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Año XII, 14 de agosto de 2020

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“Una licencia no es un postnatal”: Asamblea Feminista exige ley de protección a madres trabajadoras

Este lunes la Bancada Feminista se hizo eco de la solicitud de la Asamblea y pidió revisar la letra chica del acuerdo entre el Congreso y el Gobierno. "Nos comprometemos a abordar mediante indicaciones la extensión del prenatal, así como también la extensión de la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año", señalaron las diputadas a través de una declaración pública.

Claudia Carvajal G.

  Lunes 6 de julio 2020 21:32 hrs. 
madre





 
El viernes 3 de julio, el Gobierno y la Comisión de Trabajo y Seguridad Social del Senado lograron un acuerdo respecto de combinar una licencia preventiva  por causa de la pandemia de COVID-19 ,con el acceso a las prestaciones de la Ley de Protección del Empleo.  Con ello se pretende entregar tres meses de licencia a quienes, a partir del 18 de marzo, hubieren completado el plazo del postnatal parental.

Aunque la medida fue aplaudida por ambas cámaras y cosechó la aprobación tanto del oficialismo como de la oposición, la Asamblea Plurinacional Feminista alertó sobre las condiciones que están incluidas en ese acuerdo y sobre cómo éste no cumple con las expectativas de protección para las mujeres madres trabajadoras.

“La licencia no es lo mismo que el posnatal porque en un sentido ideológico, vuelve a posicionar a la maternidad como una enfermedad y esa es una lógica que, como feministas, llevamos años tratando de  desmitificar”, expresa tajantemente Camila Aguayo, dirigente de la organización en conversación con Diario y Radio Universidad de Chile.

Camila Aguayo

Camila Aguayo Foto @Twitter

“La posibilidad de optar a esta licencia preventiva sólo cubre a una parte de las mujeres y aquellos pocos padres que están haciendo ejercicio del derecho a postnatal. Quienes hayan excedido el plazo de tres meses deberán retornar a sus trabajos, sin que el Estado garantice salas cuna o jardín infantil. Si en la familia o en la comunidad no hay posibilidades de asumir este cuidado, todas estas madres estarán en la misma condición que las trabajadoras de la empresa Fruna quienes quedaron desprotegidas y estigmatizadas”, se lee en una declaración pública difundida este domingo por la agrupación feminista.

Las diferencias entre el postnatal y las licencias médicas promovidas por el acuerdo no son menores ya que, nuevamente, dejan en manos de terceros la definición de quiénes podrán acceder a ellas, pues no existe seguridad en que las Isapres o el Compin las acepten de pleno derecho. A lo anterior se agrega que el plazo de pago no da cuenta de lo apremiante de la situación para muchas mujeres.

Y como si todo ello no fuera sufiente, se se suma la preocupación por la falta de claridad de lo que sucederá con el fuero de aprobarse este proyecto, como lo explica la socióloga Tatiana Hernández del  Observatorio de Equidad de Género.

“Nos preocupa lo que pasa con el fuero, nosotras sabemos que la ley del postnatal garantiza un tiempo de fuero para las trabajadoras y también para los trabajadores que están haciendo uso del posnatal. ¿Qué pasa con ese fuero a propósito de la alternativa de suspensión después de los tres meses propuesto en este acuerdo de la comisión del Senado? Nos preocupa y vamos a estar atentas a no seguir retrocediendo en derechos porque eso es lo que no puede ocurrir con esta pandemia: que sigamos retrcediendo en derechos”.

Tatiana Hernandez

Tatiana Hernández. Foto @isuch_santiago

La organización también pone el acento en la falta de protección del Estado hacia los niños y niñas, ya que mantiene su rol subsidiario y terceriza la cobertura social hacia incluso empresas privadas contraponiéndose a la idea general propugnada por el feminismo que pone al centro de la política los cuidados y la reproducción social de la vida.

“Ello significa la existencia de un Estado que levanta y fortalece un sistema de cuidados que incluye un postnatal extendido en contexto de emergencia como la que estamos viviendo. Esta extensión debe ser sobre la misma estructura institucional en el que opera el postnatal en contexto de ‘normalidad’. Tanto la discusión de esta política pública, como lo que definieron parlamentarios viene a reproducir el argumento falaz de ‘lo caras que son las mujeres’ para las empresas como pretexto para no contratarlas o pagarles menos.  Ha sido el feminismo el que ha permitido configurar la maternidad como una función social, que debe ser valorada y reconocida. No puede ser que el costo del cuidado recaiga única y exclusivamente en las mujeres”.

