El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó su amenaza y este martes dio curso a la aplicación de aranceles de 25% a las importaciones provenientes de México y Canadá.
Sumado a aquello, Trump anunció la imposición de aranceles a las importaciones del sector agrícola, las cuales estarán vigentes a partir del próximo 2 de abril.
“A los grandes agricultores de Estados Unidos: prepárense para empezar a aumentar la producción para venderla ‘DENTRO’ de Estados Unidos. ¡Diviértanse!”, escribió Trump en su cuenta de Truth Social.
En su mensaje, el mandatario no mencionó más detalles sobre qué productos se verán afectados ni si habrá excepciones, pero aquello no evitó que en Chile se generará preocupación, debido al importante rol que juega la exportación agrícola en nuestra economía.
En conversación con Radio y Diario Universidad de Chile, el ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela, aseguró que las autoridades están atentas a los anuncios de Trump, “pero que todo esto es hipotético” y que por el momento, no corresponde conjeturar.
“Chile con Estados Unidos tienen 202 años de una relación fecunda diplomática y hay un tratado de libre comercio que firmó un presidente republicano, como es Bush, con el presidente Lagos, que ha sido muy positivo para ambos países”, recordó.
Valenzuela además recalcó que las economías de Estados Unidos y Chile “son complementarias”. “Esperamos que no exista nubarrón en esta fecunda relación”, agregó el titular de Agricultura.

El ministro de Agricultura, Esteban Valenzuela. Dragomir Yankovic/Aton Chile
Al igual que el secretario de Estado, el economista y ex director general de Relaciones Económicas Internacionales (DIRECON), Osvaldo Rosales, también hizo un llamado a la tranquilidad. En diálogo con nuestro medio, el experto señaló que una eventual imposición de aranceles a las importaciones agrícolas no afectará a Chile.
“Afortunadamente no estamos en el periscopio de Trump porque no solo tenemos un tratado de libre comercio sino que además Estados Unidos tiene un superávit comercial en la relación con nosotros, de manera que los argumentos que él da para colocar aranceles no están previstos ni tampoco somos una fuente de fentanilo como es el argumento burdo con que presenta sus aranceles contra Canadá, México y China”, observó.
De todas maneras, Rosales sostuvo que nuestro país sí podría verse afectado indirectamente por la guerra comercial que se está desatando entre Estados Unidos y China.
“Estamos frente a una pésima noticia para la economía mundial, porque los dos principales actores, China y Estados Unidos, se colocan barreras mutuas al comercio. Además, Estados Unidos las aplica contra sus vecinos más próximos, Canadá y México y los estudios muestran que eso va a afectar no solo el comercio sino que el producto y el empleo en estos países”, apuntó.
“El comercio mundial se va a ver resentido y por esa vía Chile podría enfrentar menores exportaciones, derivado de que sus principales socios van a estar creciendo menos”, agregó.

El economista, Osvaldo Rosales.
El docente de Unegocios de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, Pablo Barberis, coincidió en que “los impuestos que el gobierno de Estados Unidos coloque a otros países nos van a golpear también indirectamente a nosotros en Chile y también a los otros países a nivel global por el peso que tiene la economía norteamericana”.
Barberis, ejemplificó, justamente con lo que está pasando con China, Canadá y México. «Eso nos golpea indirectamente porque significa que son más costos para aquellas empresas que fabrican y comercializan estos productos en Estados Unidos y esos mayores costos finalmente se van a traspasar al resto del mundo», relevó.
Por otra parte, respecto a las medidas que podría tomar Chile para responder ante tan complejo escenario, ambos expertos dijeron que no es mucho lo que una pequeña economía como la nuestra pueda hacer.
“Lo que Chile sí puede hacer es diversificar, encontrar nuevos mercados para no tener tanta dependencia. Hoy día más de un 51% de todo el cobre chileno se va a China, tenemos una dependencia muy peligrosa. Lo que tenemos que hacer es abrir nuestra matriz de países a los cuales exportamos al mundo, pero eso lamentablemente no es a corto plazo, son meses, son semanas, son años, en que hay que abrir mercado, crear confianza”, advirtió.
En ese sentido, el economista insistió que aquello “es un trabajo que hay que hacer de forma permanente y con mucha consistencia, mucha fuerza, para no depender de pocos clientes”.





