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Año XIII, 27 de febrero de 2021

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Indiferencia ante una Palestina más ocupada: El negativo balance de la comunidad palestina a una década del reconocimiento de Chile

A 10 años de que Chile reconociera a Palestina como un Estado libre y soberano, aún quedan muchas cuentas pendientes. Si bien desde la Comunidad Palestina reconocen que el de enero de 2011 fue un hito relevante, el balance final que hacen sobre el rol que ha cumplido el Estado chileno en la respuesta a sus demandas es negativo.

Tomás González F.

  Martes 12 de enero 2021 9:32 hrs. 
CHILE PALESTINO


Corría el primer gobierno de Sebastián Piñera cuando, en enero de 2011, Chile reconoció a Palestina como un Estado “libre y soberano”, sumándose así a Brasil, Argentina, Bolivia y Ecuador en el reconocimiento de la independencia del pueblo palestino.

Fue el entonces canciller Alfredo Moreno quien lideró el acto oficial, asegurando que el Estado chileno “ha apoyado en forma permanente y consistente el derecho del pueblo palestino a constituirse como un Estado independiente”. Dos meses después el Presidente visitó Palestina y se reunió con sus autoridades, sellando así un reconocimiento que el pueblo palestino en Chile celebró como un un apoyo a su política exterior que, además, iba en línea con lo que sucedía en varios países de la región y del mundo, con la esperanza de que con esto se pudiese avanzar hacia poner fin a la ocupación israelí. Y es que en la diáspora palestina, Chile ocupa un lugar privilegiado: es el país fuera del Medio Oriente que alberga a la comunidad más grande de palestinos en el mundo. Según cifras de la Fundación Konrad Adenauer, nuestro país tiene más población palestina que Egipto o Líbano, y un poco menos que Siria.

Sin embargo, a una década de este hito, aún quedan muchas cuentas pendientes. Si bien los palestinos y palestinas en Chile reconocen que el de enero de 2011 fue un hito relevante, el balance final que hacen sobre el rol que ha cumplido el Estado chileno en la respuesta a sus demandas es negativo.

Chile es el país fuera del Medio Oriente que alberga a la comunidad más grande de palestinos en el mundo. Foto: Federación Palestina.

Chile es el país fuera del Medio Oriente que alberga a la comunidad más grande de palestinos en el mundo. Foto: Federación Palestina.

“Para nosotros fue muy importante, porque era sentir un avance y un apoyo de la comunidad internacional y, en este caso, del país en el cual somos absolutamente nacionales. Somos chilenos y estamos muy insertos en la sociedad, por tanto, sentíamos que esa colaboración podía significar un reimpulso para concientizar a nivel internacional, político y económico, de las situaciones que se están viviendo en Palestina“, cuenta en conversación con nuestro medio el cientista político y doctor en Derecho Internacional, Jaime Abedrapo, uno de los directores de la Comunidad Palestina en Chile. “Era poner una luz de esperanza en un proceso de transformación del reconocimiento que antes se entendía como un territorio no autónomo bajo ocupación, a entender que Chile se transformaba en un actor con cierto protagonismo en la región que se sumaba al reconocimiento de Palestina como un Estado”, agrega.

“Después de estos 10 años, me parece que la Cancillería chilena no ha mantenido sus esfuerzos por el tema en cuestión, que en el fondo es permitir la autodeterminación de los palestinos, y esta situación evidentemente se debe a que el tema ha salido de la agenda internacional”, agrega Abedrapo. “También por la irrupción de actores o líderes mundiales como Trump o Bolsonaro, con una influencia de Israel es cada vez más sostenida y permanente sobre países, particularmente de América Latina con sus aportes en materia tecnológica y demás, que ha hecho que básicamente no haya habido ningún hito que vaya seguido de un paso de consecución a la lógica de autodeterminación de los palestinos“, lamenta el especialista en derecho internacional.

El presidente Sebastián Piñera selló el reconocimiento de Palestina como un Estado independiente con una visita al territorio en 2011. En 2019 volvió al lugar y se reunió cono el presidente palestino Mahmud Abás. Foto: Presidencia.

