Este miércoles 2 de abril, la Biblioteca Nacional de Chile (BN) concretó un hito para la historia de la institución. Con una ceremonia celebrada en el edificio ubicado a pocos pasos del cerro Santa Lucía, el espacio dirigido por Soledad Abarca de la Fuente selló la donación de una serie de archivos de la fundamental escritora Ester Huneeus, conocida por el pseudónimo Marcela Paz que, de ahora en adelante, formarán parte del acervo resguardado por este espacio público.
Una noticia que no solo permitirá la preservación del material, sino que también dará inicio al Archivo de Literatura Infantil y Juvenil Chilena, un nuevo espacio fundado por la BN que representará un gran aporte a las y los investigadores de esta corriente literaria. “Creemos firmemente que la literatura infantil, la ilustración y la historieta conforman parte significativa de nuestro patrimonio, imaginarios y memorias afectivas, por lo que deben ser resguardados, estudiados y conservados para las futuras generaciones”, valoró Abarca sobre la importancia que desde la institución otorgan a una colaboración como esta, que se concretó en el marco del día de la literatura infantil y juvenil.
“Estamos muy felices por este regalo maravilloso, valiosísimo para Chile, porque no es solamente para la Biblioteca Nacional. Lo hacemos para las futuras generaciones, para las actuales, y no puedo expresarles la maravilla que nos causó comenzar a ver estos originales, estos papeles que resguardan la vida no solamente de una creadora como Marcela Paz, sino también de otras mujeres ilustradoras que vamos a ir conociendo a medida que vayamos estudiando este patrimonio. Muy agradecidas por este gesto de confianza y generosidad inmensa de la familia, de la fundación, para el futuro de nuestros niños”, sumó la directora del espacio.

Biblioteca Nacional de Chile arranca con el Archivo Marcela Paz (vía Instagram)
La subsecretario del Patrimonio Cultural, Carolina Pérez, se sumó a esas palabras. “Quiero agradecer a la familia por presentarnos este tesoro y recordarnos que un patrimonio de estas características tiene que estar en un lugar como lo es la Biblioteca Nacional. Los niños y niñas merecen tener su propio patrimonio“, expresó la autoridad del Ministerio de las Culturas.
“La literatura infantil es la primera aproximación que tienen los niños y niñas con los dibujos, las palabras, la imaginación, fuera de lo concreto. Por lo tanto, es reconocer ese espacio tan importante para niños y niñas en Chile, que es el de la lectura”, destacó la autoridad.
Por el lado de la familia, Paula Claro Huneeus, una de las hijas de la escritora, igualmente dejó entrever la emoción que esta colaboración despierta en el círculo cercano de la autora de series tan fundamentales para la historia de nuestra literatura como “Papelucho“.
“Creo que hoy, mi mamá estaría muy contenta al estar entregando a todos los niños y también a los no tan niños de este país lo que ella fue, lo que sigue y lo que seguirá siendo a través de sus obras, sus escritos, sus pensamientos, sus recetas de cocina, de cerámica, sus cartas, dibujos y tantas cosas”, expresó con emoción.
Pero esa no fue la única novedad que se dio a conocer durante la actividad. En la misma instancia, Abarca también anunció que la biblioteca reabrirá su histórica sala infantil, en otro de los grandes acontecimientos que marcarán el 2025 de la BN: “La recuperación de la sala infantil Margarita Mieres, que fue la bibliotecaria que atendía hace cien años esta sala maravillosa, y la primera que abrió en este edificio que está cumpliendo cien años, tiene un significado muy especial”.
“La recuperación de esa historia fue dada incluso por un personaje creado por Claudio Aguilera, que es ‘El niño que subió la escalera‘, un pequeño libro que nos abrió las puertas a un imaginario y a una historia que corría en el edificio, pero del que no estábamos tan conscientes. Leer las palabras del director de la época abriendo la primera sala de esta BN a los niños es algo que nos dejó pensando, resonando, y que se va a materializar este año”, reflexionó la directora.

