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Año XII, 24 de noviembre de 2020

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“El grito de las que ya no están”: La lucha contra los femicidios en América Latina

Durante las últimas semanas casos en Argentina y México han centrado los debates nacionales en las políticas sobre violencia de género y asesinatos de mujeres.

Andrea Bustos C.

  Sábado 7 de marzo 2020 16:26 hrs. 
feminicidios



Este domingo se conmemora un nuevo Día Internacional de la Mujer, y en todo el mundo las feministas han convocado una serie de manifestaciones para exigir que se respeten los derechos ya alcanzados, y que se avance en los pendientes.

Una demanda transversal es tener una vida libre de violencia, exigiendo que se acaben los maltratos, la discriminación y más aún los femicidios – o feminicidios, según la denominación de cada país- crímenes que le quitan la vida a más de 10 mil mujeres al año en el mundo.

En lo cercano, América Latina tiene una cifra no menor dentro de este desolador panorama. El último informe que registra lo ocurrido en la región es el entregado por la CEPAL a fines de 2019, en el que se da cuenta que en el año 2018 fallecieron 3.529 mujeres por razones de género.

La actualización fue realizaba con cifras oficiales de 16 países de América Latina y 9 del Caribe, entre los que se incluyen 10 países que solo informan las muertes de mujeres asesinadas por sus parejas o ex parejas intimas: Bahamas, Barbados, Belice, Chile, Colombia, Granada, Jamaica, Nicaragua, Puerto Rico y Suriname.

femicidios

El año 2018 fallecieron 3.529 mujeres por razones de género según la CEPAL.

Lo recabado por la CEPAL informa que los países con más tasa de feminicidios son El Salvador, Honduras, Bolivia y Guatemala, mientras que los que presentan menos tasas de muertes de mujeres son Venezuela, Nicaragua, Colombia y Chile.

Sin embargo, tres de estos cuatro países con menor índice de femicidios no consideran todas las muertes de mujeres en sus cifras oficiales, sino que solo lo hacen con las que mueren en ambientes íntimos referentes a las relaciones de parejas, excluyendo otro tipo de asesinatos que también puedan ser por razones de género.

Desde El Salvador, país que encabeza la lista de la CEPAL por la proporcionalidad de habitantes, Bianca Rodríguez Franco, activista feminista de la región occidental de El Salvador y activista de la mesa interuniversitaria, indicó a Radio Universidad de Chile que en 2018 hubo 386 casos de femicidios, y en 2019 fueron 230, lo que implicó cerca de un 40 por ciento de la reducción, sin embargo, esto no deja de ser un problema en el país.

BIANCA RODRIGUEZ

En la fotografía Bianca Rodríguez Franco, activista feminista de la región occidental de El Salvador y activista de la mesa interuniversitaria.

“Hubo 156 casos menos que 2018, la mayoría de los feminicidios se dan en la capital del país, el 60 por ciento del 2019 eran mujeres jóvenes entre 15 y 30 años, las mujeres jóvenes son las más asesinadas con arma de fuego, especialmente en la capital”, explicó.

Además, agregó que “el Estado trata de regular este tipo de violencia contra la mujer, pero aun así no podemos erradicarlo. La tasa de muertes violentas de mujeres sigue siendo una problemática, ya que la violencia feminicida representa el culmen de una serie de vulneraciones a los derechos humanos de las mujeres”. En esa línea, añadió que también es importante avanzar hacia que las penas sean efectivas, pues si bien cuentan con legislaciones que establecen hasta 50 años de cárcel, las penas más altas pocas veces son conseguidas.

Por otra parte, Bianca Rodríguez Franco indicó que en la región “se necesita visibilizar la causa, la naturaleza y el origen de la violencia de género que da paso a los feminicidios y agresiones contra las mujeres, porque lo más común es comparar el crimen con los homicidios pero no es lo mismo, porque el feminicidio es perpetrado en base a razones de odio hacia la mujer“.

el salvador

El hecho de que otros países no encabecen la lista no significa que no tengan un problema serio de violencia hacia las mujeres, pues las cifras están calculadas cada 100.000 mujeres, y muchas naciones han visto crecer el número de feminicidios considerablemente durante los últimos años.

Tal es el caso de Perú, que, si bien ocupa el 16° lugar en la lista de la CEPAL, durante los últimos años ha tenido un importante aumento de femicidios.

El año 2019 el país vecino registró 166 feminicidios, según informó el Programa Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres e Integrantes del Grupo Familiar – AURORA. Esta cifra representó 17 casos menos que en 2018, pero es la más alta de los últimos 10 años, cuando en 2009 se informó de 139 asesinatos cometidos contra mujeres.

Amire Ortiz, abogada, activista feminista de acción por igualdad en Perú comentó a nuestro medio que “consideramos que las cifras son mayores, porque también se esconden en lo que son la data de mujeres desaparecidas, y ha sido una cifra mucho más elevada que en los años anteriores. En este año ya vamos 30 casos registrados de feminicidio y este último fin de semana ha sido bastante terrible para el Perú porque se han registrado casos de niñas, de niñas muy pequeñas”.

violencia

Además, explicó que tal como ocurre en otras naciones, en Perú “no se entiende que la responsabilidad de los feminicidios, de las violaciones, es únicamente del victimario, del violador, de este sistema machista que tolera y permite ahora incluso la creación de feminicidas cada vez más jóvenes”.

En esa línea, explicó que las principales demandas feministas hoy apuntan justamente a mejorar las políticas públicas, en especial lo que refiere a la búsqueda de las mujeres desaparecidas, el fin de la corrupción en órganos de justicia y el aborto para el caso de violación, ya que muchas menores de edad se ven obligadas a llevar a término sus embarazos producidos por violencia sexual.

