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Año XIII, 30 de noviembre de 2021

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Un cambio cultural fundamental: la elección de apellidos que puede poner fin a una discriminación histórica

El proyecto que permite a los padres elegir el orden de los apellidos que llevarán sus hijos e hijas llevaba casi 16 años sin avance en el Congreso. La senadora y Presidenta de la Mesa, Adriana Muñoz (PPD) explicó que esta iniciativa podría poner fin a una discriminación histórica hacia las mujeres. "A través de estos proyectos buscamos ir deconstruyendo el patriarcado que está enraizado en las normas", aseguró.

Claudia Carvajal G.

  Domingo 31 de enero 2021 10:02 hrs. 
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El miércoles 27 de enero, la sala del Senado aprobó la idea de legislar la moción parlamentaria ingresada en 2005 que busca que los padres puedan elegir qué apellido irá primero a la hora de inscribir el nacimiento de sus hijos o hijas.

Hasta ahora, obligatoriamente los hijos a la hora de ser inscritos en el Registro Civil llevan en primer lugar el apellido del padre y luego el de la madre, a menos que no exista reconocimiento por parte del padre, en cuyo caso, la madre debe señalar qué apellido llevará su hija/o.

La iniciativa legal fue presentada en 2005 y durante algos años estuvo estancada en el Congreso, hasta que, con la creación de la Comisión de Mujer e Igualdad de Género, esta instancia pidió el proyecto a la Comisión de Derechos Humanos para revisarlo y darle tramitación. Así, en el 2019 la nueva Comisión lo despachó a Sala sin que se pusiera en tabla hasta que la actual presidenta de la Mesa del Senado, Adriana Muñoz, decidió darle prioridad y lo agendó para ser revisado en la Sala durante enero.

La discusión de la idea de legislar se aprobó casi unánimemente, solo el senador RN Juan Castro manifestó su disconformidad con la iniciativa señalando que su discusión llevaría a la desintegración “de lo que significa una tradición familiar”.

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Sin embargo, desde el mismo partido, la senadora Marcela Sabat, se manifestó en el sentido exactamente opuesto y, en conversación con nuestro medio manifestó su satisfacción por el avance de la iniciativa dada la importancia que tiene para lograr una evolución significativa en nuestra legislación.

Este proyecto, si bien es simple, es muy trascendental para Chile, porque nos sitúa a niveles de Alemania y Francia. Tiene un gran impacto cultural y va a entregar justicia a muchas mujeres chilenas”.

La legisladora también explicó a grandes rasgos cuáles son los objetivos principales que persigue esta moción parlamentaria: “El proyecto establece la elección, de común acuerdo, de qué apellido va primero y en caso de desacuerdo, iría el del padre. Además, facilita el proceso para que cualquier adulto pueda cambiarse el apellido. Esperamos que el próximo trámite en la Cámara de Diputados sea lo más rápido posible y que el proyecto se transforme en ley de la República”.

La responsable de que esta pre normativa ya esté en camino a convertirse en ley es la senadora Adriana Muñoz, quien reorganizó la tabla a revisar por los senadores y le dio prioridad a la iniciativa presentada en 2005.

La congresista se manifestó muy satisfecha del resultado que obtuvo la discusión de la idea de legislar en el Senado, ya que considera que entrega un avance muy importante en justicia e igualdad de derechos para las mujeres, con una consecuencia fundamental en los derechos de los hijos e hijas.

Adriana Muñoz

“He ejercido en plenitud la facultad de establecer la prioridad en las tablas. Entendí que este proyecto, que llevaba dos años en el lugar 80 de la tabla, tenía prioridad y espero que, antes de terminar mi presidencia, podamos despacharlo a la Cámara para su tercer trámite.

Marca un momento histórico porque apunta a hacer un cambio muy importante en el debate legislativo en orden a trastocar normas que hoy establecen discriminaciones profundas hacia las mujeres. Justamente, a través de estos proyectos, buscamos ir deconstruyendo el patriarcado que está enraizado en las normas, siendo ésta una muestra de aquello, porque se deja a las mujeres sin derechos sobre la vida de sus hijos en la medida que su apellido no va primero. Eso es absolutamente contradictorio, dado que son las mujeres las que gestan, las que cuidan y no tienen ninguna potestad sobre sus hijas e hijos”.

“Con este proyecto se puede consagrar derechos para las mujeres en el núcleo de la familia”, añadió la legisladora en entrevista con Diario y Radio Universidad de Chile.

