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Año XIV, 25 de mayo de 2022

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“La responsable soy yo”: ministra Rubilar sale al paso por polémica en instructivo de cajas de alimentos

En una pauta de prensa realizada en La Moneda, la ministra señaló que "si el Presidente hubiese visto este instructivo como se vio, jamás se habría autorizado que saliera".

Maria Luisa Cisternas

  Miércoles 10 de junio 2020 19:26 hrs. 
Rubilar

Durante este miércoles, la ministra Secretaria General de Gobierno, Karla Rubilar, se refirió al cuestionado instructivo de la entrega de cajas de alimentos, que se filtró esta semana desde la Intendencia de Ñuble y que emanó como un documento oficial de la Secretaría de Comunicaciones del ejecutivo, provocando la profunda reprobación de buena parte de la opinión pública.

Según las directrices del documento, se ordenaba valorar al Presidente de la República en la publicación que realizaran las autoridades locales a través de sus redes sociales, sobre el registro de la entrega de alimentos, cuidando de no explicitar que es el mandatario quien provee los insumos, de cumplir con mostrar a los funcionarios bajando y entregando las cajas a las familias,  así como también, de evidenciar el agradecimiento de los beneficiarios, entre otras instrucciones.

La filtración de este instructivo no tardó en generar reacciones de reprobación, particularmente de los parlamentarios de oposición, quienes oficiaron este hecho a la Contraloría de la República, denunciando un uso comunicacional y político de la ayuda social a familias vulnerables.

Un acontecimiento que amerita una explicación a la ciudadanía, partió señalando Rubilar en una pauta de prensa que realizó en el palacio de la Moneda, en la que abordó el tema.

“Como gobierno decidimos regular a través de un instructivo el cómo se debía hacer las publicaciones de la entrega de este beneficio social, primero para que la publicación permitiera que la gente viera que estábamos llegando a las casas, que estábamos entregando las canastas de alimentos y con eso, disminuir un poco la incertidumbre y la angustia de que el proceso si va avanzando”, afirmó.

La ministra explicó que la definición de los lineamientos del instructivo buscaban, entre otras cosas, dejar en claro que estas publicaciones debían centrarse en las personas y no en las autoridades, de que los beneficiarios que pudieran aparecer en las fotografías, debían ser quienes hayan manifestado una autorización expresa previa, el ordenar consignar el nombre del Presidente y de los alcaldes de las comunas en la descripción de las publicaciones- pese a ser una política de Estado- y finalmente, dejar en claro que el proceso debía ceñirse a las normas de la Contraloría de la República.

“Por eso en el instructivo decía que no podíamos decir que era el Presidente quien estaba entregando directamente el beneficio de las cajas, como ninguna autoridad puede hacerlo según las normas de la Contraloría”, señaló la ministra.

Asimismo, reconoció que el documento fue un error que no representa el espíritu del programa de alimentos del gobierno ni su compromiso por solventar a las familias en el contexto tan delicado de la emergencia sanitaria.

Debemos reconocer que es un instructivo que no fue bien hecho. Es oficial y lo difundimos, pero que no fue bien logrado y no refleja las directrices que dimos. Quiero ser muy clara y categórica en esto, si el Presidente hubiese visto este instructivo como se vio, jamás se habría autorizado que saliera y que pudiera interpretarse de una forma diferente a lo que es el espíritu del proceso de entrega de cajas”.

En esa línea y frente a una pregunta realizada por un periodista sobre la atribución de responsabilidades, la ministra fue categórica en expresar que “si quiere consignar a un responsable, la responsable soy yo”.

Frente a este hecho, el senador del PPD Guido Girardi anunció que va a presentar una denuncia a Contraloría para que se realice la investigación que corresponde frente a este hecho.

“Lamentamos que haya aprovechamiento político en una situación tan dramática como esta pandemia, que se use el hambre, que se use el sufrimiento como un verdadero show la distribución de cajas, violando la dignidad de las personas que requieren de esos apoyos”, afirmó.

Si bien Girardi dijo no estar en contra de que la autoridad tenga una política comunicacional para dar a conocer las medidas que van en apoyo al cumplimiento de las cuarentenas y el aislamiento, aclaró que, lo que está en cuestión, es que la redacción de las instrucciones del documento de la Secom, “revela el cero pudor de las autoridades para utilizar el drama del hambre, el sufrimiento y la angustia de las personas para obtener un beneficio político con consecuencias electorales”.

En ese sentido, el parlamentario añadió que la legislación chilena e internacional señala que la acción de los funcionarios públicos tiene que ser imparcial, objetiva y trasparente. “Es evidente que acá se trasgredieron todas las normas éticas básicas”.

Irregularidades de Junaeb

Junto a esta polémica en torno al programa de alimentación del gobierno, se suma una denuncia ingresada a Contraloría por el diputado Tomás Hirsh respecto a las irregularidades a las que estaría incurriendo Junaeb en la entrega de canastas de alimentos, de la que ha podido dar cuenta en la comuna de Peñalolén.

En ese sentido, el parlamentario consideró relevante que se investigue el número de cajas que se están entregando por parte del servicio y de que si efectivamente coinciden a la cantidad de estudiantes que están en los colegios municipales.

“En el caso de Peñalolen se han entregado 17.137 canastas de alimentos a estudiantes de los 15 colegios municipales. Sin embargo, según el número total de alumnos en la comuna, debieron entregarse 21.378”.

En cuanto al aporte nutricional de estas canastas, el diputado afirmó que se ha podido evidenciar diversas variaciones en las entregas mensuales.

“La composición varia de mes en mes y no es la que corresponde en cuanto a la cantidad de nutrientes, de proteínas y de los productos que necesitan los estudiantes. Hay meses en que se incluye arroz y otros meses no se incluye, otros meses en que se incluye el aceite, los fideos, las bebidas lácteas y otros meses en que esos productos no están”, señaló.

Esta situación, en conjunto a la polémica generada por el instructivo de la Secom, afirmó Hirsh, es muestra de un escándalo vergonzoso por parte de la autoridad central.

“Lo que estamos viendo es un gobierno aprovechándose de la necesidad, la angustia y el drama de las familias, para hacerse publicidad y logra ver si puede subir un par de puntitos en la encuesta. Francamente habla de una insensibilidad que es tremendamente dolorosa y grave y que si a eso le agregamos que la caja de alimentos para los niños, la de la Junaeb, no requiere los compromisos y los requisitos, estamos ante una situación sumamente grave”, aseveró.

 

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