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Rodolfo Saglimbeni: “Las orquestas no somos unas burbujas, somos ciudadanos”

El nuevo director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional habla de sus proyecciones en el cargo y cómo la agrupación ha reaccionado ante el contexto de manifestaciones. "No vamos a estar alejados de la realidad del país", dice.

Rodrigo Alarcón L.

  Sábado 14 de diciembre 2019 15:53 hrs. 





Rodolfo Saglimbeni (Barquisimeto, 1962) debutó como director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile en un escenario de ensueño. Una semana después de ser anunciado en el cargo, estuvo en el podio del Auditorio Nacional del Centro Cultural Kirchner (CCK) de Buenos Aires, en el debut de la agrupación en Argentina. 

Su elección fue el fruto de una larga relación con la orquesta. Veinte años han pasado ya desde que llegó por primera vez a Chile como invitado, dos décadas en las que ha regresado en numerosas ocasiones para tomar la batuta en el tradicional escenario del Teatro Universidad de Chile, pero también en otros espacios.

De origen italiano y venezolano, Saglimbeni se formó en la Real Academia de Música de Londres y tiene una larga trayectoria como director y docente. En el último tiempo también ha sido director de la Orquesta Municipal de Caracas y de la Orquesta de la Universidad Nacional de Cuyo, en Argentina.

A esas posiciones ahora se ha sumado la titularidad en la Sinfónica Nacional de Chile, un nombramiento que estará vigente hasta 2021 y que desde Caracas, donde se encuentra dirigiendo espectáculos de fin de año, califica como “un honor y un privilegio”. 

“Me siento muy bien. Hay una expectativa muy bella con los 80 años de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile (que se cumplen en 2021) y la construcción del nuevo teatro, que es un regalo y va a ser uno de los mejores de Latinoamérica. Estoy muy contento, con muchas ganas de trabajo y de desarrollar proyectos importantes sobre la base firme que ha planteado la orquesta en los últimos años”, asegura.

Rodolfo Saglimbeni dirigió a la Sinfónica en el concierto que realizó el pasado 30 de noviembre en Recoleta.

Rodolfo Saglimbeni dirigió a la Sinfónica en el concierto que realizó el pasado 30 de noviembre en Recoleta.

Su objetivo inmediato es la temporada 2020, que será presentada en las próximas semanas y deberá retomar una agenda de actividades que se ha visto parcialmente interrumpida en 2019. Primero, por las obras que se realizan en el Teatro Universidad de Chile; luego, por las manifestaciones que han tenido como uno de sus focos principales, justamente, el sector de Plaza Baquedano. 

Sin entrar en detalles, Saglimbeni dice que la temporada hará énfasis en la celebración por los 250 años de Beethoven, además de incluir solistas y obras chilenos y recuperar programas que debieron suspenderse en las últimas semanas. “Ha sido un estudio bien exhaustivo de lo que se tiene y proyectando cosas que han tenido muy buena base”, señala. “La idea es ir innovando con nuevos proyectos, nuevos tipos de conciertos, el acercamiento a las comunidades, todo ese tipo de cosas. La orquesta no solamente toca en el teatro, los conciertos de extensión también son muy importantes y de eso habrá mucho”.

¿Qué es lo que debe mejorar la orquesta en esta nueva etapa?

Hay algo de la orquesta y de su entorno. El Teatro Universidad de Chile lo quiero muchísimo, pero obviamente ya pasó sus mejores tiempos, por llamarlo de alguna manera. Una de las cosas que necesita la orquesta es una sala y eso está en vías de desarrollo. Estuvimos en el CCK de Buenos Aires con una acústica espectacular y, desde luego, la orquesta crece. Lo mismo sucede cuando vamos a Corpartes y a otras salas de mucha calidad en Chile.

Y musicalmente, ¿qué le gustaría potenciar? 

La estructura artística de la orquesta es de primer orden. Hay mucha gente que conozco y ha estado tocando por 20 ó 25 años, gente que se ha especializado en el extranjero. ¿Mejoras? Es muy importante que cuando haya procesos de renovación o jubilación hagamos audiciones que sean importantes y realmente entren personas que no solamente toquen muy bien, sino que tengan el perfil necesario para una orquesta como la Sinfónica Nacional de Chile. Desde luego que siempre hay cosas que mejorar, es una cosa del día a día que nunca para en las orquestas, pero me siento muy feliz de estar en una plataforma que tiene un camino muy bien andado.

El pasado 8 de diciembre, la Sinfónica se presentó en el anfiteatro del Parque Juan XXIII.

El pasado 8 de diciembre, la Sinfónica se presentó en el anfiteatro del Parque Juan XXIII.

Usted fue elegido como director titular en septiembre, en un contexto social radicalmente distinto al actual. ¿Cómo ha vivido este periodo?

En los últimos meses he estado en Chile en cuatro oportunidades, por períodos más largos o más cortos, y se han hecho conciertos en las comunidades. Obviamente, estoy muy pendiente de ver los cambios innegables y desde luego que como orquesta no somos ajenos. En las últimas semanas hubo que suspender conciertos por las circunstancias y la orquesta tuvo una voz, salió a la calle, fuimos a colegios, a parques, a plazas, a comunas. Como decíamos en esos conciertos, las orquestas no somos unas burbujas donde todo está perfecto, sino que somos ciudadanos de un país. El contexto ha cambiado y obviamente esos son temas de conversaciones, de adelantarnos y pensar a futuro en las cosas que pueden venir para Chile. Estoy seguro que todos los esfuerzos que se hacen van a ser para un país mejor. 

¿Se hará énfasis desde ahora en ese tipo de actividades?

Hemos descubierto que se pueden crear otras fórmulas, que no todo está inventado. Ha habido acercamientos muy hermosos y emotivos. Yo hice algunos conciertos y se trata de llegar a la gente, estar con la gente, vivir con la gente, hacer que la orquesta sea partícipe y que no sea un público que simplemente va, se sienta y escucha el concierto, sino que participe. 

En los últimos conciertos involucramos a los niños, hicimos que escogieran sus instrumentos favoritos, que dirigieran un pedacito de la orquesta, y eso no solamente hizo sonreír a los niños, sino también a sus padres, en momentos donde habían pasado días muy duros. La orquesta es un elemento de comunicación y obviamente no vamos a estar alejados de la realidad de la ciudad y el país.

El pasado 24 de noviembre, la Sinfónica llevó su espectáculo al Parque Bustamante.

El pasado 24 de noviembre, la Sinfónica llevó su espectáculo al Parque Bustamante.

Personalmente, como alguien que conoce la experiencia de Venezuela, ¿cómo observa lo que ha pasado en Chile?

Son circunstancias difíciles para ambos países, pero diferentes. Yo no soy un especialista, lo veo como un ciudadano, y lo que he visto es que nuestra lucha tiene que ser trabajar, levantarnos todos los días, estar firmes para que lo que hacemos no se vea como una cosa elitista, inalcanzable, de especialistas. No, nuestra música nos apasiona y somos gente común, vivimos en las ciudades, las amamos, las sufrimos, las padecemos, las queremos. No podemos echarnos a morir, sino por el contrario, muchas veces se crece más en los momentos de grandes dificultades.

Fotos: Patricio Melo / CEAC U. de Chile.