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Año XVI, 5 de marzo de 2024


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Coordinadora de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres: “Para nosotras la masividad del movimiento nunca ha sido una aspiración”

Lorena Astudillo se refirió a la conmemoración del 8 de marzo y a la supuesta desaceleración del movimiento feminista. Además, realizó un breve análisis de la agenda de género del Presidente Boric.

Fernanda Araneda

  Sábado 4 de marzo 2023 9:22 hrs. 
lorena astudillo

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El próximo miércoles se celebrará un nuevo Día Internacional de la Mujer, que estará marcado por otras dos conmemoraciones: los 50 años del golpe de Estado, y el primer aniversario de Gabriel Boric en el gobierno.

Para abordar estos hechos, y la supuesta desaceleración del movimiento feminista, Radio y Diario Universidad de Chile conversó con Lorena Astudillo, abogada y coordinadora nacional de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres.

¿De qué manera la Red conmemorará el 8 de marzo? ¿Van a ser parte de la marcha por la Alameda?

Somos parte de una organización de distintas colectivas feministas, que estamos organizando este 8 de marzo desde enero. En esa fecha nos autoconvocamos y comenzamos a pensar las estrategias y el posicionamiento político que nos gustaría instalar este año, reflexionando juntas sobre la situación actual en la que estamos, y cómo miramos hacia el futuro. Así que sí, somos parte de ese conjunto, y efectivamente lo que se va a hacer es una marcha, por lo menos en Santiago, que será el 8 a las 18, y también se van a realizar actividades en distintos territorios. Sabemos que la Región Metropolitana es enorme, y que los desplazamientos también son difíciles, entonces, en las redes sociales de todas estas organizaciones van a aparecer distintas actividades que se van estar realizando en Puente Alto, en San Bernardo, y en otros lugares. En regiones, nuestras compañeras también están organizando sus actividades, la gran mayoría marchas, por lo que nos han comentado.

Este año se cumplen 50 años desde el golpe de Estado, ¿han pensado que exista un cruce entre las dos conmemoraciones?

Absolutamente. En la discusión política que tuvimos, decidimos tres ejes fundamentales que queremos instalar y relevar este 8 de marzo. Uno de ellos es la memoria feminista, a 50 años del golpe. En ese período las mujeres luchamos contra el dictador, nos organizamos contra el dictador, y es importante rescatar esa memoria feminista.

Un segundo eje es la precarización de la vida. A algunas personas no les hace mucho sentido el concepto, pero lo que queremos decir principalmente es que hoy día no se vive de buena manera en este país, y nosotras apuntamos a un buen vivir que no solamente pasa por el tema económico, que es tan importante, sino por un bienestar general. Hoy día se arrasa con la naturaleza, se arrasa con las mujeres, se criminalizan los pueblos originarios, entonces también es importante para nosotras rescatar ese buen vivir en todos los aspectos.

El último eje son las propuestas y los avances que hemos instalado. Si bien la Nueva Constitución no salió a la luz, las feministas plasmamos ahí propuestas importantes que veníamos demandando hace mucho tiempo, y esas propuestas no comienzan con la nueva Constitución ni se terminan con una nueva Constitución fallida, eso también nos interesa relevarlo.

En el pasado hemos sido cerca de un millón de mujeres en las calles para el 8 de marzo. ¿Esperan algo tan masivo o creen que va a ser más acotada la participación?

Pensamos que va a ser más acotada. Hay una sensación extraña en estos momentos. Una desazón, una especie de apatía frente a la situación, porque salimos a las calles, porque no queríamos más partidos políticos diciéndonos lo que teníamos que hacer y cómo vivir, y de pronto es como si hubiera venido una ola, te da una vuelta, sales, te logras parar, y resulta que los políticos están ahí, instalados haciendo todo. También hay una especie de desconcierto, estamos confundidas, estamos desalentadas, mareadas, porque se las ingeniaron para que cuando les dijimos que no los queríamos, hicieron todo para estar ellos con su comité de expertos, escribiendo una nueva Constitución.

Tiene que ver, entonces, con las consecuencias de que haya ganado el rechazo.

