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“En la calle solo había cadáveres”: Amnistía Internacional denuncia matanza de cientos de civiles en Etiopía

La ONG se basa en testimonios de supervivientes y en imágenes satélite de Aksum, una ciudad del norte de la región, para acusar a las tropas etíopes y de la vecina Eritrea de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad.

RFI

  Viernes 26 de febrero 2021 12:38 hrs. 
A member of the Amhara Special Forces holds his gun while another washes his face in Humera, Ethiopia, on November 22, 2020. - Prime Minister Abiy Ahmed, last year's Nobel Peace Prize winner, announced military operations in Tigray on November 4, 2020, saying they came in response to attacks on federal army camps by the party, the Tigray People's Liberation Front (TPLF). 
Hundreds have died in nearly three weeks of hostilities that analysts worry could draw in the broader Horn of Africa region, though Abiy has kept a lid on the details, cutting phone and internet connections in Tigray and restricting reporting. (Photo by EDUARDO SOTERAS / AFP) (Photo by EDUARDO SOTERAS/AFP via Getty Images)

Le región etíope de Tigré es escenario de combates desde que el gobierno de Etiopía lanzó una operación militar el 4 de noviembre contra las fuerzas del Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF), el partido que gobernaba la región y al que Adís Abeba acusa de haber atacado bases del ejército federal. El primer ministro etíope, Abiy Ahmed, proclamó la victoria el 28 de noviembre tras recuperar el control de la capital regional, Mekele, pero el TPLF afirma que seguirá luchando. Los combates persisten en la zona.

Amnistía Internacional acusa a las tropas que atacaron Tigré de haber matado a “cientos de civiles” en el primer mes de la ofensiva, en noviembre de 2020. La ONG asegura que se han cometido crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, basándose en testimonios de supervivientes (refugiados en el vecino Sudán o contactados por teléfono) y en imágenes vía satélite de Aksum, una ciudad del norte de Tigré. Amnistía Internacional dice tener los nombres de más de 240 víctimas, obtenidos a través de testigos que aseguran haber participado en funerales en iglesias, al lado de las cuales se habrían cavado fosas comunes.

Según la ONG, la matanza tuvo lugar a finales de noviembre durante el asalto a Aksum, llevado a cabo por soldados etíopes y también eritreos. Eritrea niega haber participado de alguna manera en este conflicto armado en el país vecino, pero en Tigré “los testigos indican que era fácil reconocer a las fuerzas eritreas”, según Olatz Cacho, portavoz de Amnistía Internacional para Etiopía, entrevistada por RFI. “Llevaban un calzado diferente, vehículos con matrícula de Eritrea, hablaban una lengua que no se habla en Etiopía, tenían en el rostro cicatrices rituales propias de un grupo étnico eritreo e incluso algunos llegaron a reconocer su nacionalidad”.

Etiopía y Eritrea se enfrentaron en una guerra entre 1998 y 2000, cuando el Frente de Liberación Popular de Tigré (TPLF) estaba en el poder en Adís Abeba y acercaron posturas por iniciativa de Abiy Ahmed, que obtuvo el premio Nobel de la Paz en 2019. Sin embargo, las autoridades eritreas y el TPLF se siguen odiando.

“En la calle sólo había cadáveres y gente llorando”

Los testigos entrevistados por Amnistía Internacional apuntan a que las peores matanzas se produjeron el 28 y el 29 de noviembre en represalia por un ataque de un grupo de milicianos pro-TPLF contra militares eritreos.

Según los habitantes, muchas víctimas murieron mientras estaban desarmadas y huían. “Vi muchos muertos en las calles. Incluso la familia de mi tío. Seis miembros de su familia murieron. Mucha gente murió”, contó un habitante de 21 años. Al caer la noche, “en la calle sólo había cadáveres y gente llorando”, añade otro superviviente. Al día siguiente, los soldados dispararon contra quienes querían llevarse los cuerpos y registraron las casas. Un hombre dijo haber visto delante de su casa a soldados alineando a seis hombres antes de matarlos por la espalda.

Amnistía Internacional reclama “al gobierno de Etiopía que tome cartas en el asunto y que investigue”, apunta Olatz Cacho. Ante la dificultad de que Adís Abeba reconozca los crímenes, la ONG pide a la ONU que lleve a cabo una investigación “como primer paso para la rendición de cuentas y para que estas violaciones a los Derechos Humanos no queden impunes y no se vuelvan a repetir”, señala Cacho.

Este viernes, la Comisión Etíope de Derechos Humanos (EHRC), un organismo público independiente, declaró en un comunicado que las revelaciones de Amnistía debían ser tomadas “muy en serio”.

La EHRC indicó que también lleva adelante una investigación por esta masacre, en la que ha detectado ya el asesinato de “un número, por el momento indeterminado, de civiles a manos de soldados eritreos en la ciudad de Aksum”.