Osvaldo Rosales y la guerra arancelaria: "China está en condiciones de hacerle frente a las medidas de Trump"

El economista se refirió a las recientes consecuencias desatadas por las medidas del mandatario estadounidense, las que fueron pausadas hace algunos días. Una gestión que, a su juicio, provoca "una impresión de caos, de ingobernabilidad".

El economista se refirió a las recientes consecuencias desatadas por las medidas del mandatario estadounidense, las que fueron pausadas hace algunos días. Una gestión que, a su juicio, provoca "una impresión de caos, de ingobernabilidad".

Continúa la guerra arancelaria desatada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Una gestión económica que le ha traído varios coletazos al país norteamericano, y que devela una cierta ingobernabilidad por parte del gobierno liderado por el republicano.

Así lo explicó el economista, exdirector de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (ahora Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales) y miembro del Consejo de Alto Nivel para la Respuesta Estratégica de Política Económica y Financiera Internacional (CPEFI), Osvaldo Rosales. «Creo que no hay plan detrás. No hay un plan racional, estratégico. Y, además, Trump se está dando cuenta de que enfrenta límites«, sentenció el experto en conversación con los periodistas con el programa Política en Vivo.

«Y límites que son variados, tanto económicos como políticos», precisó Rosales. «En los económicos hay límites financieros. Eso tiene que ver con las oscilaciones de la bolsa. Pero más importante es lo que pasa con el mercado de bonos de largo plazo. Porque un día antes de la llamada ‘pausa arancelaria’ -medida impuesta por Trump a principios de abril y que suspendería estos aumentos durante noventa días-, los bonos a 30 años de Estados Unidos, los que emite el Tesoro, llegaron a 4.9%, casi 5%».

«Un nivel inalcanzable en un momento en que históricamente los bonos de largo plazo han sido el activo que protege de los riesgos. Y lo que estaba aconteciendo es que los inversionistas se estaban arrancando de los bonos. Estaban dejando de comprar y, por lo tanto, le estaban exigiendo una tasa de interés muy alta para poder comprar. Eso tiene dos complicaciones muy fuertes, y seguramente el secretario del Tesoro se lo hizo ver a Trump», sumó el especialista, en una situación que «se indica como una expectativa inflacionaria. Es decir, que se estaba esperando que en el mediano plazo la inflación gringa se fuera al 5%«.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) 2025. Foto: Gage Skidmore.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) 2025. Foto: Gage Skidmore.

Circunstancias que, adicionalmente, ayudan a comprender el motivo de la pausa en el aumento de los aranceles. «Alguien le debe haber dicho ‘señor Trump, Estados Unidos tiene un déficit de 7 puntos del producto. Y ese déficit se financia con los bonos que se van vendiendo y se van reciclando día a día. Por lo tanto, eso va a encarecer el costo de la deuda y va a achicar el espacio fiscal para cualquier cosa que usted quiera hacer’, y por eso vino esa pausa arancelaria».

«Hay, además, límites comerciales, en el sentido de que, por ejemplo, la agricultura norteamericana se empieza a ver muy dañada con las sobretasas que le pone China, pero también Europa, que aprendió de las experiencias chinas en el periodo de Trump I, donde los chinos estudiaron los resultados electorales y buscaron aquellos distritos electorales con presencia agraria marcada, donde había ganado al partido republicano. Y ahí, en ese tipo de productos, colocaron los aranceles más altos», añadió el economista. «Eso obligó a que Trump, en el periodo anterior, tuviera que subsidiar a los agricultores norteamericanos para que no tuvieran pérdidas por las sobretasas que le imponían los chinos«.

Realidad que igualmente se complementa con el costado político. «Hay senadores republicanos que están entendiendo que esto les va a complicar a ellos la próxima elección, y ya están dando señal entonces que no están de acuerdo. Eso hace que Trump anuncie aranceles, en dos días cambie de opinión, quiera echar al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, y al día siguiente diga ‘no, era una broma, no se la crean, chiquillos’. Al final, todo eso genera incertidumbre y da una impresión de caos, de ingobernabilidad, y da muestra de que no hay gestión a la altura de las circunstancias«.

Presidente de E.E.U.U, Donald Trump. Foto: DJM

Presidente de E.E.U.U, Donald Trump. Foto: DJM

China y la influencia del empresariado

Sin embargo, los pronósticos de Rosales son mucho más optimistas al mirar la situación que vive China como la gran potencia que contrasta las fuerzas estadounidenses. «China está en condiciones de hacerle frente a las medidas de Trump, como se ha venido demostrando», afirmó.

«Trump y su vocera dijeron a fines de la semana pasada que estaban negociando con China y que había buenas expectativas. Eso no es cierto. Los chinos no están negociando, pero siempre han dicho que están disponibles para negociar, lo que es distinto, y en la medida en que Trump abandone su política de chantaje. Pero, claramente, las repercusiones de las medidas de Trump sobre la bolsa, sobre el mercado de bonos y sobre las principales transnacionales, le hacen ver a Trump y a sus asesores de la Casa Blanca que estaban equivocando el rumbo», clarificó el exdirector de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales.

Esto último, en un panorama donde el gran empresariado juega un rol protagónico: «No tengo la menor duda de que la denominada pausa arancelaria vino porque los CEOs, los representantes de las principales transnacionales norteamericanas que se despliegan por el mundo, que están ubicados en China, que exportan desde Vietnam y Tailandia, le deben haber dicho ‘esta situación para nosotros es insostenible. Las pérdidas van a ser gigantescas’. Por ejemplo, las pérdidas que está enfrentando Tesla, los autos eléctricos de Elon Musk, son una caída gigantesca, del 40 al 50% en las utilidades«.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par chino, Xi Jinping. Foto: Casa Blanca.

«Eso obviamente repercute en la bolsa y en la cotización de las principales tecnológicas norteamericanas. Y claramente esos señores tienen contacto directo con la Casa Blanca. Deben estar influyendo mucho para que se abandone esta lógica de medidas tan alocadas», intuyó Rosales.

Todo, en una realidad que continuará impactando en la economía global. «El riesgo de una crisis está. Cuando uno mira, por ejemplo, los datos del Fondo Monetario que fueron lanzados el martes 22 de abril en la reunión realizada en Washington, se rebaja la expectativa de crecimiento para este año de 3.3, que era en el mes de enero, a 2.8. Medio punto de crecimiento en la economía mundial es muy importante, y la de Estados Unidos la baja en un punto, de 2.8 a 1.8. La de China la rebaja de 5 a 4, otro punto. La de América Latina la rebaja de 2.4 a 2, y a México lo lleva a recesión de un 1.5 estimado a un menos 0.3».

«Es decir, ya hay un impacto, y aun cuando se volviera a la ‘normalidad’, de todas formas la economía mundial y el comercio internacional van a crecer menos, y por esa vía, la política arancelaria norteamericana está afectando a todo el mundo. Todo el mundo va a crecer menos, todo el mundo va a ver que sus exportaciones se van a ver afectadas, y obviamente va a haber impacto en crecimiento de empleo«, concluyó el experto.





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