El presidente Sebastián Piñera selló el reconocimiento de Palestina como un Estado independiente con una visita al territorio en 2011. En 2019 volvió al lugar y se reunió cono el presidente palestino Mahmud Abás. Foto: Presidencia.

“Sentíamos que era un paso hacia adelante, sin embargo, esos pasos adelante, si uno los mira en perspectiva y ve cómo los palestinos siguen viviendo bajo ocupación, detrás del muro y siendo víctimas de toda esta cadena de acciones sistemáticas por parte del Estado de Israel; la verdad es que pareciera que no llegan a ser eficientes ni eficaces. Por tanto, como Comunidad Palestina podríamos sentir que fue un avance desde el trabajo que hicimos al apoyar esa decisión gubernamental, sin embargo, si nosotros vemos cómo esto influye realmente en la Palestina ocupada, la verdad es que deja bastante que desear“, concluye Abedrapo.

Los últimos 10 años de ocupación

Y es que en los últimos años más que disminuir, la ocupación ha aumentado. Israel se ha seguido expandiendo, ha continuado con su política de expropiación y demolición de viviendas, todo frente a una comunidad internacional que no ha tomado posturas categóricas. Desde 1967, más de 400.000 israelíes se han instalado en Cisjordania y otros 200.000 en Jerusalén Este. Desde la firma de los Acuerdos de Oslo, en 1993, la presencia de israelíes en Cisjordania se ha ido duplicando cada decenio. Pasó de 110.000 en 1993 a 200.000 en 2001, y llegó hasta 291.000 en 2008. Y tras la larga década en el poder de Benjamin Netanyahu, sólo en Cisjordania ya el número de colonos israelíes en estos asentamientos, considerados ilegales por el derecho internacional, superaba los 450.000.

En febrero de 2020 la Oficina de Derechos Humanos de la ONU publicó una lista de 112 compañías que operan en los territorios ocupados por Israel. En esa ocasión, el relator especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, Michael Lynk, advirtió que muchos de esos asentamientos no serían sostenibles sin dichas inversiones y que “sin los asentamientos, la ocupación israelí de cinco décadas perdería su razón de ser”.

A su vez, Lynk recalcó que los asentamientos israelíes en territorio palestino ocupado son una “violación flagrante según el derecho internacional”. Pero, a pesar de esto, 2020 batió todos los récords en términos de ampliación de los asentamientos israelíes en la última década. Las autoridades militares que gestionan la ocupación de Cisjordania dieron luz verde a la construcción de 12.159 nuevas viviendas para colonos al mes de octubre de 2020.

Evolución de la ocupación de Israel en territorio palestino.

Evolución de la ocupación de Israel en territorio palestino.

Por otra parte, desde 1948 hasta la fecha, se cifra en 100.000 los palestinos muertos a manos del ejército israelí. Según cifras de la plataforma Days Of Palestine, alrededor de 11.000 de ellos han muerto luego del estallido de la Segunda Intifada de 2000. Pero 2014 fue el año más sangriento para el pueblo palestino, en el que 2.240 palestinos fueron muertos por el ejército de Israel: aproximadamente 2.181 de ellos durante la denominada Operación Margen Protectore en la Franja de Gaza, que mantuvo al enclave sitiado durante 51 días.

Así también, la política militar de Israel en contra de Palestina ha generado un éxodo sin precedentes. En 1950, cuando la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo comenzó sus operaciones, eran 750.000 las personas que tenían el estatus de refugiados de Palestina. Actualmente, son más de 5,6 millones las que esperan dejar de serlo para convertirse en ciudadanos de pleno derecho.

La influencia de Israel, un factor clave

Una situación preocupante, dicen desde la comunidad palestino-chilena, que tiene que ver con las inexistencia de medidas concretas en contra del Estado de Israel. Chile, al igual que otros 138 países, han reconocido al Estado de Palestina de acuerdo con las resoluciones internacionales que reafirman que la frontera anterior a 1967 es la única frontera internacionalmente reconocida entre Israel y Palestina. De esta manera, nuestro país no reconocería la soberanía de Israel sobre los territorios que comenzó a ocupar desde 1967, los que incluyen a Cisjordania y Jerusalén Oriental, cuya colonización es considerada un crimen de guerra desde 1949 por la Convención de Ginebra y el Estatuto de Roma.

