Tras encabezar el retiro de Viernes Santo, el arzobispo de Santiago, Fernando Chomalí, anunció que en las próximas semanas convocará a los precandidatos presidenciales a una reunión para abordar los principales desafíos del país, particularmente en materia de seguridad y el rol de la política en la construcción del bien común.
Durante una conferencia de prensa posterior a la celebración litúrgica, Chomalí fue consultado por la capacidad de las fuerzas políticas para alcanzar acuerdos frente al complejo escenario de seguridad. “Se requiere tener soluciones integrales porque son situaciones complejas. Son policrisis, no una crisis, que hay que abordarla íntegramente. Educación, policía, jueces, fiscales”, señaló, subrayando la necesidad de una visión articulada y transversal.
El prelado explicó que su llamado busca generar un espacio de conversación con los postulantes a La Moneda para compartir perspectivas y aportar desde la doctrina social de la Iglesia. “Creo que la actividad política es fundamental, tremendamente importante, porque tiene que ver con el bien común”, indicó.
Chomalí también se refirió al tono de los actuales debates políticos y mostró preocupación por lo que calificó como un “empobrecimiento intelectual”. Criticó la reducción del espacio para asignaturas como filosofía, educación física y artes, y apuntó a que esto ha afectado negativamente la calidad de la discusión pública. “Yo los animo a que den ejemplo de una cultura superior. Es decir, dar ideas, no ir en contra del adversario”, dijo, haciendo un llamado a la humildad y al respeto, recordando que “todos somos seres humanos, todos merecemos un trato digno (…) nadie es perfecto, yo tampoco”.
En otro tema, Chomalí lamentó que no prosperara la iniciativa legislativa para declarar el Viernes Santo como feriado irrenunciable, propuesta que no fue discutida por falta de acuerdo en el Congreso. A pesar de esto, el arzobispo observó que en la práctica, muchas actividades comerciales cesaron. “Salí de mi casa, vi todos los negocios cerrados (…) si bien no es un feriado irrenunciable en la teoría, en la práctica la mayoría de la gente está en las parroquias”, comentó.
El líder religioso reiteró su convicción de que el país debe reconocerse en su tradición cristiana: “Independiente de las leyes, Chile es un país cristiano. Eso lo tenemos que reafirmar. Y creo que en estos momentos de turbulencia, recordar eso nos va a hacer muy bien como país”.
Finalmente, valoró que parlamentarios de distintos sectores se hayan acercado para manifestar su apoyo a la idea del feriado religioso: “Eso a mí me llena de esperanza”, expresó.






