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Año XIV, 27 de junio de 2022

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Manuel Antonio Garretón: “El nuevo Gobierno debe dar una señal donde la gente vea que las condiciones de su vida cotidiana van a cambiar”

El académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile se refirió a la asunción de Gabriel Boric como Presidente de la República y las expectativas que existen en torno al nuevo gobierno.

Diario UChile

  Viernes 11 de marzo 2022 12:15 hrs. 
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En conversación con la primera edición de Radioanálisis, el sociólogo y académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Manuel Antonio Garretón, se refirió a la llegada de Gabriel Boric a la presidencia de la república y al nuevo ciclo político que comienza en nuestro país.

Consultado por el director de Radio Universidad de Chile, Patricio López, respecto de este cambio, el académico afirmó que “en 1988 en el plebiscito, Pinochet obtuvo un 44,1% y la oposición democrática, con una altísima votación, obtuvo el 55,9%. En estas elecciones, el representante máximo de la derecha más pinochetista, obtuvo un 44,1%, mientras que el representante de las fuerzas democráticas de la oposición más de izquierda obtuvo el 55,9%, esto quiere decir que durante estos años ha habido la persistencia del gran clivaje de la sociedad chilena que se abre con el bombardeo a La Moneda”.

En ese sentido, Garretón agregó que “durante todos estos años, lo que hubo desde el mundo político fue una respuesta parcial, en el entendido fundamental de que se trataba de crear un régimen democrático y resolver algunos de los déficits que había dejado la dictadura como los temas de pobreza, los temas de desarrollo, igualdad y todo lo que tiene que ver con la creación de una vida política democrática”.

Garretón explicó que “eso tuvo como actores a la Concertación, pero también a una derecha que jugó el juego democrático y gobernó en dos ocasiones. Esos actores fundamentales de ese periodo, hoy día ya no son los actores principales. Han ocurrido, al menos, dos o tres cosas como que el panorama de las relaciones entre la gente y la política cambió enteramente y fue su encausamiento constitucional a través del proceso constituyente y eso derivó en una elección con un paradigma totalmente diferente a lo que habían sido las anteriores”.

En síntesis, para el sociólogo Manuel Antonio Garretón, “lo que se produce ahí, lo que este nuevo ciclo implica, con nuevos actores políticos, es que por primera vez desde el año 70 tenemos un gobierno propiamente de izquierda, en coalición con fuerzas más de centro. Sin mayoría en el parlamento para realizar e iniciar este nuevo ciclo que va en paralelo al proceso constituyente. Es probable y es la gran oportunidad de superar el gran clivaje de la sociedad chilena de todos estos últimos años que fueron acumulando otros clivajes y que se expresaron durante el estallido”.

Respecto de cómo se conduce un país con una evidente voluntad de participación de la ciudadanía, pero no necesariamente a través de organizaciones formales y con partidos políticos debilitados, Manuel Antonio Garretón explicó que “no tenemos experiencia en los últimos 30 años ni antes de una relación del gobierno con el conjunto de la ciudadanía que no se entiende representada por los partidos políticos, no lo tenemos. Lo que tenemos siempre es que los partidos, tanto de gobierno como de oposición, representaban lo que era el movimiento social de alguna manera”.

Teniendo en cuenta ese escenario, el académico de nuestra casa de estudios añadió que “en el último tiempo lo que hemos vivido es otra experiencia, la de ninguna relación o de relación precaria entre la ciudadanía y el mundo político e institucional. Esa es una de las grandes tareas, ahora, cómo se hace es difícil en la medida de que no exista una mediación de los partidos”.

A juicio de Garretón “eso implica pensar en dos cosas: una, que tiene que ver con la reformulación del cuadro político partidario para que sean más representativos y eso va a tener que pasar en la derecha que no es la misma de los últimos 30 años y en una recomposición de un actor político partidario que es, fundamentalmente, la izquierda en coalición, con sectores de centro izquierda, pero eso no resuelve el problema, es un primer paso necesario”.

El sociólogo destacó la mirada que tiene el mundo social respecto del gobierno entrante “lo que hemos visto hasta ahora es, por el lado del Presidente, un estilo, no solo en las cosas cotidianas, sino que, por ejemplo, respecto de retiro de las querellas por seguridad interior del Estado y resolver los problemas de las víctimas de las pequeñas empresas por lo que sufrieron durante el estallido, esa es una señal muy notable, se sabía que había una demanda en la materia y hay una respuesta. El gran problema va a ser que esto se pueda materializar bien a través de un Parlamento que no es para mí un empate y, por otro lado, creo que el proceso constituyente es un elemento fundamental de esta reconstitución de relaciones entre el mundo político y social“.

Sobre las razones que explican la victoria de Gabriel Boric en las pasadas elecciones presidenciales, el académico detalló que “Boric ganó porque la gran mayoría de las mujeres, en algo relativamente inédito, votaron por él, ganó porque votó una nueva generación que, de alguna manera, está viviendo una crisis que no es solo la crisis política en Chile, sino que con la transformación de la civilización. Ganó porque votaron sectores que nunca habían votado y sobre todo del mundo popular y ganó porque se reconstituyó esa mayoría que estaba contra el modelo económico, social y político que había generado la dictadura”.

De todas formas, el sociólogo dijo que “con esto hay que tener cuidado en la interpretación, porque no solo ganó porque su proyecto transformador se aclaró y se amplió en su base político-social. La gente votó por razones muy diversas. Lo que expresa la votación de Boric es un rechazo a un orden económico-social-político y a la forma de conducción de eso, pero no significa que está de acuerdo con todas las medidas. Hay una multipolarización social, es decir, múltiples demandas muy diversas sin un horizonte necesariamente común salvo un cierto rechazo y ese sector puede en cualquier momento cambiar su votación”.

Finalmente, respecto de cómo se puede mantener una cohesión de esa mayoría, Garretón sostuvo que “ahí entramos en lo que señalaba de, por un lado, dar una señal clara que la gente entienda y vea que las condiciones de su vida cotidiana, más que inmediatas, en el futuro cercano y lejano va a cambiar. Que esa vida que rechazaba y que se expresó en el estallido va a ir cambiando, señales en esa dirección y también una señal que demuestre que es el inicio de una transformación estructural con un camino nuevo y diferente”.

Foto: Ricardo Cerda, CSD Colo Colo.