En ese sentido, desde la Comunidad Palestina han advertido que, “si el Estado de Chile mantiene su compromiso con una paz justa y duradera en Medio Oriente que permita la autoderminación del pueblo palestino y la seguridad de todos quienes habitan esa zona geográfica, no pareciera consistente olvidar la necesidad de conminar a Israel a acatar las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que viola sistemáticamente, tales como la 242, 338, 446, 478 y 2334“. Todas éstas tienen en común ser vinculantes, buscar poner fin a la ocupación en Palestina y generar las condiciones para la paz.

En 2019, en la visita de Sebastian Piñera en Israel con su homologo, Benjamin Netanyahu, el Gobierno de Chile y el Israeli National Ciber Directorate (INCD) firmaron un Memorandu de Entendimiento en Ciberseguridad. Foto: Presidencia.

En 2019, en la visita de Sebastian Piñera en Israel con su homologo, Benjamin Netanyahu, el Gobierno de Chile y el Israeli National Ciber Directorate (INCD) firmaron un Memorandu de Entendimiento en Ciberseguridad. Foto: Presidencia.

Según explicó Nadia Garib, también parte del directorio de la Comunidad Palestina, éstas no han existido y tampoco han visto una intención del Estado chileno de llevarlas a cabo. “La verdad es que hemos visto muy poca disposición del Estado chileno de ir en esa línea. Hemos visto mucha mayor disposición por parte de los parlamentarios quizás, por parte de políticos en particular, de las organizaciones no gubernamentales. Pero nos parece que el Estado de Chile permanentemente está posicionando a Israel como un Estado, entrecomillas, democrático. Y a nosotros nos parece que debiese ser mucho más categórico en ese sentido, debiese ser mucho más claro”, sostiene la médico psiquiatra.

Nos da mucha pena y nos entristece mucho cada vez que Chile toma un acuerdo con Israel de diversos tipos, acuerdos militares, acuerdos económicos u otro tipo de relación, porque para nosotros esa es una forma de validar esta institucionalidad que tiene el Estado de Israel y que ya nos ha dejado claro que definitivamente no pretende que se forme un Estado palestino. Y es por eso mismo es que Chile debiera hacer algún tipo de presión mayor sobre el Estado de Israel, para que pueda de alguna manera, esta presión, generar la formación del Estado palestino que todos esperamos“, concluye Garib.

Esfuerzos desde diversos sectores

En junio de 2020, el Senado aprobó la resolución que exige al presidente Sebastián Piñera ejercer sanciones concretas contra el gobierno de Israel ante “la anexión de Territorio Palestino Ocupado en Cisjordania”. Entre las medidas que se exigen al Ejecutivo destacan el prohibir el ingreso a Chile de productos producidos por las colonias israelíes en territorio palestino ocupado, impedir que compañías vinculadas vinculadas con violaciones a los DD.HH. puedan acceder a licitaciones en Chile y prohibir cualquier forma de cooperación a la colonización israelí de Palestina. La iniciativa no tuvo ningún voto en contra y contó con seis abstenciones.

El senador RN Francisco Chahuán, uno de los impulsores de la iniciativa y miembro activo de la comunidad palestina en Chile, señaló a nuestro medio que el Estado chileno podría tener un rol mucho más activo en términos de propiciar una solución pacífica al conflicto. “Nosotros creemos que Chile puede hacer muchísimo más de lo que ha hecho hasta ahora, en términos de una solución pacífica a las controversias. El llamado que uno hace a la Cancillería y hace también permanentemente al Gobierno, es justamente generar las instancias para que ello ocurra“, indica.

En 2012, frente a la ocupación israelí en la Franja de Gaza, parlamentarios y autoridades de la comunidad palestina protestaron a las afuera del Congreso chileno haciendo un llamado al Gobierno a condenar la situación. Foto: Agencia UNO.

En 2012, frente a la ocupación israelí en la Franja de Gaza, parlamentarios y autoridades de la comunidad palestina protestaron a las afuera del Congreso chileno haciendo un llamado al Gobierno a condenar la situación. Foto: Agencia UNO.