Con eso, pero también con todo lo que mediáticamente se ha instalado. Hoy día lo que se dice es que la gente que va a la calle a manifestarse va a romper, a saquear, y las que estuvimos en las manifestaciones en esta revuelta social, sabemos que la revuelta existió, pero que no era lo masivo. Los millones de personas que estaban en las calles no iban a hacer eso, y en las marchas del 8 de marzo nunca pasaba algo así. Nunca. Ni siquiera cuando fuimos dos millones de mujeres en las calles. Pero hoy día los medios de comunicación han instalado esta idea de que manifestar el descontento es ir a delinquir, cuando no es así. Para nosotras es importante recuperar las herramientas históricas que las mujeres hemos usado para manifestarnos. Y una de esas es la calle. Es la calle, porque permanentemente se nos niega.

¿En qué momento está el movimiento feminista? Se habla de una desaceleración.

Es probable que así sea, pero estamos en un ciclo natural de lo que pasa con los movimientos sociales. El feminismo tiene más de un siglo en Chile, en los que ha tenido momentos de peak y de auge, con el voto femenino, con la píldora del día después, con el divorcio, con la despenalización del aborto… Ha tenido estos momentos mucho más elevados o quizás más masivos, pero en general yo diría que el movimiento feminista avanza a sus propios tiempos. A lo largo de la historia, no necesariamente ha sido masivo, pero sí ha avanzado, y siempre ha permanecido. Durante un siglo el movimiento feminista no se ha ido para ninguna parte, ha estado, con sus tiempos y con sus formas, y eso va a seguir siendo.

¿Entonces las organizaciones no aspiran a que el movimiento vuelva a ser masivo?

No podría hablar por todas las organizaciones, pero para nosotras que somos una organización antigua, que llevamos 30 años, y que tenemos en nuestras filas a feministas que lucharon en contra de la dictadura, la masividad del movimiento nunca ha sido una aspiración. Sí ha sido una aspiración generar conciencia de las desigualdades y de las opresiones a las mujeres, para que este proyecto emancipador que es el feminismo, les haga sentido. Quizás hayan algunas organizaciones más puntuales que aspiren a la masividad, pero para nostras como Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, es mucho más importante la conciencia, el comprender estas desigualdades, y opresiones, para comenzar a promover otras vidas, a que cualquiera se haga llamar feminista porque usa una polera o un slogan o se cuelga un cintillo. Eso a nosotras nos parece tremendamente vacío y es algo a lo que no apuntamos.

Por estos días también se cumple un año de gobierno de Boric, que prometía hacer un gobierno feminista. ¿Cómo evalúan lo que se ha hecho en torno a la agenda de género? ¿Se han ido cumpliendo las expectativas?

En el Gobierno hay varias feministas ocupando cargos, compañeras nuestras que han andado en las calles y que han sido activistas.

Como la ministra de la Mujer.

Por ejemplo. Pero otra cosa es decir que un gobierno es feminista. A nosotras nos parece que ellos se pueden autodenominar así, pero es muy distinto que trabajen feministas en un gobierno, a decir que el Gobierno es feminista. En todo caso, se ha avanzado en la agenda de género, no necesariamente al ritmo que nos gustaría, pero entendemos que los gobiernos gobiernan para todas las personas, y no solo para las feministas.

Con respecto a los avances, hoy día podemos ver que se habla mucho más de los problemas de las mujeres en temas súper concretos. Se está persiguiendo una deuda que el Estado chileno ha tenido por años, que es una ley integral por una vida libre de violencia machista, se hizo esto de los deudores de pensiones de alimentos, se está pensando en la jubilación de las mujeres adultas mayores, hoy día podemos escuchar un poco más de esto.

Ahora, específicamente respecto a la ministra Antonia Orellana, nosotras pensamos que lo está haciendo bien, que ha tenido que sortear bastantes ataques que son más bien políticos, y también reconocemos que donde hay feministas, en el lugar que sea, en los medios de comunicación, en el Gobierno, en las poblaciones, en las universidades, en donde estemos, sí o sí se va a luchar por transformaciones que nos beneficien a todas, a todos y a todes.

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