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Año XII, 10 de agosto de 2020

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Alfabetizar digitalmente a los adultos para proteger a los niños: el exceso de pantallas en tiempos de pandemia

Sin poder salir ni relacionarse presencialmente con sus pares, los niños, niñas y adolescentes están expuestos a una sobrecarga de tiempo ante las pantallas de computadores o tabletas.

Claudia Carvajal

  Sábado 11 de julio 2020 15:13 hrs. 
Niña pantalla





El proceso de digitalización de la vida de los niños, niñas y adolescentes se ha acelerado por la crisis COVID-19. Sin importar si estábamos preparados o no, la pantalla es la manera como ellos asisten a clases, socializan con los amigos y familiares y como se desarrolla y testean su identidad. ¿Cómo debe enfrentar la sociedad el desafío de esta vida digital de NNA? ¿Las políticas y derechos asociados a estas temáticas consideran las necesidades de NNA?.

Esas eran las interrogantes que se plantearon en la Conferencia sobre Aceleración de la vida digital de niños, niñas y adolescentes del programa Formando ciudadanía digital de la Universidad Adolfo Ibáñez, en el que también participó el investigador de la Universidad Católica de Uruguay, Matías Dodel.

Dodel señaló que durante muchos años hemos vivido bajo ciertos paradigmas en materia de tecnología e internet y particularmente de su influencia en la infancia.

“Esas directrices estaban dadas por la Asociación Norteamericana de Pediatría en 1999. Sin embargo en 2016, el mismo organismo cambió sus indicaciones actualizando la información, sin que ello haya permeado en nuestra forma de enfrentar a los niños con la digitalización. Así, antes se decía: cero horas de pantalla antes de los dos años, o 2 horas máximo por día cuando son más grandes o un día a la semana sin tecnología”.

Matias dodel

Matías Dodel Foto @U Católica de Uruguay

Al revisar la información actualizada de la Asociación señalada por el experto, encontramos que efectivamente hay variaciones importantes:

  • Para los niños menores de 18 meses, se debe evitar el consumo mediático a no ser por los video chats. Los padres de niños entre 18 a 24 meses de edad que quieren introducir contenido digital deben elegir programas de alta calidad y verlos en compañía de sus niños para ayudarlos a discernir lo que están viendo.
  • Para los niños entre las edades de 2 a 5 años, se debe limitar el uso a 1 hora al día de programas de alta calidad. Los padres deben ver el contenido mediático junto con sus niños para ayudarlos a entender los que están viendo y aplicarlo al mundo que los rodea.
  • Para los niños de 6 años en adelante, los padres deben establecer límites coherentes sobre el tiempo y el tipo de contenido que usan, y cerciorarse de que su consumo no acapare el tiempo para al sueño adecuado, actividad física y otros comportamientos esenciales para la salud.
  • Se asignen horarios libres de contenido mediático, tales como las horas de comer o cuando conducen, así como zonas libres de pantallas en el hogar, tales como las habitaciones.
  • Se mantenga comunicación continua sobre la importancia de ser un buen ciudadano en línea y sobre la seguridad, incluyendo tratar con respeto a los demás cuando están en línea y cuando no lo están.

La Defensora de la Niñez hizo eco de la necesidad de participación de los adultos en la educación digital de los niños, niñas y adolescentes y también expresó que la institución que ella encabeza ha tomado un papel activo en el velar por el cumplimiento de la Convención Internacional de los Derechos del Niño y, en general, por el interés de los niños y niñas que en el contexto de pandemia, se han visto bruscamente expuestos a un estilo de vida casi completamente determinado por la tecnología, debido a las medidas sanitarias de confinamiento. Patricia Muñoz señaló que es importante entender esto desde la perspectiva de los NNA y considerando la falta de normas sobre el tema.

“En Chile no existen normas en materia digital dirigidas exclusivamente a los NNA ni tampoco existe experiencia en lo que tenga que ver con analizar los derechos de los niños desde la perspectiva de ellos, pues pese a que todos fuimos niños, las realidades son distintas a las que enfrentan los niños en la actualidad.

Darles la voz y permitir la participación de manera efectiva, que por lo demás es un derecho consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño, nos parece fundamental para que, en el ámbito de la digitalización y todo lo que tiene que ver con el vínculo y la relación entre la tecnología,  los derechos de los NNA pueda ser lo más adecuado para su desarrollo”.

