A inicios de marzo, la Policía de Investigaciones (PDI) allanó la casa de la diputada Karol Cariola en el marco de la investigación del caso Sierra Bella. Durante el operativo, se incautaron su teléfono celular y su computador, lo que permitió acceder a conversaciones privadas entre Cariola y la exalcaldesa de Santiago, Irací Hassler. De acuerdo con una publicación de La Tercera, en esos chats ambas realizaron críticas severas hacia el gobierno del Presidente Gabriel Boric.
En los mensajes filtrados, Cariola expresó su decepción con el proyecto político del Ejecutivo, calificando al Gobierno como «lo peor que nos ha pasado» y refiriéndose al jefe de Estado como «una mierda de ser humano«. Además, describió como «asquerosos» a algunos integrantes de La Moneda, declaraciones que generaron una fuerte controversia en el mundo político.
El Presidente respondió a la filtración a través de su cuenta de X, restando importancia a los comentarios y señalando que es natural que existan críticas en conversaciones privadas entre personas de confianza. «Que, en un momento determinado, entre dos personas de confianza, se critique muy duramente a un tercero, me parece de lo más natural«, afirmó el mandatario.
Boric también enfatizó que «si hubiese delitos, que se investigue con la imparcialidad que corresponde a la Justicia, sin sesgos. Pero a mí no me van a poner en contra de compañeras de ruta porque un día en confianza hayan hablado mal de mí o de mi gente de confianza», añadió.
Por su parte, Karol Cariola lamentó la filtración de las conversaciones y aseguró que sus palabras fueron producto de la molestia del momento y no reflejan su verdadera opinión sobre el mandatario ni otras figuras mencionadas. «Lamento que se ponga el foco en una conversación antigua de la que me arrepiento y que ocurre en un momento de ofuscación y molestia, pero que no representa lo que pienso del Presidente ni las personas ahí mencionadas», escribió la diputada en su cuenta de la misma red social.
En tanto, Irací Hassler también se pronunció al respecto y describió la publicación como una intromisión en la vida privada. La exjefa comunal recordó que entregó su celular voluntariamente hace dos años en el marco de la investigación de la clínica Sierra Bella y que no se encontraron pruebas en su contra. «Hoy veo con sorpresa que se filtran conversaciones privadas que nada tienen que ver con alguna investigación. Esto representa una grave vulneración a la intimidad sin ningún fundamento«, sostuvo.
A pesar de las críticas, Hassler reiteró su apoyo y respeto hacia el Presidente Boric y su administración. «El Gobierno y el Presidente cuentan como siempre con todo mi apoyo y respeto», concluyó la exalcaldesa.

