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Año XVI, 13 de junio de 2024


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Hugo Herrera: “El Gobierno es un salvavidas de plomo que afecta las posibilidades electorales de la centroderecha”

El abogado y filósofo analizó la crisis política que atraviesa el oficialismo a raíz de los desencuentros entre Chile Vamos y el Gobierno, asegurando que el Presidente es el principal responsable. "Piñera es presa de una caja de herramientas conceptuales muy estrecha", concluyó.

Tomás González F.

  Sábado 24 de abril 2021 10:19 hrs. 
Hugo-Herrera

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Si bien el actual ha sido un mandato especialmente complejo, la última semana ha sido una de las más duras en términos políticos para el gobierno del Presidente Sebastián Piñera. Sumada a la tardía respuesta en la entrega de ayudas sociales y a una escasa conducción política, la decisión del Mandatario de acudir al Tribunal Constitucional para bloquear el tercer retiro de los ahorros previsionales ahondó una crisis interna en Chile Vamos, que ya se había comenzado a gestar desde el estallido social de octubre de 2019, y que podría traer grandes costos a su sector, en un año histórico en términos electorales.

Incluso hay quienes concluyen que hoy en día la figura del Mandatario, más que un pilar, es una carga para la centroderecha que asegura representar. Así lo manifestó, en entrevista con Diario y Radio Universidad de Chile, el abogado, filósofo y académico de la Universidad Diego Portales, Hugo Herrera, quien abordó la crisis política que enfrenta Chile Vamos a raíz de los últimos desencuentros con el gobierno de Sebastián Piñera.

¿Cuál es el primer análisis que se puede hacer de la crisis política en el oficialismo a raíz de los últimos acontecimientos?

En lo más de corto plazo, yo diría que el episodio del Comité Político, la idea del Gobierno de insistir en ir al Tribunal Constitucional, el seguir llegando tarde con las ayudas, revela que ahí hay una falta de comprensión del fenómeno ante el que estamos, de la crisis en la que estamos. Los momentos de crisis, uno podría decir, son los momentos en que se vuelve especialmente fácil actuar para el Ejecutivo, que tiene las herramientas para lograr hacer patente un Estado acogedor. En Hobbes está esta idea de que ‘porque protejo, obligo’. La legitimidad política, la capacidad de la política, se juega en estos momentos de crisis; y es ahí donde el Gobierno, regateando las ayudas, demorándose, y sin capacidad de ningún liderazgo, muestra que no comprende.

Ese pareciera ser un problema que viene arrastrándose desde hace tiempo. ¿A qué lo atribuye?

Yo diría que esta crisis viene desde hace mucho tiempo y el 18 de octubre fue una muestra, que le estallara al Gobierno no fue casualidad. No fue capaz de dar soluciones a la crisis y recién el 15 de noviembre, gracias al Parlamento, es decir, un órgano que no está diseñado para conducir el proceso político, se pudo buscar una salida a la crisis a través de la vía constituyente. Y ahí, creo que hay un problema de comprensión en el Gobierno: tiene una caja de herramientas muy estrecha.

Lo fundamental para Piñera parece ser la economía, y es cierto, la economía es importante y es desde ahí donde comemos; pero no todo es economía en la política. También se trata de generar legitimidad, de preocuparse del valor que se le reconoce a las instituciones y de la capacidad que tienen para darle expresión a los anhelos y deseos de la ciudadanía y el pueblo. Y ahí, yo creo que Piñera es presa de una caja de herramientas conceptual que es muy estrecha, y que afecta también a parte de la derecha.

Para el abogado y filósofo, Hugo Herrera, el Presidente Piñera "es presa de de una caja de herramientas conceptual que es muy estrecha". Foto: Agencia UNO.

Para el abogado y filósofo, Hugo Herrera, el Presidente Piñera “es presa de de una caja de herramientas conceptual que es muy estrecha”. Foto: Agencia UNO.

Considerando que hoy en día Chile Vamos es, al menos de cara al proceso constituyente, una coalición más amplia y que incluye tanto aquellos sectores de centroderecha como al Partido Republicano. ¿Cómo ve el escenario dentro del sector y las fuerzas que pueden configurarse de cara a los desafíos electorales que vienen?

