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Año XIV, 29 de noviembre de 2022

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Les Luthiers despide a un grande: el adiós de Marcos Mundstock, el hombre de la voz grave y la risa seria

Su inconfundible voz y estampa sobre el escenario, son parte de esas imágenes que hoy quedan en el recuerdo. A comienzos de año se había retirado “momentáneamente” de los escenarios, pero no pudo volver: hoy el mundo del humor despide al que tantas veces nos hizo reír.

Paula Campos

  Miércoles 22 de abril 2020 11:39 hrs. 
Marcos-Mundstock

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Tenía 77 años y hace más de uno luchaba contra un cáncer. Este martes, se confirmó la muerte del genial integrante de Les Luthiers, Marcos Mundstock.

Actor, guionista, locutor, músico y uno de los creadores de Les Luthiers, se le reconoció como el talento detrás de las palabras, el genio de los guiones, el arquitecto detrás de las extravagantes mezclas que, por generaciones, hicieron delirar de la mano del humor y las puestas en escena de los trasandinos.

Su carrera tuvo inicios en el mundo de la publicidad, radio y televisión. Sin embargo, cuando el éxito de Les Luthiers iba creciendo, terminó por copar de lleno su agenda para dedicarse de tiempo completo a la actividad de hacer reír.

Creador de personajes icónicos como Johann Sebastian Mastropiero, uno de los célebres presentes en las rutinas exhibidas. También actuó en la pantalla grande para los consagrados del cine argentino, como Juan José Campanella, quien lo dirigió en el remake de Los muchachos de antes no usaban arsénico.

A través de un comunicado, sus compañeros de labor confirmaron la noticia. En el texto, recordaron el último año de Marcos, tratando de luchar contra el cáncer que, finalmente, acabó con su vida.

“Después de más de un año de lidiar con un problema de salud que se tornó irreversible, Marcos, nuestro compañero y amigo, finalmente partió.

De ahora en más, cada uno de nosotros deberá empezar a transitar el doloroso camino de aprender a convivir con su ausencia. Pero no hoy. Pensar hoy en partidas o ausencias nos resulta demasiado triste. Hoy preferimos evocar todo lo que Marcos nos brindó y conservaremos con nosotros para siempre. Nos quedará el recuerdo de su voz, única e inconfundible. Y de su presencia sobre el escenario, con su carpeta roja y frente al micrófono, que cautivaba al público antes de decir una sola palabra. Nos quedará su profesionalismo. Su autoexigencia, su ética de trabajo y su respeto extremo por el público, valores que todos compartimos y que él defendió desde el momento de la creación misma de Les Luthiers.

Nos quedará el recuerdo de su compañerismo, tanto en lo profesional y en lo personal. La inteligencia de sus comentarios y su respeto por las opiniones ajenas, aún en la disidencia. Nos quedarán grabados los aprendizajes compartidos que hicimos a lo largo de tantos años. Los lugares del mundo que descubrimos juntos. La sorpresa que compartíamos cada vez que Les Luthiers dada un nuevo salto y llegaba más y más lejos. Nos quedará el recuerdo de sus chistes cotidianos, rápidos y asombrosamente ingeniosos, listos para brindarnos una chispa de alegría en todo momento, en las buenas y en las malas. Nos quedarán tantas cosas de Marcos, que aun en medio de la tristeza y el dolor que estamos viviendo, no podemos dejar de agradecer a la vida, y de sentirnos privilegiados de haber recorrido con él todo este tramo del camino”.

A comienzos de este 2020 había anunciado su retiro temporal de los escenarios. No pudo volver. Hoy, el mundo llora su “humor serio” y despide para siempre al hombre de la voz grave, ese que nunca sabíamos si bromeaba enserio o hablaba en broma.

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