcade, 1969. Fuente: Memoria Chilena.