Yo creo que la inoperancia del Gobierno podría dañar las posibilidades de Chile Vamos de tener buenos resultados electorales. Eso me parece que se refleja en que los presidentes de los partidos hayan querido reunirse con el Presidente de la República. Es porque están preocupados.

Creo que se deslindan o es posible discernir dos grandes grupos dentro de las derechas. Uno que sigue firme en la idea de defender la Constitución del ’80 y los principios de Milton Friedman, por decirlo así, de darle más importancia a la economía que a la política. Ésa es una declaración del propio Friedman, él decía que el orden económico neoliberal es la condición necesaria de un orden político adecuado, y en ese sentido muchos permanecen todavía atados a eso.

Ahora, está surgiendo con fuerza una nueva centro derecha, que yo ligaría a nombres como Cristián Monckeberg, Mario Desbordes, el mismo (Manuel José) Ossandón; que entienden que el problema es de legitimidad política y que se logra solucionar no por medio de medidas económicas solamente. De hecho, esa centro derecha es de alguna manera hegemónica en el discurso. Ha logrado avanzar posiciones y ningún candidato hoy día se la juega por las posiciones del Gobierno, salvo José Antonio Kast, y uno ve que hasta Sichel, que era el más avaro en términos de presupuesto, ahora está renegando de las posiciones del Gobierno que él mismo sostuvo.

¿Hasta qué punto o en qué medida puede dañar a la centroderecha esta “inoperancia del Gobierno”?

En la medida en que la ciudadanía vincule al sector englobándolo con el Gobierno. En este momento el Gobierno electoralmente es un peso muerto, un salvavidas de plomo. Es un peso que afecta las posibilidades electorales de la centro derecha. Entonces yo creo que lo que conviene, por decirlo así, a los candidatos de la centroderecha -especialmente a aquellos que están realmente convencidos de la importancia de complementar el discurso tan cerril del Gobierno con uno más amplio y más político- es distanciarse con claridad de las posiciones más recalcitrantes y hacer proposiciones de futuro que sean claramente políticas.

Esto no quiere decir abjurar de principios ni mucho menos, sino que, en términos geográficos, yo diría una centroderecha que debiera estar más cercana a posiciones de centroderecha europea que posiciones de derecha ‘a la Trump’. Más Merkel y menos Trump, sería la recomendación.

Luego de la votación favorable en el Senado por el tercer retiro de los ahorros previsionales, los presidentes de los partidos de Chile Vamos llegaron a La Moneda a reunirse con el Presidente Piñera. Foto: Agencia UNO.

Luego de la votación favorable en el Senado por el tercer retiro de los ahorros previsionales, los presidentes de los partidos de Chile Vamos llegaron a La Moneda a reunirse con el Presidente Piñera y su Comité Político. Foto: Agencia UNO.

¿Pero esta inoperancia es atribuible sólo a la figura de Sebastián Piñera?

Mira, Allamand en su minuto habló de los poderes fácticos, y yo creo que eso sigue existiendo. A Libertad y Desarrollo yo lo he denunciado como un centro de lobby que se hace pasar por centro de estudios, pero la verdad es que nadie sabe bien quién lo financia y su transparencia… es bien opaco ese lugar. Y así como ése, yo creo que hay fácticos que están apoyando al Gobierno y que son muy influyentes. Pero la responsabilidad principal aquí es del Presidente Piñera. En lo de la carta que mandaron los ministros, que uno puede ver una torpeza de parte de ellos, yo creo que el problema no es de los ministros.

¿Cuál es el problema?

El problema es de Piñera que ha querido rodearse de gente más pequeña que no le haga el peso y no es capaz de ceder poder, cuando en política hay veces en que tú, cediendo poder, ganas poder. Esto puede sonar paradójico, pero en las buenas épocas de la Concertación el esquema era ése. Eran presidentes -e incluso presidentes fuertes como Lagos-, con consejeros poderosos -como Ottone-, con ministros fuertes y con agenda propia. Eso te da más poder porque te permite contar con una multiplicidad de dirigencias que son capaces de llevar tu mensaje con claridad a la ciudadanía.

Mientras que Piñera, cuando tenía a Blumel, hablaba a Blumel y era Piñera. Con todas las virtudes que pueda tener Blumel, pero nadie lo distinguía de la figura del Presidente. Entonces, yo creo ahí la responsabilidad es del Presidente, y además, sobre todo, en quedar atrapado en un discurso tan de derecha de Guerra Fría.

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