Diario y Radio U Chile

Año XI, 13 de diciembre de 2019

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Karen Longaric, canciller boliviana: “No, no fue golpe de Estado”

En entrevista exclusiva cpn nuestro medio asociado, RFI, la ministra de Relaciones Exteriores de Bolivia Karen Longaric alertó sobre el peligro de que se instaure una dictadura en Bolivia si Evo Morales regresara al país. También lamentó que varios países de la región le hayan dado la espalda al nuevo gobierno.

RFI

  Lunes 2 de diciembre 2019 8:44 hrs. 
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“No, no fue un golpe de Estado”. En Bolivia estamos en una transición respaldada por la Constitución. Lamentamos el discurso que ha manejado Evo Morales con la intención de regresar al país y tomar posesión nuevamente en el gobierno en virtud de unas elecciones absolutamente fraudulentas. Los países que aún no nos han reconocido (al gobierno de transición) estarían facilitando que esa posibilidad se concrete, es decir, que Evo Morales vuelva y se instaure una dictadura que duraría decenas de años, 20 o 30 años. No es posible que los países históricamente amigos de Bolivia a la sazón de decir que estamos ante un golpe de Estado estén dándole paso a Evo Morales para reposicionarse en el gobierno con la perspectiva de que esta vez sí instaure una dictadura cobijada por grupos irregulares, por el terrorismo, por el narcotráfico, lo que va a influir negativamente en la subregión.

Quienes denuncian un golpe de Estado argumentan que Morales renuncia después de la sugerencia que hace en público en ese sentido el Comandante de las fuerzas armadas bolivianas Williams Kaliman.

Es una sugerencia muy especial pero no es un golpe de Estado porque un golpe de Estado es una imposición, es presión, es coacción. Esos son los mecanismos que se manejan en un golpe de Estado. De ninguna manera a esto se le pueda dar una lectura de golpe de Estado. Por eso extraña que la comunidad internacional, ciertos países, a los que más les interesa conservar la paz de la región, nos estén dando la espalda. O que estén adoptando una posición tímida.

Mientras que algunos denuncian que se ha instaurado una dictadura en Bolivia tras un golpe de Estado contra Morales, usted está diciendo todo lo contario, es decir, que si Morales regresa, podría instaurarse una dictadura. ¿Es eso?

Definitivamente. Nuestro gobierno es democrático. La Constitución política del Estado boliviano establece una sucesión en el gobierno que puede darse en virtud de las ausencias del presidente, del vicepresidente, etc. Es una sucesión absolutamente legal. Esto es lo que se ha dado en Bolivia. La presidenta del senado ha sido posesionada como presidenta de la república. No estamos en dictadura. Esto está claro. Pero el discurso de Evo Morales para denostar a este gobierno consiste en denunciar un golpe de Estado. Morales no puede decir que esto es una dictadura. Pero así lo ha hecho y ha persuadido a muchos países que no reconozcan al gobierno actual porque éste surge, según él, de un golpe de Estado. ¿Qué es lo que quiere Evo Moralres? ¿Quiere acaso regresar a Bolivia para gobernar el país con base en unas elecciones fraudulentas?

¿Qué pide usted a los gobiernos de la región?

Los países de la región deben comprender que Bolivia en este momento tiene un gobierno de transición orientado a convocar elecciones generales y transparentes.

¿Podría Morales ser candidato si regresa a Bolivia?

No. Él no puede ser candidato pero, en realidad, él no quiere venir a disputar un proceso eleccionario, sino venir a retomar el gobierno con base en su presunto triunfo en las elecciones. Porque él rechaza el informe de la OEA. Según él, la OEA no ha fiscalizado bien el proceso de la elección y quien ha ganado las elecciones ha sido él y por tanto le corresponde volver a Bolivia para iniciar su cuarto período.

No sorprende que Venezuela apoye a Morales pero él también tiene el apoyo de México y del presidente electo argentino Fernández. ¿Qué piensa de esto?

Que aquí está claramente diseñado un plan geopolítico de estos gobiernos populistas que se denominaron del “socialismo del siglo XXI” al que parece que se ha sumado (el presidente mexicano) López Obrador como un operador importante de la política de Evo Morales de desestabilización de Bolivia.

¿Cuál es el principal desafío de Bolivia en este momento?

Pacificar al país, adelantar las elecciones a la mayor brevedad, realizar elecciones transparentes con la cooperación internacional experta en el tema de procesos eleccionarios y permitir que el pueblo boliviano tenga un gobierno legalmente elegido bajo reglas de transparencia y que los bolivianos puedan ir recuperando poco a poco la institucionalidad del país.

Si Bolivia no llega a concretar el propósito que tiene de llamar a elecciones acompañada de los organismos internacionales y Evo Morales logra desestabilizar al país, el peligro es para todos, es para la subregión.