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Año XII, 28 de septiembre de 2020

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Desconexión geográfica y responsabilidad social, los factores que han controlado el COVID-19 en Aysén

La región es, hasta ahora, la menos afectada por la pandemia. La desconexión del resto del país, así como la poca población son parte de los factores que según los expertos han sido claves para que el virus no se propague.

Andrea Bustos C.

  Domingo 17 de mayo 2020 15:46 hrs. 
aysén





En medio de los aumentos tanto de contagios como de fallecidos que enfrenta la Región Metropolitana y otros lugares del país, en la zona austral de Chile todavía hay una zona que se mantiene con la pandemia controlada.

Es el caso de la Región de Aysén, que solo ha presentado 8 casos, la mayoría de ellos totalmente trazables, definiéndose como casos que llegaron por turistas, o por trabajadores del sector salmonero que viajaron desde otras regiones hasta Aysén.

Esta región se caracteriza por ser la menos poblada del país, con 108 mil personas, y por tener una importante dispersión geográfica con varias de sus comunas muy distantes de otras, puesto que a la vez es la tercera más grande en superficie.

Estos factores, sumado a la también desconexión que tiene la zona con sus regiones limítrofes han sido, por ahora, factores claves para lograr que la pandemia no se propague.

“Creo que nos favorece bastante ser una región aislada, y eso ha mantenido un menor flujo que fue por lo que la gente en un minuto dado generó varias barreras sanitarias y un cordón sanitario que tenemos en la región completa. Al principio tuvimos hasta manifestaciones por el susto que le daba a las personas que entrara el virus a una región y provincia tan chica”, explicó el alcalde de la comuna de Aysén, Luis Martínez.

“En el caso nuestro lo hemos mantenido con barreras sanitarias en los puertos, aeropuertos y también control de temperatura en los caminos, pero creo yo que tiene mucho que ver también con que hemos estado haciendo harta educación desde el principio en los usos de mascarillas, lavados de mano y eso también ha generado que tengamos una baja en las enfermedades respiratorias normales de cada año”, añadió.

Luis Martínez

Alcalde de la comuna de Aysén, Luis Martínez.

Una visión similar comentó el alcalde de Coyhaique, Alejandro Huala, quien dijo que “algo que era una desventaja durante toda la vida, que es estar tan lejos y tan aislados, hoy día se convirtió en una tremenda ventaja para nosotros. La acción propia de la ciudadanía – que fue quien en algún minuto se tomó los caminos – y los alcaldes que pusimos un énfasis fuerte con el tema de la industria salmonera también permitieron ir controlando mucho más esta situación”.

Asimismo, explicó que el haber tenido esta región a la primera comuna en cuarentena, Caleta Tortel, hizo que la ciudadanía tomara una postura de alerta y colaborara en la prevención del virus.

“El control y el temor, o no sé cómo llamarlo, hizo que acá se hiciera más riguroso el que se tomaran las medidas”, agregó.

Alcalde Huala

Desde el Colegio Médico de Aysén, su director el doctor Claudio Vallejos, señaló que la alerta que se generó en Tortel ayudó a que las autoridades tomaran decisiones serias sobre esta situación, lo que, sumado a la dispersión geográfica de la población, el diálogo entre autoridades y actores sociales, más medidas rigurosas y adecuadas han permitido este control del COVID-19.

“Ha existido un diálogo transparente y fluido entre las autoridades y los actores sociales, alcaldes, Colegio Médico, grupo académico, de tal manera que eso ha permitido que la ciudadanía  mantenga una cierta confianza en las medidas que se van tomando, y las medidas que se han tomado han sido las adecuadas. Ha habido una rigurosa barreta sanitaria, control sanitario, control de la gente que llega a la región, diálogo con las empresas y gente que trae muchas personas a trabajar y se han comprometido y han elaborado estrategias de entre comillas corredores sanitarios, de tal manera que la gente que llega a la región habitualmente está lo más aislada posible y va directamente a sus lugares de trabajo y retorna a sus hogares”, explicó.

¿Y si el virus se propaga?

Si bien hasta ahora la situación en la Región de Aysén parece exitosa, se prevé que el peak pueda llegar a esta zona austral un mes después de lo que se viva en la zona central. Por lo que el enfoque ahora está en poder prepararse para una posible propagación, ante la cual los factores que hoy son aliados – como la distancia territorial entre las diversas comunas– podrían volverse un problema en el futuro.