El 2018 se registraron más de 5 mil denuncias por violencia sexual en Perú, y solo en enero de 2020 más de 400. Además, Amire Ortiz comentó que la trata de mujeres (especialmente amazónicas) para redes de prostitución, el secuestro de niñas para llevarlas a sectores de minería ilegal, más el abuso a la migración venezolana son otros problemas de género que hoy enfrentan.

AMIRE ORTIZ

En la fotografía Amire Ortiz, abogada, activista feminista de acción por igualdad en Perú.

Por otra parte, México también enfrenta un serio problema de violencia de género, y si bien no encabeza la lista de la CEPAL a pesar de haber tenido más de mil feminicidios en 2019, esto es por la proporcionalidad en función de los habitantes.

Al respecto, Clara Santos, feminista antirracista mexicana y participante activa desde hace más de cuatro años en la defensa y promoción de derechos humanos, señaló a nuestro medio que en el país está muy invisibilizada y normalizada la violencia de género, tanto que se “lamentablemente forma parte de la cultura, de las relaciones sociales“, y en diferentes ámbitos y niveles.

Además, explicó que el aumento de los feminicidios ha sido importante, y que se reporta que de 2015 a 2019 existió un aumento de 130 por ciento. El año pasado el total de crímenes de este tipo fue de 1.010 y el 2018 de 913.

“Hoy en día 10 mujeres son asesinadas al día en nuestro país y de estos casos la  mayoría presentan signos de violencia sexual. Se reporta por parte de instituciones gubernamentales que casi el 90 por ciento de las mujeres en México en algún momento han sufrido violencia sexual”, comentó.

CLARA SANTOS

En la fotografía Clara Santos, feminista antirracista mexicana.

Por ello, precisó que es necesario mejorar las políticas públicas que hoy tienen un importante déficit de recursos ya sea materiales, humanos o económicos. Situación ante la cual la sociedad civil es la que toma un rol importante, como es el caso de Espacio Mujeres, que proporciona en México centros de atención a mujeres víctimas de violencia familiar de género, lugares donde pueden solicitar servicios sociales, jurídicos y psicológicos, ya sea externos o internos, dando espacios de refugio para que puedan dejar al agresor.

En tanto, desde Argentina, país en el que también los números de femicidio son alarmantes, las organizaciones se mantiene en alerta para exigir el cese de la violencia.

La Asociación Civil La Casa del Encuentro registró el año pasado 299 femicidios, 21 más que en 2018. Uno de los últimos casos registrados es el de Micaela Gordillo, de 19 años, que fue asesinadas por asfixia, quemada y descuartizada por su novio Naín Vera. Su muerta ha causado gran conmoción y se han desplegado diversas manifestaciones para existir justicia en su caso.

Según comentó Luba Skop, miembro de la organización Revuelta Colectiva Feminista, la situación es este 2020 “sumamente alarmante”.

“En lo que va del año se han registrado 63 casos de femicidios, hasta el 29 de febrero y en lo que va de marzo, hasta el 5, se han registrado 6 femicidios. Lo que nos da un promedio de que cada 23 horas matan a una mujer en nuestro país y el año pasado se registraron 299 femicidios. Son datos realmente preocupantes”, dijo.

revuelta colectiva

Además, comentó que “así como el movimiento feminista crece cada día más también parece que el machismo no nos da tregua, todos los días tenemos que enfrentarnos a un nuevo femicidio, a un nuevo caso de abuso sexual, a una nueva violación, a un nuevo ataque a alguna persona por el solo hecho de ser mujer”.

Junto a ello, dijo que es necesario seguir avanzando en la lucha por el fin de la violencia,  que es necesario que los hombres dejen de naturalizar algunas acciones como pactos de fidelidad entre varones respecto de abusos y también en que las políticas públicas avancen cada vez más hacia reconocer los derechos de las mujeres.

“La consigna para el 9M es la deuda es con nosotras y nosotres no con el FMI, ni con las iglesias. Además creemos que sin interrupción voluntaria del embarazo no habrá ni hay ni una menos, por eso es que seguiremos luchando hasta conseguir aborto legal, seguro y gratuito, libre y feminista”, comentó.

LUBA SKOP

En la fotografía Luba Skop, miembro de la organización Revuelta Colectiva Feminista.

Ante tal panorama, desde la CEPAL también se han identificado aspectos que entorpecen el análisis de la situación y las medidas a tomar para trabajar en contra de la violencia, entre ellas que en algunos países son varios los organismos que llevan el conteo de las cifras, lo que dificulta la entrega de información clara. Además, otras naciones no consideran el femicidio o feminicidio como crimen de género, sino que solo como un asesinato dentro de espacios íntimos como el de pareja.

Este es el caso de nuestro país, que hasta antes de la recién promulgada Ley Gabriela solo consideraba el femicidio cuando se cometía por un un cónyuge, conviviente o ex pareja, lo que deja fuera otro tipo de crímenes de género como los lesbofóbicos, esto permite que nuestro país esté en el último lugar de las listas de la región, lo que en ningún caso significa que no tenga un problema con la violencia de género.

Chile registró 46 femicidios en 2019, mientras que este 2020 se contabilizan 6 crímenes contra mujeres.  Por ello, tanto en nuestro país como en la región, en las organizaciones feministas se releva la necesidad de establecer legislaciones que lleven a las mujeres a vivir una vida libre de violencia y de pleno respeto de sus derechos.

En tanto, la CEPAL ha establecido dentro de sus objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible “eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipos de explotación”, objetivos que bajo el panorama actual de femicidios en América Latina parece difícil de alcanzar. Sin embargo, es ello lo que motiva la lucha de las mujeres este 8 de marzo y el resto de los días del año para “ser el grito de las que ya no están”.