Biblioteca Nacional de Chile arranca con el Archivo Marcela Paz (vía Instagram)
Papelucho, una ventana al mundo interior de las infancias
Más allá de la importancia estrictamente literaria que significa una donación de estas características, las autoridades y familiares presentes en la ceremonia destacaron el valor que entrega hoy la relectura de la obra de Paz. “‘Papelucho’, tiene una característica bien importante que ilustra lo que significa el impacto de un autor a través de los años. Los que son los verdaderos pioneros, que trascienden su época y no solo registran la suya como una crónica, sino que se anticipan. Hay muchas cosas en esta serie con las que uno puede anticipar el futuro y que no imaginaba en el minuto en que lo leía. Y cuando digo que traspasa generaciones, digo que son obras que siempre son actuales”, compartió la subsecretaria de la Niñez, Verónica Silva.
“Es una tremenda obra de psicología infantil, de la vida cotidiana a través de los ojos de un niño que además nunca crece, que siempre ve desde esa edad y que nadie mira mucho. Estamos bien preocupados de los más chicos y después un poco atormentados con los adolescentes, pero esa edad, entre los 9 y los 11, pasa un poco de largo y es donde los niños mejor observan la vida cotidiana, con un poco más de complejidad. Creo que particularmente la colección de ‘Papelucho’ es alucinante por todo lo que relata desde la perspectiva desde los ojos de un niño y la forma que tiene de interpretar las cosas que pasan y lo que hacen los adultos”, añadió.

Biblioteca Nacional de Chile arranca con el Archivo Marcela Paz (vía Instagram)
A juicio de Silva, lo anterior puede tomar una especial relevancia en nuestro presente: “Tal cual andan las cosas en el país en términos de los malos tratos, el incremento brutal de la violencia contra los niños, y todas las cifras que nos están diciendo que nos estamos quedando sin niños… En esa situación, para conversar de mejor forma sería muy refrescante volver a leer y recuperar esta perspectiva desde los ojos de los niños. Hace mucho tiempo que nadie escribe desde los ojos de los niños, desde su psicología. Y una colección como esta, que además toca temas bien profundos, creo que es algo que sería un tremendo aporte incluso a la convivencia nacional, si volvemos a sacar a ‘Papelucho’ de las bibliotecas y los anaqueles de cada quien y podemos contar a los niños algunas historias. Los niños de hoy ni imaginan lo que hay allí adentro”.
Condición visionaria que también es reflejo de la propia biografía de Paz. “Vengo llegando de un viaje precioso, y al encontrarme con tantas maravillas me asombré mucho de la estrecha relación que existe entre un autor y su obra. Antes no lo había pensado y me maravilló ir repasando lo que cada uno me iba dejando de regalo de sí mismo. Cada persona que crea algo que antes no existía, ya sea música, pintura, palabras escritas, esculturas, etc., y que surge de sí mismo al compartirlo con otros, se convierte en un artista porque se está regalando. Mi mamá, Ester Huneeus, hizo eso al escribir y publicar sus obras: se regaló”, expresó su hija.
“Las razones que llevan a un artista a compartirse pueden ser muchas. Algunos lo harán por gusto, otros por destacar, otros quizás por razones económicas. Y otros, como yo pienso de mi mamá, por esa dificultad de aparecer en público, demostrar sus emociones, pensamientos y sentimientos. Ella fue una persona sencilla, tímida, de muy bajo perfil. Y aunque resulte contradictorio, de mucha fuerza y pionera para su época. Sin embargo, siempre dijo que para ella era un gozo el escribir y quizás, sin darse cuenta, el gozo que era también poder mostrarse y compartirse. Tanto así, que ella misma dijo en una entrevista ‘Papelucho soy yo’“, confesó Claro.

Biblioteca Nacional de Chile arranca con el Archivo Marcela Paz (vía Instagram)






