Diario y Radio Universidad Chile

Año XIV, 2 de julio de 2022

Escritorio

“Cierre del debate, inicio de la recta final”

Columna de opinión por Claudio Nash
Lunes 23 de mayo 2022 17:18 hrs.


Compartir en


Previamente en Agenda Constituyente

“Agenda Constituyente” es un espacio pensado para dar seguimiento al trabajo de la Convención Constitucional (CC). Este proyecto intercala sesiones a través de la radio (lunes 07:40 hrs), cuyas entregas pueden revisarse en mi cuenta YouTube y columnas de opinión como las que usted tiene a la vista en estos momentos, publicadas en un renovado espacio en  https://radio.uchile.cl/agenda-constituyente/claudio-nash/

En nuestra columna anterior hicimos un recuento de algunas de las normas que fueron incorporadas estas últimas dos semanas al borrador de Constitución y, particularmente, detallamos aquellas normas relativas a derechos fundamentales.

En esta columna nos vamos a concentrar en el cierre del debate constitucional y el inicio de la última etapa, basada en el trabajo de las comisiones de cierre: armonización, preámbulo y normas transitorias.

El cierre del debate constituyente

El Reglamento de la Convención contempló una serie de etapas para poder cumplir con su mandato y poder ofrecer en julio de 2022 un texto constitucional que pueda ser votado por la ciudadanía el 04 de septiembre de 2022 en el llamado “plebiscito de salida”.

Hasta la fecha, la Convención Constitucional ha cumplido con las distintas etapas, una primera destinada a la participación ciudadana, y luego, una etapa de debate y votaciones de normas en un trabajo conjunto de las 7 comisiones creadas y el Pleno de la Convención. Esta última etapa es la que se cerró el 14 de mayo con el Pleno Nº 103 que aprobó las últimas normas que ingresaron al borrador.

El cierre de la etapa de deliberación fue especialmente intensa ya que en la semana 45ª (9 al 14 de mayo) se realizaron 5 Plenos donde se terminaron de aprobar normas relativas al sistema poítico (Pleno Nº 99); derechos fundamentales (Pleno Nº 100); pueblos indígenas (Pleno Nº 101); sistemas de justicia (Pleno Nº 102); y, medio ambiente (Pleno Nº 103).

Estos Plenos eran muy imporantes, ya que en ellos se decidían cuestiones complejas y que son parte esencial de un acuerdo constitucional, por lo que el riesgo de que los tiempos no dieran, estuvo permanentemente presente. Así, en el Pleno Nº 99 se aprobaron normas relativas al monopolio del uso de la fuerza por parte del Estado, se reguló a las Fuerzas Armadas y Policías, y los Estados de excepción constitucional. En materia de Fuerzas Armadas, es destacable que sus funciones hayan quedado circunscritas a la seguridad exterior y se eliminó toda referencia a la seguridad nacional (interna). Por su parte, en cuanto a las policías, se aprobó que estas sean fuerzas civiles (no militarizadas) y con un sistema interno que evite la discriminación. En cuanto a los estados de excepción, las normas aprobadas, regulan tres estados de excepción constitucional, relativos a conflicto armado exterior, interno y situaciones de catástrofe; eliminando de esta forma el actual estado de emergencia constitucional. Además, se establecieron una serie de controles en esta materia que constituyen un avance respecto de lo que actualmente existe en la materia en la Constitución vigente.

En el Pleno Nº 100, relativo a derechos fundamentales, se terminaron de aprobar una serie de normas relativas a obligaciones generales del Estado (derecho a la memoria) y derechos sociales. Así, se terminó de regular en materia de ciudad y territorio; se aprobaron normas sobre derecho al trabajo decente y libertad sindical; se reconoció el trabajo doméstico y de cuidados; se aprobaron normas ampliamente esperadas en relación con seguridad social, salud y derecho a la educación. Sin duda, estas normas junto a aquellas aprobadas en sesiones anteriores, constituyen un catálogo robusto de normas que dan respuesta a las demandas ciudadanas de las últimas décadas que la constitución vigente nunca dio respuesta.

En el Pleno Nº 101, se aprobó en general el informe sobre derechos de los pueblos indígenas, pero luego todas sus normas (salvo una) fueron rechazadas. Fundamentalmente, la explicación que se dio es que las normas sobre derechos de los pueblos indígenas ya se habían incorporado en las sesiones anteriores. De todas formas, hubo bastante molestia en los representantes de los escaños reservados.

En el Pleno Nº 102,  se vio el último informe de la Comisión de Sistemas de Justicia, y se aprobaron normas relevantes en materia de tribunales ambientales, Banco Central, Servivio electoral. Asimismo, se terminaron de aprobar normas relativas al Ministerio Público, Defensoría Penal Pública y derechos relativos al acceso a la justicia y en particular, normas relativas a los derechos en materia penal. Finalmente, se aprobaron las normas relativas a los futuros mecanismos de reforma constitucional y un eventual reemplazo completo de la futura constitución.

En el Pleno Nº 103, relativo a medio ambiente, se aprobaron normas sobre la protección de glaciares y territorio antártico; se consagró el derecho a un mínimo de energía; se reguló la actividad minera; se estableció una política nacional portuaria y se garatnizó el derecho a la educación ambiental. Este informe y su discusión en el Pleno era muy esperada por la regulación del tema minero; finalmente, no se aprobaron las normas relativas a la nacionalización de la minería (cobre, litio, entre otros) y se mantuvo un sistema minero similar al actual. Chile sigue optando por el extractivismo, cuyos beneficios van mayoritariamente a manos privadas. Sin duda, una gran oportunidad perdida para cambiar la historia.

