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Human Rights Watch cuestiona a Bolsonaro: “Está poniendo a los brasileños en grave peligro”

A través de un comunicado, la organización vinculada a la defensa de los derechos humanos lamentó el rol que ha tenido el presidente de Brasil ante el COVID-19.

Diario UChile

  Sábado 11 de abril 2020 15:08 hrs. 
Bolsonaro covid 19





La organización Human Rigths Watch cuestionó el rol del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ante el control de COVID-19 en su país.

A través de una declaración, desde la organización se indicó que “el presidente Jair Bolsonaro está poniendo a los brasileños en grave peligro al instarlos a no cumplir con el distanciamiento social, y otras medidas para frenar la propagación de COVID-19”.

“Durante semanas, Bolsonaro ha saboteado los esfuerzos de los estados y de su propio Ministerio de Salud para contener la propagación de COVID-19 y pone en grave peligro la vida y la salud de los brasileños”, indicó José Miguel Vivanco , director para las Américas de Human Rights Watch.

Y añadió que “para evitar muertes evitables por esta pandemia, los líderes deben asegurarse de que las personas tengan acceso a información precisa y basada en evidencia, esencial para proteger su salud. El presidente Bolsonaro está haciendo todo menos eso”.

Hasta el viernes 10 de abril, Brasil contabilizaba 18.397 contagiados de coronavirus, mientras que informaba 974 fallecidos por la enfermedad.

En la línea de contención de la pandemia, algunos actos realizados por el presidente de Brasil han sido cuestionados por no ir en el camino recomendado. Un ejemplo es que el 26 de marzo “Bolsonaro emitió un decreto presidencial que eximía a las iglesias y las casas de lotería de las regulaciones de salud estatales y municipales al clasificarlas como servicios esenciales, permitiendo así que las personas se congreguen allí. Al día siguiente, un tribunal federal suspendió ese decreto , dictaminando que violaba la ley federal”, consigna HRW.

jose miguel vivanco

José Miguel Vivanco.

“A pesar del riesgo potencialmente mortal para la salud de los brasileños, desde el comienzo de la crisis, Bolsonaro ha minimizado la gravedad del COVID-19, comparándolo con una “pequeña gripe” o un “resfriado”, calificándolo como una “fantasía” promovida por los medios de comunicación. Ha calificado las medidas preventivas como “histéricas” y ha pedido reiteradamente a los gobernadores estatales que levanten las órdenes de distanciamiento social puestas en práctica para prevenir la propagación de la enfermedad”, consigna la organización de derechos humanos.

A esto agregan otras acciones cuestionables del jefe de Estado, como que señaló que si el grupo de riesgo son los ancianos, no existen razones para cerrar escuelas, o que indicó que “cada familia tiene que proteger a sus ancianos, no arrojar esa responsabilidad al Estado”.

Además, Bolsonaro comentó en una conferencia de prensa que es cierto que algunas personas van a morir, pero que “así es la vida”.