“Chile puede hacer mucho más, sobre todo cuando están pendientes los tratados de libre comercio con Palestina e Israel, lo que puede ser una instancia para poder tener incidencia en aquellas materias. Chile debe ser la vanguardia para el reconocimiento de los derechos inalienables del pueblo palestino, particularmente el derecho a la autodeterminación y el derecho al retorno“, comenta el parlamentario, quien ha formado parte del directorio de la Comunidad Palestina y dirigente de la Unión General de Estudiantes Palestinos.

En el proyecto de acuerdo aprobado por la Cámara Alta, también se pedía entregar indicaciones al Canciller “para que la firma de cualquier acuerdo entre Chile e Israel deba remitirse sólo a las fronteras de 1967, en virtud de la resolución 67/19 de la Asamblea General de la ONU (29/11/2012) que reconoce al Estado de Palestina sobre la frontera de 1967 con Jerusalén Oriental como su capital“. Pero en vez de distanciarse, en los últimos años las relaciones entre Chile e Israel se han fortalecido. Desde 2011 a la fecha, Chile ha firmado al menos seis acuerdos y memorandos en distintas materias, pero principalmente en tecnologías de defensa.

El peso de Estados Unidos

El hecho de que las resoluciones emanadas desde las Naciones Unidas provengan desde su Asamblea General o desde su Consejo de Seguridad es un factor clave. Desde la Asamblea General de la ONU se han dictado decenas de resoluciones, condenando distintos aspectos de la política israelí en los territorios palestinos ocupados. “En ese sentido, hay un consenso bastante amplio en el mundo sobre injusticias y situaciones criticables en cuanto a la política israelí hacia el pueblo palestino”, aclara a nuestro medio el analista internacional Raúl Sohr.

Sin embargo, las resoluciones de la Asamblea General no son vinculantes u obligatorias para sus 193 Estados miembros. Sí lo son las dictadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, el que está compuesto por 15 países miembros, de los cuales cinco son permanentes y tienen derecho a veto: Reino Unido, Francia, Rusia, China y Estados Unidos. “Cada vez que los temas se discuten en el Consejo de Seguridad, cuando han habido mociones condenatorias hacia las políticas israelíes, Estados Unidos ha aplicado el veto. De manera que no hay mandatos que obliguen a los países a acatar ciertas resoluciones, porque son de la Asamblea General y no tienen esas características“, explica Sohr.

Raúl Sohr es sociólogo, periodista y analista internacional especializado en temas de seguridad y defensa. Foto: EFE.

Raúl Sohr es sociólogo, periodista y analista internacional especializado en temas de seguridad y defensa. Foto: EFE.

“Eso le da la libertad a muchos países de operar o tener políticas que en general se orientan en relación de sus alianzas generales. Chile ha tenido una política muy próxima a Estados Unidos en materia internacional, especialmente en el Medio Oriente, de manera que la influencia de Washington ha sido determinante, y Estados Unidos sí despliega todo su poder diplomático, en las posturas que ha adoptado Chile frente al conflicto entre Israel y Palestina”, indica el analista.

Para el analista internacional, es el peso de Estados Unidos el factor que explica la pasividad del Estado chileno frente a la política israelí de ocupación del territorio palestino y la vulneración de los acuerdos suscritos entre ambas partes. Incluso más que los acuerdos de carácter militar y tecnológico entre Israel y Chile. “Sin duda que la influencia que Israel ejerce, especialmente sobre las Fuerzas Armadas, que han adquirido una serie de tecnologías de fabricación israelí, es un elemento que gravita. Los intereses militares de Chile no son los centrales en la fijación de la política exterior, pero sin duda es un aspecto que se tiene en cuenta”, sostiene Sohr.

“Chile tiene una gravitación muy limitada. El elemento más importante, sin duda, es la relación de Chile con Estados Unidos. Eso ha sido lo que ha cargado la balanza y Chile ha buscado no ofender ni transgredir las posturas de Estados Unidos. De manera que, en general, ha guardado una posición bastante neutral y distante del conflicto“, concluye Sohr.

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