Consultada respecto de posibles cambios al proyecto en su paso por la Comisión de Mujer, dada la ya antigua data de la iniciativa y las transformaciones sociales que ha experimentado nuestra sociedad en los últimos quince años, la presidenta del Senado se manifestó absolutamente llana a ello. Entre los temas que se pueden volver a discutir está el que, de acuerdo con lo que postula el proyecto de ley presentado hace más de quince años, en caso de desacuerdo entre los padres respecto del orden de los apellidos, será el del padre el que anteceda al de la madre.

En otros países en que existe este sistema, la controversia la dirime un juez. La Cámara Baja propone, en un proyecto similar, que la diferencia sea resuelta por el Registro Civil a través de sorteo, pero no creo que esa sea una solución acertada. Esas hipótesis de divergencia hay que estudiarlas y buscar un mecanismo de solución y probablemente sea un asunto controvertido en el debate en particular”, proyectó la senadora Muñoz.

Un avance lleno de simbolismos

Tal como analizaba la presidenta del Senado, es la preeminencia del apellido paterno por sobre el materno en caso de falta de acuerdo de los progenitores la que puede causar mayor discusión en la Cámara Baja, una vez que la moción avance en su tramitación constitucional.

La diputada Natalia Castillo es autora de un proyecto de ley muy similar al que despachó a Comisión el Senado el miércoles 27 de enero. Se trata de la llamada “ley Gala”, moción que fue presentada en mayo de 2018 por un grupo transversal de diputados y que perseguía exactamente lo mismo: que los padres puedan elegir el orden de los apellidos de sus hijos.

Natalia Castillo

Dip. Natalia Castillo

La parlamentaria, que es abogada y tiene experiencia en la tramitación de causas de familia, explicó a nuestro medio que este proyecto de ley es concordante con lo que establecen los tratados internacionales de Derechos Humanos en materia de no discriminación hacia las mujeres al dar la posibilidad que los hijos puedan mantener el apellido de su madre, un asunto que puede determinar la identidad social  y que conlleva un contexto muy beneficioso a la hora de poner fin a las desigualdades entre hombres y mujeres.

Esto va muy ligado al principio de no discriminación entre los géneros: No hay ninguna razón, en términos de igualdad de derechos, para  que los padres pueden traspasar su apellido a los hijos y las madres no. De hecho, viene a completar cambios que se han ido haciendo en el tiempo como el fin de las diferencias entre hijos naturales, legítimos e ilegítimos que existió hasta hace muy poco tiempo. Ahora queda eliminar las diferencias y discriminación hacia los hijos de pareja del mismo sexo a quienes no se les permite la filiación con ambas madres o padres. Parte de ese problema se corrige en la ley de matrimonio igualitario, donde se entrega el reconocimiento a los hijos a propósito del matrimonio, pero es necesario avanzar de modo que los derechos filiativos de los niños no dependan del matrimonio”.

Otro de los aspectos importantes que plantea la normativa propuesta en el Senado, dice relación con la posibilidad que los adultos también puedan optar a cambiar el orden de sus apellidos con un trámite administrativo ante el Registro Civil. Si bien, eso ya es algo posible, la tramitación debe llevarse adelante ante los Tribunales lo que es lento e irroga altos costos para el solicitante.

La senadora Adriana Muñoz explica que esa es una ventaja que es muy significativa en términos simbólicos.

“Con esta ley ese cambio de apellidos se podría hacer de manera más expedita, porque se trata de una solicitud administrativa. Esto puede ser un tributo de hijos a sus madres, que fueron quienes las sacaron adelante, de modo de llevar el apellido de ellas que son a quienes esos hijos reconocen como la persona que estuvo a su lado desde siempre”.

En ese mismo sentido se expresó la diputada Castillo quien aplaudió la incorporación que hizo el Senado en materia de adultos.

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“En Chile hay una gran cantidad de familias monoparentales en las que las mujeres son las que llevan el hogar y, en esos casos, hay niños y niñas que deben mantener su apellido paterno en circunstancias que a veces ni lo conocen. Eso es muy injusto, y este proyecto de ley tiene esta norma para efectos de poder hacer el cambio e invertir los apellidos mediante un trámite administrativo, lo que es un gran avance en materia de igualdad”.

El proyecto de ley será discutido en particular, una vez que se reinicie la actividad legislativa, en la Comisión de Mujer y Equidad de Género desde donde partirá a su siguiente trámite constitucional en la Cámara de Diputados.

 

Foto @serpadres