Sobre lo que podría venir, el director regional del Colegio Médico, el doctor Claudio Vallejos se declaró optimista, pues dijo que si bien existen algunas dificultades como las distancias, la preocupación de la ciudadanía así como su colaboración y entendimiento de las condiciones especiales del lugar podrán ayudar a enfrentar la pandemia.

“En la Región de Aysén estamos acostumbrados a que prácticamente todas las infecciones respiratorias, y eso no escapa del coronavirus, se presente de manera contra cíclica, o sea cuando el resto del país de alguna manera esté, esperemos bajando su nivel de contagios, es muy probable que nosotros comencemos a aumentar nuestro nivel de contagios, de tal manera que eso probablemente va ocurrir. Tampoco podemos esperar que la Región de Aysén se mantenga completamente como un nido aislado, de tal manera que tarde o temprano eso va ocurrir pero esperamos que sea de a poco y podamos trazar, controlar, estrechamente a los contactos”.

Asimismo afirmó que las características regionales de población probablemente harán más factible hacer esa trazabilidad, y así evitar, idealmente, que se generen peak inmanejables.

Caleta Tortel

Caleta Tortel fue la primera comuna en entrar en cuarentena en nuestro país, al terminar la medida preventiva, ninguno de sus cerca de 500 habitantes estaba contagiado.

En tanto, el alcalde de Aysén, Luis Martínez, señaló que están muy poco preparados para un aumento importante de casos: “Toda la atención crítica se hace solo en Coyhaique lo que significa que de toda la región tienen que viajar, los pacientes, hasta Coyhaique para tener una atención avanzada, así que por eso nosotros estamos con un cuidado mucho más férreo en cuanto a las medidas de seguridad e higiene”.

“Creo que para esta región, diciéndolo muy suave, si tenemos un peak va ser catastrófico, porque no tenemos las herramientas ni la salud preparada para eso. Estamos con las mismas falencias que hay en todo Chile, pero además de eso estamos lejos de los centros”, expresó la autoridad comunal.

Por ello explicó que pasada esta pandemia sería importante volver a replantearse la necesidad de que la región se conecte de forma más directa con el resto del país.

En tanto, el alcalde de Coyhaique, Alejandro Huala, comentó que la posible propagación es lo que más ha preocupado a los alcaldes de la región, y que en eso radica su gran preocupación en establecer medidas preventivas, puesto que los tiempos de trasladado que hay en la zona pueden marcar la diferencia entre la vida o la muerte de un paciente, a lo que se suma que el Hospital Regional podría verse sobrepasado.

Coyhaique

“El sistema de salud acá en la región es muy vulnerable. El año 2017 se provocó una infección de virus sincicial acá en la región, hubo 18 casos, de los cuales 11 tuvieron que ser despachados a otros lugares de Chile, falleció un lactante, otro quedó en estado vegetal y varios de ellos quedaron con problemas renales y respiratorios, entonces claramente con 18 casos nos vimos colapsados, porque fue estar colapsados. No quiero imaginar un contagio de 18 personas acá con coronavirus, aquí tenemos 15 respiradores para adultos, 7 para niños, y eso es todo”, dijo.

Además, ambos alcaldes manifestaron su preocupación por la situación socioeconómica de los habitantes de la región, quienes al igual que en otros lugares del país se han visto afectados en materia de empleo e ingresos producto de la crisis económica que acompaña al COVID-19.

Por otra parte, desde el Poder Legislativo, la senadora Ximena Órdenes,  representante de la región, ha manifestado su preocupación por aumentar los testeos, dado que se han han realizado menos de 700 exámenes, por lo que esta también es una estrategia clave para ir previendo los aumentos.

Mientras tanto, como medida preventiva se mantiene solo un viaje comercial a la semana desde Santiago a la región, más los que se realicen de carga o abastecimiento, vía marítima se están aplicando controles en las entradas a los puertos, con lo que sumado a sanitizaciones locales en las diferentes comunas y educación de la población se busca mantener a esta zona de la Patagonia chilena protegida de una crisis que cada día genera más perjuicios en nuestro país.