Entre otras cosas, la organización feminista destacó que la posibilidad que las trabajadoras se sometan a la Ley de “Protección” del Empleo hará que ellas paguen con su propio ahorro el cuidado de sus hijos o hijas, en contexto de precariedad y sin certeza de ingresos futuros. Esto configura un escenario de desprotección general para los padres y madres trabajadoras.

La letra chica

Luego de la declaración de la organización, la Bancada Feminista “Julieta Kirkwood” conformada por las diputadas Gael Yeomans, Maite Orsini, Camila Vallejo, Natalia Castillo, Carmen Hertz, Catalina Perez, Camila Rojas, Maya Fernandez, Claudia Mix, Marcela Hernando, Marisela Santibáñez, Cristina Girardi, Karol Cariola, Jenny Alvarez, Emilia Nuyado, Carolina Marzán, Daniela Cicardini, Loreto Carvajal, Alejandra Sepúlveda y Pamela Jiles, se comprometió a revisar la “letra chica” del acuerdo de modo que efectivamente se haga cargo de las necesidades de las madres y padres, ya que, aseguran que el gobierno del presidente Piñera “no ha demostrado interés alguno en hacerse cargo de los problemas que aquejan a las mujeres del país en esta pandemia”.

Según lo anunciado por el Ejecutivo, la licencia postnatal permitirá que las mujeres madres trabajadoras cuyo postnatal venció desde el 18 de marzo en adelante, se puedan quedar en sus casas en compañía de sus hijos e hijas sin exponerse a la pandemia ni tener la sobrecarga de también realizar su trabajo remunerado. Además, aseguraría que las prestaciones económicas durante los meses de extensión se mantendrán en iguales condiciones que el subsidio pagado en el pre y postnatal. Y, a consecuencia de lo anterior, las familias y en particular las mujeres no tendrán que decidir entre su puesto de trabajo o cuidar a su hijo o hija.

Bancada julieta Kirkwood

La bancada feminista se comprometió a fiscalizar la presentación del proyecto de ley y de su tramitación para que realmente garantice dentro de otros puntos, que la licencia no quede a criterio del médico, ni dependa de una consulta, sino que sea adjudicada de manera automática a las madres. “Además, asegurar que esta licencia no pueda ser rechazada por la ISAPRE O FONASA y que su uso no tenga perjuicio para las madres y padres, además de asegurar que se vean beneficiadas todas las trabajadoras a quienes incluía el postnatal de emergencia.

Además nos comprometemos a abordar mediante indicaciones la extensión del prenatal regulada en el artículo 195 del Código del Trabajo así como también la extensión de la licencia por enfermedad grave del hijo menor de un año, regulada en el artículo 199 del código del trabajo, ambos puntos que no se incluyen en el protocolo de acuerdo”, señalan en el comunicado público.

Camila Aguayo, de la Asamblea Plurinacional Feminista se manifestó conforme con el compromiso adquirido por la bancada, pero criticó el que est proyecto de ley mantenga al Estado fuera de un rol de protección de sus ciudadanos, particularmente de las mujeres y niños pequeños.

El Estado vuelve a desentenderse de su rol respecto de los cuidados y lo preocupantes es que se puede poner en riesgo que las propias madres tengan que sacar los recursos de su seguro de cesantía, cuestión que es completamente antiética, entonces nos preocupa que esto vaya en la lógica contraria de lo que hemos planteado sobre la crisis de los cuidados: que es el Estado el que debe hacerse cargo de los cuidados de niños y niñas, dando reconocimiento al trabajo de cuidado que hacen las mujeres”.

La Asamblea  Feminista está integrada por la Mesa de Acción por el Aborto, Corporación La Morada, Red Docentes Feministas (REDOFEM), Red Actrices Chilenas (RACH), ABOFEM, Fundación Margen, Miles, Red de Mujeres Mapuche y Observatorio de Género y Equidad, entre otras.