En la digitalización y todo lo que tiene que ver con  la tecnología,  una perspectiva de respeto de los derechos de los NNA es fundamental para la fijación de políticas públicas adecuadas para el desarrollo de los niños y niñas. Por eso es importante tener en cuenta la brecha de acceso a internet, según el nivel socioeconómico.

De acuerdo a la encuesta  realizada por la Subsecretaria de Telecomunicaciones, un 87,4% de los hogares declara tener acceso propio y pagado a internet. Sin embargo, en los quintiles más vulnerables el acceso es menor y principalmente sobre la base de conexiones móviles y más inestables, lo que puede redundar en una afectación al derecho a la educación de los niños.

Acceso segun quintil

 

“Hay un tema importante en cómo propender a que la información a la que acceden NNA en contextos de digitalización, efectivamente, redunde en una obtención de información adecuada, acorde y pertinente a su edad y situación de desarrollo y que evite generar problemas e impactos negativos.

En cuanto al derecho a la educación, la pérdida de clases presenciales es una afectación a los derechos de los niños, niñas y adolescentes porque la mediación docente alumno evidentemente ha tenido brechas en un país como el nuestro, que es muy desigual y donde existe una gran diferencia entre la educación pública y la privada, lo cual afecta significativamente el aprendizaje”, expresó la Defensora..

En ese ámbito, Patricia Muñoz hizo especial énfasis en la situación de los NNA que se encuentran bajo cuidado del Estado, quienes ni siquiera tienen acceso a computador. Según expresó la abogada, el bienestar de ellos es algo que ha sido desatendido en el abordaje de la pandemia y la institución autónoma que ella lidera hizo presente tales vulneraciones a las autoridades de gobierno.

“Finalmente se tomaron otras medidas que cumplieron con el carácter de universalidad en el acceso a la educación, como fue el que la TV abierta entregara espacios para difundir contenidos que pudieran llegar todos los NNA de manera igualitaria. Aunque no se ha producido en los términos que quisiéramos, sí es un mecanismo que permite reducir ese impacto que tiene la inexistencia de un soporte digital absoluto”.

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Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz.

Educarse y divertirse frente a una pantalla

La teleducación en medio de la pandemia si bien ha sido una solución ante la crisis sanitaria que impide el acceder a las salas de clases, también ha provocado un agobio en la población, pues hay una gran cantidad de contenidos que se están entregando y saturan tanto a los niños como a sus familias o cuidadores.

En ese sentido, Muñoz releva la urgente necesidad de contar con políticas públicas que se basen en evidencia científica y que deriven en un resultado positivo en el largo plazo de modo de entender el impacto que dejará en nuestros niños el vivir permanentemente expuestos a internet y sin mayor socialización.

“Resulta necesario atender a la evidencia que nos permita tomar decisiones efectivamente en orden a decir que no es posible que los niños estén tan permanentemente conectados a las pantallas y, para que ello no afecte su desarrollo, se requiere que determinadas acciones se ejecuten de determinada manera, porque sin evidencia se acrecientan los pánicos morales que se perpetúan en el tiempo”.

Esos pánicos morales dicen relación con los constantes riesgos que conllevaría la exposición de niños y niñas a las redes sociales y a otro tipo de contenido que circula por internet. Según la Defensora, es fundamental entender que los padres y cuidadores deben ejercer el cuidado de los niños no solo en internet sino en todos los aspectos de la cotidianeidad, pues peligros existen en todos los espacios y no únicamente en los virtuales.

En ese sentido, la autoridad explicó que la Defensoría llevó adelante una encuesta sobre participación y medios de información en niños desde primero básico a cuarto medio y los resultado de ella arrojaron que la principal fuente de información para el segmento etáreo son las redes sociales, seguidas de la televisión.

Consultados sobre si consideran que en internet se respetan los derechos de los niños, en su mayoría ellos creen que no. Es decir, si bien se informan a través de los mecanismos y los creen importantes, ellos refieren una falta de consideración a sus derechos en el tratamiento de las noticias, información y situaciones que se relacionan con ellos mismos, con los NNA”.

Finalmente, la Defensora hizo hincapié en que los derechos de los niños a jugar y descansar deben entenderse como espacios necesarios y si el acceso a la digitalización permite generar estos espacios, particularmente en situaciones de hacinamiento y pobreza, ello puede significar mejores condiciones para los NNA. Sin embargo, es necesario desarrollar las habilidades de los adultos que están en contacto con los niños y niñas, de modo que asuman la necesidad de conducir y guiar un proceso de aprendizaje y alfabetización digital fundamental a la hora de enfrentar los riesgos que, sin duda, están en la web al igual que en la calle.