En definitiva, esta semana se cerraron los grandes debates y se logró, pese a todos los pronósticos en contrario, tener un borrador de constitución que organiza y redistribuye el poder, que establece límites a su ejercicio y que consagra una serie de principios que debieran inspirar nuestra convivencia democráticas las próximas décadas.

Las comisiones encargadas del cierre del proceso constituyente

En mayo se constituyeron las tres comisiones encargadas del cierre del proceso constituyente: armonización, preámbulo y normas transitorias.  Estas comisiones ya cuentan con sus respectivos integrantes y han comenzado a trabajar para poder cumplir con un apretado calendario para cumplir con el compromiso de contar el 04 de julio con un texto que sea sometido a plebiscito en septiembre de 2022.

La Comisión de Armonización estaba contemplada en el reglamento original de la Convención. De acuerdo con el artículo 100 del Reglamento, esta comisión “revisará el Proyecto de Constitución velando por la calidad técnica y coherencia del texto constitucional e identificará posibles inconsistencias entre los contenidos aprobados”. Con dicho objetivo, presentará un informe al Pleno de la Convención con indicaciones al texto del proyecto y sugerirá el orden en que deben aparecer las normas constitucionales aprobadas y la estructura de secciones, capítulos o apartados que mejor corresponda a ellas. La función principal de la comisión es velar por la coherencia del texto, evitar las contradicciones y las lagunas.

En su primera decisión relevante, esta comisión aprobó los apartados de la futura constitución (aunque el orden aún puede cambiar), estos serían:

  • Preámbulo
  • Principios y disposiciones generales
  • Derechos fundamentales y garantías
  • Naturaleza y medio ambiente
  • Participación democrática estado regional y organización territorial
  • Poder legislativo
  • Poder Ejecutivo
  • Sistemas de Justicia
  • Órganos autónomos constitucionales
  • Buen Gobierno y función pública
  • Reforma y reemplazo de la Constitución
  • Normas transitorias

La Comisión de Preámbulo no estaba contemplada en el reglamento original, sino que surge de la reforma al reglamento aprobado para adecuar el proceso de armonización. Esta comisión tiene como objetivo redactar el preámbulo del texto constitucional. El preámbulo debe ilustrar sobre el contexto histórico en el que se elabora un texto constitucional y tiene una importante función a la hora de interpretar las normas constitucionales. Por ello, el preámbulo no es un “adorno” del texto constitucional, sino que tiene una importante función política y jurídica.

En su primera semana de trabajo, la comisión recibió 12 propuestas de redacción y de éstas, fueron aprobadas cinco textos para seguir discutiendo uno de consenso. Asimismo, la comisión ya estableció cuál sería la estructura del preámbulo: hablante, contexto histórico, aspectos destacados, visión de futuro y cierre.

Finalmente, en cuanto a la Comisión de Normas Transitorias, debemos recordar que esta comisión tampoco estaba contemplada en el reglamento original, sino que también fue incorporada posteriormente. La necesidad de esta comisión surgió al momento de enfrentarse a las primeras normas transitorias que proponían las distintas comisiones temáticas, cuando resultó evidente que era imposible avanzar en un sistema de transición coherente desde un texto constitucional a otro sin antes tener aprobadas las normas permanentes.

Esta comisión en su primera semana de trabajo ha recibido una serie de informes y presentaciones de instituciones actualmente vigentes y cuya opinión es relevante tener presente en relación con la mejor forma de dar paso a la futura regulación institucional de ser aprobado el texto propuesto por la Convención. Así, se han recibido informes de la Secretaría General de la Presidencia y una presentación por parte del contralor, de la Corte Suprema, municipios y los gobernadores regionales. El informe del Gobierno plantea una serie de alternativas relativas a aquellas autoridades que deben hacer reconfiguradas a partir del nuevo diseño constitucional y, particularmente, ha entrado en el debate sobre las fechas en las cuales debieran modificarse las estructuras del Parlamento y del propio Ejecutivo. Este es, sin lugar a dudas, uno de los aspectos cruciales para la transición de un texto constitucional a otro.

Por su parte, el contralor planteó una interesante idea de utilizar decretos con fuerza de ley, a través de los cuales se deleguen facultades legislativas en el Presidente para realizar las adecuaciones pertinentes. Sin duda, esta es una figura interesante de explorar, aunque genera bastantes reticencias en los órganos políticos y en particular en el actual Parlamento.

En síntesis, el proceso transicional entre una Constitución y otra debe preocuparnos especialmente, ya que en dicha transición se corre el riesgo, por una parte, de que se desnaturalice el texto constitucional aprobado, a través de modificaciones constitucionales realizadas por el Parlamento actualmente vigente, electo bajo reglas distintas a las que dispone el nuevo texto constitucional. Por otro lado, también está el riesgo de que sin una adecuada regulación de normas de transición, el texto aprobado termine sin aplicación práctica. Debemos seguir muy de cerca estos debates.

A qué prestar atención estas semanas:

Estas semanas debemos estar atentos a los resultados de las tres comisiones que están actualmente trabajando, pero por sobre todo, en esta etapa cada uno de nosotros tiene la obligación de informarse adecuadamente y también de difundir el nuevo texto constitucional y así hacer frente a la campaña de mentiras que sigue siendo un enorme obstáculo a una discusión constitucional genuinamente democrático.

Algunas fechas relevantes:

  • Preámbulo termina su trabajo 31 de mayo
  • Normas Transitorias termina su trabajo el 10 de junio
  • Armonización termina su trabajo el 30 de junio

No olvidar que todas las normas, incluido preámbulo y el texto armonizado, deben ser aprobados por el Pleno antes del 04 de julio.

Santiago, 23 de mayo de 2022

El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor y no refleja necesariamente la posición de Diario y Radio Universidad de Chile.