Diario y Radio U Chile

Año XII, 10 de agosto de 2020

Escritorio MENÚ

Participación política de las mujeres: transformar desde la base para una nueva Constitución

La coordinadora del Observatorio de Género, Mujeres y Territorios del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, Valentina Cortínez, analizó las brechas de participación política femenina y señaló que la paridad de género en un eventual órgano constituyente no asegura un avance en los derechos de las mujeres.

Claudia Carvajal G.

  Sábado 18 de julio 2020 15:57 hrs. 
DVED315XcAASOXr-1024x576





La investigación del Observatorio de Género, Mujeres y Territorios del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp por su sigla en inglés)  denominada “Análisis de brechas de género y territoriales en indicadores de participación social y política” , publicada la primera semana de julio, arrojó significativas diferencias de género en la participación de organizaciones sociales y políticas en Chile, Colombia y México.

El estudio se realizó sobre la base de casi 12 mil encuestas aplicadas en 2017 y 2018 a hogares de distintos territorios rural-urbanos de esos tres países latinoamericanos.

“Lo que hicimos fue calcular las tasas medias de participación reportadas por los mismos entrevistados, separando a hombres y mujeres, y medir si había diferencias significativas, esto es, mayores a un margen de error estadístico, entre ambos grupos. Si encontramos alguna diferencia, esto implica que existe una brecha de género”, señala el investigador de Rimisp, David López, quien participó en el estudio.

En Chile, la participación electoral ha disminuido sistemáticamente desde 1990, alcanzando su mínimo histórico en las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias en 2017, cuando solo un  46,5% de los ciudadanos habilitados para votar efectivamente lo hizo.

A nivel nacional, el estudio arroja que existe una brecha de género en desmedro de las mujeres en prácticamente todos los espacios políticos, salvo en el ámbito comunitario, es decir, juntas de vecinos donde la presencia femenina es mayor en proporción que la de los hombres.

La socióloga  y coordinadora del Observatorio, Valentina Cortínez, explica las razones que hay detrás de este indicador positivo para las mujeres.

Valentina-Cortínez-

Valentina Cortínez. Foto @ Rimisp

“Es un dato muy coherente con la realidad de los espacios más locales en Chile. Las mujeres siempre han liderado los espacios vecinales y comunitarios, los más cercanos a la esfera doméstica y eso tiene que ver con que les es más familiar a su día día, pero también con que les ha sido más fácil entrar a ellos porque los hombres no los disputan. Es muy importante entender que una cosa es querer participar y otra es poder participar y en los espacios locales sí existen distintos tipos de condiciones para que las mujeres puedan participar, por ejemplo, las distancias, horarios y el tipo de temas que se abordan que son de interés práctico de las mujeres por ser ellas quienes mayoritariamente se encargan de la gestión del hogar”.

La investigadora también manifiesta que a nivel comparado con los otros dos países estudiados, esa participación de las mujeres solo se da en Chile, pues en Colombia y México son los hombres los que tienen mayor participación. “En Chile el espacio local da la oportunidad a las mujeres y es el primer espacio ganado, aunque haya sido en parte porque los hombres no lo disputan. Lo importante es que las Juntas de Vecinos representan un espacio político y de ejercicio de la participación más familiar y menos amenzante para las mujeres”, asevera en entrevista con nuestro medio.

Pandemia y participación sindical

Otro de los aspectos observados por la investigación dice relación con el aumento considerable en la participación sindical desde 2010 en adelante, llegando al 20,6% en el año 2017  según los datos comunicados por el Consejo Superior Laboral en 2018.

“La participación en sindicatos es menor en los territorios rural-urbanos de Chile que lo reportado en los datos oficiales a nivel nacional (20,6%) y presenta brechas de género en desmedro de las mujeres, lo que difiere de la tendencia nacional de feminización de los sindicatos. Para el total de territorios rural-urbanos, las mujeres participan un 60% menos que los hombres en este tipo de organizaciones y su participación no supera el 4%. La mayor brecha de género se observa en los territorios más urbanizados, a la vez que presentan los mayores niveles de participación (hombres 10,8% y mujeres 4%). Esto puede deberse, en parte, a que en los sectores  rurales hay mayor proporción de trabajadoras informales o auto empleadas que dependientes. Asimismo, los mayores niveles de sindicalización se dan en las grandes empresas, las cuales suelen ubicarse en territorios urbanos metropolitanos”, se lee en el informe.

Participacion en sindicatos

En ese sentido, Valentina Cortínez, consultada sobre como los efectos de la pandemia han repercutido significativamente en la presencia femenina en el mercado laboral llevando ésta a un retroceso de una década, expresa que efectivamente la crisis sanitaria y social ha llevado a que las mujeres pierdan sus trabajos y autonomía, pero que, lamentablemente, debido a que parte importante desarrolla labores no formales, si bien habrá un retroceso en materia de participación sindical, ello no será tan evidente.

“La autonomía económica de las mujeres constituye un espacio de socialización y de participación política. En Chile, en los últimos años se ha visto un aumento de la participación de las mujeres en sindicatos, entonces la participación de más mujeres en el mercado del trabajo abre una ventana de posibilidades para involucrarse en otros intereses políticos, más allá del doméstico y comunitario. Creo que en ese sentido la reducción de una participación laboral redundará en la reducción de la presencia de las mujeres en organizaciones como los sindicatos o conferedraciones de trabajadores, sin embargo es importante tener en cuenta que gran parte del trabajo de las mujeres es informal, entonces, sigue habiendo poca participación, independiente de los efectos sociales de la pandemia”.

La madre de todas las participaciones políticas: la Convención Constituyente

Hace dos semanas, la Corporación Humanas y el Observatorio de Género y Equidad, condujeron la encuesta “Ciudadanía activa, participación política y proceso constituyente: Mujeres 2020”, cuyo fin era  conocer las percepciones de las mujeres en torno a la discriminación de género y su relevancia para la participación política. Así, un 82% de las encuestadas aseguró que irá a votar en el plebiscito reagendado para octubre y de ellas, un 74% votaría apruebo Nueva Constitución, mientras que 54% prefiere que el método de redacción de una nueva Carta Fundamental sea la Convención Constituyente.

El pasado 20 de marzo, el Gobierno promulgó la ley que asegura la paridad de género en una eventual integración de un órgano encargado de crear una nueva Constitución. La norma contempla un sistema de paridad en las candidaturas  y un sistema de asignación paritaria.

 

Paridad

Pero el hecho que este posible Poder Constituyente sea paritario, ¿asegura que una nueva Constitución se redacte con perspectiva de género?

Valentina Cortínez responde a esa pregunta con claridad.

El hecho que haya un 50 por ciento de mujeres no asegura que se vaya a avanzar en derechos de las mujeres, no lo garantiza. Es un paso muy importante, pero es muy relevante que las mujeres que se presenten representen los intereses de quienes nos organizamos y hemos salido masivamente a las calles para exigir el cese de las múltiples opresiones y dicriminaciones de las que somos sujetas. También es importante que haya mujeres indígenas y de territorios que no sean necesariamente pertenecientes a las urbes en ese espacio”.

“Es muy importante que las mujeres que sean electas representen una agenda política feminista, porque hoy hay muchas mujeres en política que representan los intereses del patriarcado y mantienen estructuras de opresión“, concluye la socióloga.

portada informe